:: UNA ANÉCDOTA DE MUSASHI
Dicen que una vez el maestro Miyamoto
Musashi estaba sentado trabajando una de sus geniales tsubas
cuando frente a él vio pasar un gato.
El gato se sentó cerca y se quedó mirando como la tsuba iba cogiendo
forma.
Uno de los aprendices de Musashi pensanso que el gato molestaba a su maestro
fue a espantarlo. Y el gato le destrozó la mano y casi lo dejó
tuerto con sus zarpas.
Musashi empezó a reirse, y comentó jocoso al pobre incauto:
- ¿Te hubieses dirigido de esa forma a un samurai armado con sus espadas?
El joven, intentando detener el flujo de sangre que manaba de su cara y mano
respondió:
-Por supuesto que no, maestro.
Musashi sonrió.
-Recuerda esto: un gato es mucho más peligroso que un samurai armado.
Simplemente porque no esperas que lo sea. Pero lo es. -Sonrió de nuevo,
y tiró al suelo la tsuba en la que había estado trabajando durante
horas-. Y no necesita espadas.
A veces olvidas lecciones como esa y tienes que esperar a que la sangre deje
de manar antes de irte a dormir.