:: HULASIKALI WALA
El viento que come la carne.
Mirabamos a los lejos. Los pensamientos perdidos.
¿Qué ves? Me preguntó.
Arena. Fue mi respuesta.
No sabes mirar, comentó negando con la cabeza. Cierra los ojos y dime
que ves.
Cerré los ojos.
No veo nada, fue mi respuesta.
Es una lástima, dijo él, estás ciego.