Imposible comprar tiempo

17 April, 2014 (08:37) | Xanfarin.com | By Xan

Acaba de terminar el anyo nuevo Lao, una semana de celebraciones que deja en panyales cualquier celebración occidental: durante días visitas casa de amigos para celebrar rituales (anudar pulseras de algodón a tus munyecas para reforzar tu espíritu para el nuevo anyo), beber y comer como si no hubiese manyana (con varias invitaciones por día) y ‘banyar’ a todo hijo de vecino, a veces tras ponerlos perdidos de talcos.

El anyo nuevo es tiempo para cerrar contratos, pagar deudas y retomar amistades. Se visitan templos (en mi región en Laos la mayoría es animista, así que difiere del resto o de Tailandia en muchos aspectos). Todo el mundo cree que el cuerpo es animado por diferente números de ‘espíritus’, cuyo número está vinculado a la identidad étnica; espíritus que abandonan el cuerpo en épocas de crisis, accidente o enfermedad, causando o agravando tus problemas… atar esos espíritus a tu cuerpo es la tarea de anyo de nuevo. Mucha gente trae su coche y moto al templo para que los monjes los protegan de accidentes y robos.

En mi caso, tengo mucho trabajo documentando rituales, especialmente los cambios en el ritual. Y celebrando.

Todos los proyectos siguen en el aire, necesito sentarme, centrarme y empezar a buscar fondos. Las cosas en Laos van muy despacio. Sin ir más lejos, renovar mi licencia de investigador me ha costado cuatro meses esta vez, con un mes de estancia ilegal en el país por la incompetencia de la burocracia de la capital y la correspondiente multa por ello. Estoy muy cansado de lidiar con burro-cracias.

Y muy feliz en otros.

Mi calidad de vida, en el sentido más humano de la misma, está millones de anyos luz por delante de la que disfruté en Alemania o Suecia. Desde la calidad de mi alimentación (carne, pescado, verduras, frutas salidas de la granja o la selva) a la organización de mi tiempo (mi vida diaria transcurre en un radio de entre 2 y 15 minutos en moto). El clima… tener tanto sol es un lujo.

Tengo una nueva conexión de internet en casa que aunque lenta -100kb/s- asegura que vuelva a tener cine y video conferencia; 3G en mi Samsung / Nexus 7 es más rápida, pero los picos y el techo de data la hacen un lujo agridulce.

Mis costes mensuales actuales son 5€ de electricidad, 1€ de agua, 15€ de internet y teléfono, 20€ en gasolina… nada que ver con los 200€ (más alquiler…) de Alemania sólo por ‘existir’.

La gente es lo mejor de todo. Desde mis viejos chamanes a las nuevas generaciones.

Por supuesto hay un lado no tan bonito: muertes cada segundo días por ignorancia (mucha gente no sabe usar las ‘recién llegada’ electricidad), enfermedad (el único hospital es un chiste) o gentes sucumben a la peligrosa mezcla de alcohol y motos (scooters con cuatro marchas que superan los 100 km en un suspiro y gente que empieza a beber a las 8AM sentando sobre cajas de cerveza…).

La mezcla de ignorancia científica y religión autocomplaciente (se feliz, muere y reencarnate) produce situaciones absurdas en mi día a día. Soy antropólogo y estudio culturas pre-industriales con especial dedicación a creencias animistas-chamanísticas, pero eso no significa que tenga que creer en ellas: combato la superchería allí donde la encuentro. Mis chamanes se ocupan de tu mente y tu espíritu, para lo demás, cuando no saben, ten mandan al hospital. Nada que ver con los vende-pócimas homeopáticas occidentales.

Y la mayoría de los rituales consisten en sacrificar y comerse un bicho -fuente de proteína- y tomarse un asueto del trabajo unido a mucho apoyo psicológico por parte de tu entorno cercano. Mano de santo si no tienes nada grave; si es grave y no tienes dinero, te mueres viviendo un infierno… o te inflas a opio.

Escribo. Estos meses tratan de escribir. Si logro escribir lo suficiente, todo tendrá sentido.

 

 

 

 

Puesta al día del estado de las cosas

12 March, 2014 (16:16) | Xanfarin.com | By Xan

Todo se está acelerando en el norte de Laos.

Hoy cerramos el acuerdo de cooperación con el gobierno local. Desde mañana paso a dirigir las exhibiciones del museo provincial. Tengo un grupo de trabajo a mi cargo que formar y la primera exhibición, sobre mi grupo étnico se inaugura en Abril.

He construído el primer templo-escuela-museo Daoista en Laos, en mi poblado. En el futuro hay un proyecto para digitalizar los centarios libros taoistas que se caen a pedazos (pasados de generación a generación desde hace siglos), re-inventar las parafernalia (sellos de bronce copiados en sellos de cauce, para empezar) y un largo etcétera.

Hay un proyecto para construir un puente y otro para abrir la primera óptica… Sigo con mi tesis. Apenas tengo tiempo para nada más que para trabajar.

La vida en Laos es increíblemente sencilla y atractiva. Es un lujo vivir en un entorno idílico en el que para atender una reunión con el gobierno a las 13:30 puedo arrancar mi moto a las 13:27.

En cuanto tenga todas las firmas y sellos en papel empezaré a mendigar dinero puerta a puerta. Es sencillamente increíble lo que se puede hacer con hierros y cemento… :)  O lo barato que es salvar una vida comprando el medicamento adecuado.

Intento mantenerme en forma y comer cuando me acuerdo: el café y la fruta no son suficientes para el largo plazo.

He ayudado a montar un restaurante y galería de arte, así que ahora como gratis. La destilería aporta el alcohol. La casa está pagada para tres años, así que sólo necesito dinero para proyectos.

Creo que me esperan uno o dos años de vida tranquila… hasta que mi prometida me apriete las clavijas… Hm.

Todo bien :)

 

 

 

 

Con -4° en el norte de Laos

18 December, 2013 (16:28) | Xanfarin.com | By Xan

Es difícil explicar la sensación térmica cuando la humedad ambiental roza el 100% y vives al lado de un rio… no es que pierdas calor, es que te lo ordeñan a manos llenas.

Duermo con toda mi ropa térmica (dos capas de fleece), mitones, calcetines, gorro y desde anoche, con chaqueta polar.

Gracias a los cielos mi casa es de ladrillo. Aún así, está diseñada para un clima tropical: es el precio de plantar caucho y talar bosque primario.

Llevamos una semana de lluvias torrenciales que hicieron subir el rio varios metros… llevándose los nuevos cultivos (para la estación seca).

En casa tengo un “acuario” en el que sobrevive mi comida: media docena de truchas / percas. Y un saco de arroz de 50kg junto a una máquina de cocinar arroz. En teoría sólo necesito fruta y verdura que compro en el mercado de la mañana.

No quiero pensar en cómo sobreviven mis amigos. He regalado ropa de abrigo. Comprado guantes (convertidos en mitones) para mujeres porque no podían articular los dedos mientras trabajan en el telar.

Se supone que deberíamos tener de 15 a 30 grados en “invierno”, pero mañana serán de -6 a 15 máximos.

En chozas de paja y bambú… los ancianos de mi poblado no se alejan de las hogueras y su opio.

Feliz Navidad desde Laos… :)

Residente en Laos

7 December, 2013 (09:54) | Xanfarin.com | By Xan

Llevo varios meses viviendo en Laos y sólo puedo decir que todo marcha genial.

Junto a mi trabajo como antropólogo social tengo como hobby desarrollar un projecto casa mes.

Gafas para todo aquél que las necesitaba en mi poblado, recuperar / parchear la cultura material buitreada por coleccionistas en el pasado, canalizaciones (para controlar los mosquitos, mi región vuelve a tener malaria), idear un sistema de papeleras/recogida de basuras que el creciente uso de plásticos pedía a gritos… proyectos pasados.

 

Mi primer proyecto fuera de mi poblado ha consistido en abrir un bar en el mercado nocturno en el que vender el whiskey de arroz que hace la madre de uno de mis amigos. Ofrecemos varios tipos de licor que contienen desde miel de abeja salvaje a recetas medicinales locales  (9 dragones, 11 tigres… ).  Más torres de cerveza de tres litros y cócteles. Tres personas tienen trabajo ahora mismo gracias al proyecto y la producción de alcohol se ha duplicado.

Junto al bar (mostrador en el mercado nocturno) hay un tour cultural de un día para visitar la destilería y varios puntos culturales del valle: talleres para la producción artesanal de textiles, templos, cementerios animistas y busdistas, otros poblados que producen su propio tipo de alcohol… un día un bicicleta, con guía oficial, avalado por la oficina de turismo local que está encantada con nuestra iniciativa. Todo el dinero se queda en el valle.

El segundo proyecto, también en marcha, aunque avanzando más lentamente, es una granja orgánica de cerdos. A un campo de maíz con una producción anual de 5 toneladas le hemos añadido instalación eléctrica, agua y poco a poco levantamos una granja para dar cabida a 50 cerdos este año. El año que viene deberían ser 100.

Es la primera granja de estas características en el norte de Laos. Las dos grandes existentes pertenecen a una compañía china y al gobierno y las instalaciones y el modo de trabajo dejan mucho de que desar. Espero que nuestra iniciativa sirva para otros puedan iniciar proyectos similares en el futuro. Mientras tanto, una familia al completo tiene trabajo y una nueva manera de ganarse la vida.

Un museo-escuela, un puente, una línea de bus (camioneta con asientos) que una poblados con el hospital y las escuelas e instituto esperan ver la luz en el futuro.

Crear de la nada proyectos como en los que estoy trabajando ahora mismo en un país como Laos no es sencillo, pero los resultados están siendo increíbles. Desde permitir a las ancianas y ancianos de mi poblado poder volver a bordar sus trajes tradicionales o escribir sus libros religiosos (poder volver a ver) a la promesa de poder enviar a una nueva generación al instituto…

Mi casa en Laos ofrece -casi- todas las comodidades que puedo desear; mis visitas mensuales a Tailandia para visitar a mi prometida cubren las posibles carencias: cines, restaurantes, compras… Bangkok es una ciudad que adoro con millones de opciones. Siempre interesante… solo hay que evitar a los turistas y a los expatriados :)

En Laos no puedo pedir más: comida fantástica, todo a dos minutos en moto, buenos amigos, mi trabajo…

Podría firmar para retirarme por unos años aquí y con los fondos suficientes se podrían hacer cosas muy interesantes. A ver. Intento no pensar en todo el dinero, tiempo y energías desperdiciados en Alemania.

Mis huesos rotos bien, gracias. Y los últimos análisis en Bangkok dicen que debería preocuparme solo de cosas de persona mayor como colesterol, azúcar y ácido úrico. Es toda una novedad no estar uno muriéndose :)

 

 

 

 

 

De mudanzas

16 September, 2013 (10:03) | Xanfarin.com | By Xan

Tengo contratado un metro cúbico en un container que partirá en un barco desde Bremen con dirección Bangkok. El precio es ridículamente asequible para diez cajas llenas a rebosar de mis pertenencias terrenales atesoradas durante los últimos diez años. Tardará un mes en llegar a destino. Me lo recogen en casa y luego me toca organizar como cruzar el Mekong y meter mis cosas en casa.

Me mudo a Laos.

Mi trabajo -contrato- sigue en Alemania pero (1) tengo mi casa en Laos pagada, 1.000 euros para tres años, la comida además de ser infinitamente más sana y deliciosa es más barata, mi moto está allí esperándome y conducir entre arrozales, sin policía ni normas de tráfico es un placer: calidad de vida si no necesitas un hospital imposible de comparar; (2) mi actual chica, prometida si todo sale según previsto en unos días, reside en Bangkok, y aunque trabajando para Lufthansa vuela(-mos) tirado de precio, la distancia se nota y desde Laos estoy a sólo dos buses de distancia e, importante, en los mismos usos horario y circadiano; (3) estoy un poco saturado de la “mentalidad occidental” y en Laos me siento más “persona”, desde el contacto físico a las redes sociales de intercambio, la espontaneidad y la manera de relacionarse; (y 4) puedo escribir mis artículos y mi libro desde cualquier sitio… y ahora mismo el tiempo es dinero y para finalizar mis publicaciones necesito de ambos.

Es temporal y acabaré volviendo porque mi contrato tiene un fin y sin contrato no hay visa de residencia en Laos. Ni dineros. Necesito poner otra investigación en mi vida en el medio plazo, pero al menos durante un par de años tendré mi centro de operaciones en el Sudeste Asiático.

Soy un enamorado de Europa como entelequia sin ascos entre norte y sur, este y oeste: Cada país atesora una ciudad -con su universidad- en la que poder trabajar a gusto.  Sin embargo, el sentido de “utilidad” que tengo en Laos no es comparable. Mis acciones cuentan. Mi trabajo revierte en mejoras sociales objetivas y constatables. La gente que me rodea es hiperactiva y está deseando mejorar su presente y su futuro. Con una sonrisa perenne pese a los problemas que les (nos) rodean.
Si tengo que dedicar una hora más a dar a clases a niñatos pendientes de su estatus en Facebook o gente que cuando les das una bibliografía para sus presentaciones en clase te preguntan qué capítulos tienen que leerse… escupiré bilis.

Me encanta mi trabajo y mi investigación es puntera en mi campo.

Mi proyecto personal “gafas para todos” ha conseguido a los largo de estos años que más de doscientas personas puedan ver y volver a realizar tareas cotidianas como coser ropa o leer.  Es difícil entender de los que hablo hasta que ves a una abuela llorar de alegría porque puede volver a bordar o alguien de tu edad puede volver a leer… la vista es un regalo precioso y el coste es ridículo.

Unos cientos de euros en cemento han canalizado un poblado entero eliminando riesgos de infecciones y focos de mosquitos y parásitos.

Cien euros en postes, cables y luces iluminan sus callejuelas de este poblado entre las 19 y las 24 con un coste mensual en electricidad de un euro que paga la comunidad gustosamente. Hace cinco años no tenían electricidad y hoy disfrutan de alumbrado público. Cien euros para iluminar un pueblo.

Tenemos las primeras webs en el norte de Laos. Y hay muchos más proyectos en agenda.

Si todo va bien abriré una fundación en Bangkok el mes que viene para canalizar todos los esfuerzos. La idea es mejorar la calidad de vida con acciones puntuales de alto impacto: construir un puente, asegurar una parada de bús en el poblado que permita a los niños acudir a escuelas de secundaria y a los adultos trabajar en la ciudad o vender sus productos en el mercado, traer médicos, etc. etc.

No puedes cambiar el mundo pero cuando ayudas a alguien, cambias su mundo.

Ahora, desde dentro, sé qué palancas mover para mejorar controlando en la medida de lo posible las externalidades negativas. En cualquier caso la última palabra antes de cualquier acción la tiene el consejo de ancianos y los tres jefes del poblado.

Siendo el asentamiento más grande de mi etnia en el país, cuando algo funciona es copiado por el resto, así que el trabajo que estoy haciendo allí, cuenta.

Paso a paso.