Archive for September, 2006

Hong Kong Girls

Posted in Personal on September 30th, 2006 by Xan

Mis niñas de Hong Kong se han vuelto a casa. Acabo de despedirme de ellas en la estación de trenes.
No había autobús y han venido en taxi desde su casa. Su tren ‘oficial’ estaba averiado y han tenido que coger otro que llegará tarde. Perderán seguramente su enlace en Dortmund. Y llegarán justo a tiempo de facturar en Düsseldorf. Con suerte. Alemania: rompiendo clichés día a día.

¿Cuántas veces puedes decir adiós a la gente a la que quieres? ¿Cuántas veces puedes acudir a un barco, un avión, un tren o un autobús, y decir a una persona que es parte de tí y de la que tú eres parte, adios? No un adios del tipo hasta pronto. Quiero decir: Adios. Te quiero. No sé si volveré a verte.

He vivido dos años con estas niñas increíbles. Hemos escrito una tesis -cada uno la suya :p- freak en antropología y compartido muchísimas cosas. Las dos últimas semanas han sido perfectas. Shirley siempre dice que nos llevamos tan bien porque nos fugamos del mismo manicomio. Es difícil de explicar, al fin y al cabo un diario es como un partido de futbol del que sólo escuchas la palabra ‘¡gol!’.

Mis niñas eran la parte ‘cuerda’ de mi vida. Gente con la que hablar de ‘ghost sisters’, ‘exchange’, chamanismo, guanxi o Alemania y los alemanes. Por ejemplo.

Ahora mismo sólo me apetece tumbarme en la cama y sentirme muy mal. Muy depresivo. Muy solo. No sé dónde está el límite. Cuando no soy yo el que se marcha, son los demás, y eso me está destruyendo cada día un poco. La parte de mí que son otras personas desaparece. Me desconstruyo y tengo que reconstruirme cada demasiado poco tiempo.
Soy el último de mi programa de master, todos se han vuelto a casa. No todos me importaban. Pero los que lo hacían -hacen- ya no están.

Luego, cuando me despierte, viviré en un mundo en el que dos personas a las que quiero están a un día de vuelo. Ya no habrá llamadas y una cena. Habrá mails. Las relaciones a distancia son Horribles.

La única cosa que me permite seguir ‘avanzando’ es pensar que si no lo hiciese no hubiera conocido a toda la gente a la que he dicho adios. Que no conoceré a la gente a la que un día diré adios.
Quizás un día, la parte de mí que algunas personas tengan y la parte de ellas que yo tendré será lo suficientemente fuerte como para que no haya más adioses. Para que cuando sople el viento del sur no vuelva a hacer las maletas. O no las hagan ellos. O las hagamos juntos.

Cielos. Las echo mucho de menos.

Voy a intentar estar en Hong Kong para el año nuevo chino. Coincide con mi ’semester break’ y es una escala lógica para ‘hacerme uno’ con la región sur de China, protagonista de mi tesis doctoral. No tengo, ni he tenido la sensación de decir un adios definitivo. Es, como me pasó con Suecia, un hasta pronto.
Al fin y al cabo tardas casi lo mismo en ir a Hong Kong con un vuelo directo que en ir a La Comarca usando las líneas ‘low cost’.

 

Cosas de casa

Posted in Personal on September 29th, 2006 by Xan

‘La Vecina’ se marcha. ‘La vecina’ es la psicópata que vive en la habitación grande. Hay más habitaciones en la casa. Pero ella es la psicópata que ocupa la más grande.

Le quedan dos semanas aquí. Luego se irá a vivir con un tipo que conoció durante una cogorza en un bar, y con el que se acostó esa noche; aunque ella no se acuerda muy bien de cómo fue la cosa. Se casan dentro de dos meses. Justo a tiempo para que la boda entre dentro del año fiscal de ’su hombre’ y éste pueda desgravar muchos impuestos. Ella quería cambiar de religión -volverse católica- para vestir un traje más ‘bonito’. Él está casado, divorciado, y tiene un hijo de otra relación. Sufre de narcisismo agudo, accesos de violencia y celos asesinos. A veces de todo a la vez en diferente grado y por diferentes motivos. Hacen muy buena pareja. Espero que nunca se reproduzcan.

A lo que sufren le llaman Amor. Y por eso se casan. Otra gente tomaría pastillas y seguiría una terapia.

Conozco a muy pocas personas a las que alguien haya llamado por teléfono para ‘redefinir’ su concepto amistad: no hay ninguna; deja de acosarme. Una de ellas vive en la habitación de enfrente.
¿Qué tienes que sentir cuando te marchas de un sitio/casa/país y toda la gente que te rodea experimenta alivio o ignora el evento como si no existieses? O lo celebra.
Nosotros haremos una ‘Exorcismus Party’ dentro de dos meses para liberar la casa de todo el mal rollo acumulado.

¿Cómo puedes dormirte por la noche cuando todo el mundo a tu alrededor está contando los días para que te marches?
Las antiguas inquilinas de la casa, cuando se marcharon, hicieron una fiesta de despedida y exigieron a ‘La Vecina’ que NO saliese de su habitación durante la ‘Ciao-ciao Party’. Mejor aún si evitaba estar en el piso. El motivo es que no querían que apareciese en el vídeo de despedida.

En su momento, hace un año, me pareció increíblemente cruel, inhumano y vergonzoso; y pensé que esas chicas debían ser unas personas horribles. De hecho aprendí la palabra alemana ‘Zicke’ (= rumzicken; gehässig sein) para poder referirme al comportamiento de algunas niñas alemanas. Eso fue hace un año.

‘La Vecina’ sufre de un trastorno bipolar agudo. Y fobia a los plátanos (ni siquiera sabía que existiese esa fobia). Cuando la conocimos padecía un mal en su cadera que la obligaba a estar tumbada en el sofá… generalmente a la hora de su teleserie favorita.
Un problema de estómago la obligaba a eructar… generalmente después de beber mucha cerveza. Con el tiempo desarrolló otra fobía, esta vez a fregar sus cosas cuando la cocina estaba sucia, lo cual es un tanto curioso, porque cuando todo estaba ya limpio, preguntaba por sus cosas sucias.
Después de consumir durante medio año aceite de oliva, cuando llegó -fuerza mayor- su turno de comprar aceite, desarrolló una extraña enfermedad cardiovascular que la obligó a tomar aceite enriquecido con Omega 3 y más tonterías homeopáticas que no vienen al caso.
Al final dejamos de compartir cosas con ella. Y entonces lo que ella denominaba compartir se convirtió sencillamente en hurtar. 

Es difícil convivir con una persona que te parasita. Bueno, nop. La mayoría de la gente llama a eso ‘relación de pareja’. Alguien que se come tu comida, consume tu tiempo y tus recursos, y no deja nada a cambio excepto quizás un mal recuerdo (ya no hablo más de parejas, que me pierdo y me sale el lado más cínico).

Parte de mi tesis de master trata sobre los sistemas económicos tribales basados en el libre intercambio: el llamado ‘total sharing’.
El ‘total sharing’ es una falacia. No existe. Por eso el comunismo de manual fracasa y fracasará siempre. En toda sociedad hay hormigas y cigarras. Algunas cigarras alegran los días de las hormigas. Eso es un tipo de intercambio. Algunas hormigas son cigarras a tiempo parcial. Pero como en la fábula… las cigarras tienden a aprovecharse de las hormigas. Generalmente las cigarras nunca son bienvenidas. Y si lo son, es porque las hormigas en el fondo están obteniendo algo.

Coloquialmente, en mi cultura, a este tipo de personos se les llama ‘gorrones’. Y si son graciosos o están buenas, a veces se les deja cierto margen de maniobra.

Los sistemas simulados, los test sociales y la experiencia antropológica dicen que sólo una comunidad exclusiva puede convivir a largo plazo en algo parecido al ‘total sharing’. Generalmente a esa comunidad se le llama unidad familiar en la cultura occidental.
Para grupos mayores, el compartir libremente implica elegir con quién compartes. Y con quién no. Evitas a los parásitos. Compartes con los iguales/simbiotas. Regalas a los tuyos.

Vivir en espacios compartidos -College en la adolescencia, ‘Corridor’ sueco no hace mucho, apartamento de estudiantes hace nada, y WG alemán desde hace un año- está haciendo que me vuelva un poco escéptico con las personas.
La mayoría de la gente que me rodea/conozco tiende a canibalizar recursos. Casi todo el mundo vive por encima de sus posiblidades a consta de aprovecharse de los demás.

‘La Vecina’, un día dirá que vivió un tiempo en un WG. Lo dirá con orgullo, porque es algo que aquí da estatus: te marca como una persona social y tratable que ha pasado un cierto rito de iniciación. Pero será mentira.

La pregunta es: ¿Por qué compartir espacio/ vida con alguien cuya naturaleza -pareja a la de algunos animales- es causarte daño como sistema de autodefensa?

El impulso natural del ser humano es volverse más ‘yo’ con el paso del tiempo. Los otros son un espejo. Lo que te molesta de ellos está en ti mismo, y es más fácil reconocer las cosas cuando las tienes delante de tus ojos. Vivir con otros, aunque a veces sea difícil, me ayuda a mantenerme ‘cuerdo’, quiero decir, social.

Es un contrato.
En un mundo hostíl, tú te preocupas por alguien, y alguien se preocupa por tí. Vivir solo, te convierte con el paso del tiempo en alguien tan ‘único’, que dejas de ser un ente social. Pasas a ser un individuo. Un extraño. Un WG es una manera de compartir experiencias, recursos y redes sociales. Socialización voluntaria.

‘La vecina’ se marcha. En su lugar viene un chico de Berlín que a diferencia de ella, tiene viejos amigos. Lo cual suele ser una buena señal; los psicópatas tienden a ser guerrilleros emocionales un tanto solitarios. Como las cigarras, vagan de nicho emocional en nicho emocional, parasitando hasta que no queda nada o son expulsados. Cigarras y cucos. El mundo está lleno de ellos. Aprender a reconocerlos evita muchas veces que tu nicho personal sea destruído.

Tiene que haber un punto de equilibrio entre la gente mortalmente aburrida y los que tienen el divertimento efervescente de una entrevista de trabajo para las SS. Demasiadas personas son como los textos de algunos boletos de loteria del tipo rasca y gana, sólo te dicen un triste: ‘Siga rascando’. Después de haberte gastado tu dinero.

Echo mucho de menos a mis viejos Amigos. Son como el buen vino y las aceitunas rellenas de anchoa… algo que disfrutas sólo cuando estás en casa.
 

Pensar es malo

Posted in Personal on September 28th, 2006 by Xan

Llevo un mes -una vida- preguntándome si es ésto lo que quiero hacer con mi vida. Preguntándome que es ésto. Y qué quiero.

Hoy, después de pasarme por el decanato, y de reunirme con el responsable del departamento internacional de mi universidad, he obtenido el último sello que necesitaba para terminar mi matricula.

Oficialmente soy doctorando. Otra vez.

La mejor manera de provocar un bloqueo a alguien, es pedirle que sea espontáneo. O pedirle a alguien que diga algo gracioso. Así, a bocajarro. Lo mismo sucede cuando quieres hacer algo bonito con tu vida. Cuesta empezar. La espontaneidad exige de mucho entrenamiento.

He estado leyendo los diarios de unos tipos que se han marchado a China de excursión. Uno no piensa en volver. Y el otro no piensa. Me dan mucha envidia.

A estas alturas sólo sé que todo tiene un precio. Todo es ‘Exchange’. Y contexto. Es la base del ser humano. Está en su esencia: somos contínuo intercambio. Desequilibrio intentando equilibrarse.
Tienes que ofrecer algo para obtener algo a cambio. Generalmente algo mucho más valioso que lo que esperas obtener.

La mayoría de las veces es una mezcla de tiempo y capacidad. Con el paso de los años, si has logrado mejorar tu capacidad, necesitarás malgastar menos tiempo.
Siempre pagamos algo; y la mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes de estar obteniendo algo.

¿Qué estoy obteniendo?

Ayer me dediqué durante tres horas a poner la vida de alguien en bolsas y cajas y tirarlo casi todo a la basura. Diez años de vida y recuerdos.

Lo más duro fue tirar cajas y cajas de negativos fotográficos y titulaciones académicas. Me sentía muy extraño abriendo cajas y separando las viviencias de una persona por el tipo de basura al que pertenecen. Diez años de alguien metidos en cinco containers.

Podría ser yo.

Todo lo que dejé en Suecia pudo haber corrido la misma suerte. Cuando me marche de Alemania, quizás mis cosas acaben en el trastero de alguien hasta que vuelva a por ellas o las tiren a la basura.

Dos años en Alemania han dado como resultado una habitación llena de cosas. La primera lección que aprendes cuando vives fuera de casa es NO acumular. Nunca tener nada que ocupa más de una maleta y una mochila.

Cuando me marche, me iré con una maleta y una mochila. Todo lo demás se perderá. Será vendido, regalado o tirado. Cuando me marche sabré que he obtenido, porque será lo único que se vendrá conmigo.

Hemos necesitado unas horas para tirar a la basura lo que alguien necesito diez años para acumular. Trabajo, esfuerzo. Tiempo.
Me imagino perfectamente a esa persona con un trabajo absurdo de estudiante ahorrando el dinero para pagar el horno que hoy ha acabado en la montaña de electrodomésticos inútiles. Cinco horas de trabajo. Cinco horas de la vida de una persona.

Lo más precioso que tengo son mi tiempo y la capacidad de decidir que hago con él.

¿Qué sucede cuando lo que quieres hacer con tu vida es empezar a andar y no parar?