Hanoi Xan
Hanoi Xan es un malo de comic. Un gallifante para quien lo conozca sin googlelizarlo… lalala
Hanoi Xan, como muchos malosos, eligió ser malo. ¿Libre albedrío?
La mayoría de la gente no es ni buena ni mala. Socialización, consciencia, cultura e inteligencia hacen que la mayoría de la gente ni siquiera se plantee o se pueda plantear cómo desean ser. Son buenos o malos sobre la marcha; nunca en estado puro… es un zig-zag existencial.
A veces, se tiene la opción clara de elegir. Saber qué está bien y qué está mal, y tener la capacidad real de quedarse con cualquiera de las dos opciones. Elección en frío, sabiendo las consecuencias, comprendiendo el hecho de estar eligiendo y definiéndose uno en el proceso. Puedo ayudarte, dejarte existir o puedo hundirte.
Muchas de las personas que consideramos “buenas” son egoístas que tienen la suerte de que lo que les hace felices está socialmente bien visto. Muchas de las personas “malas” están condicionadas para serlo. La genética juega a veces con cartas marcadas y es difícil escapar a nuestro destino cuando está escrito en nuestra helicoide.
Cuando puedes elegir, ¿Por qué elegir una opción y no otra? Si no va a haber consecuencias negativas a nivel personal (justicia, represalias, escarnio público, deshonra…escalada de violencia), ¿Por qué no dar rienda suelta al rencor, la ira, el odio, o la venganza? Desde la antropología, no creo en el acto bondadoso per se. Todo regalo tiene un precio; sin embargo, el mal puede ser gratuito.
Si fuese posible pulsar un botón desde la seguridad de un sofá en casa y afectar negativamente a alguien en secreto… ¿Podrías resistirte? Un muñeco vudú ‘operativo’, real, y personalizable: escribes en él el nombre de una persona, clavas un alfiler… y algo malo le sucede. Hay quienes ofrecen este servicio u otros similares a gente lo suficientemente crédula y enferma para pagarlos. De hecho, hay quien te rompe las piernas directamente por un módico precio. Algunos incluso gratis. Y algunos incluso disfrutándolo.
Hay una respuesta que no me gusta, pero no encuentro ninguna mejor: Apenas hay libertad. Hay acciones, hay intercambio y hay contexto. Y una pausa en la que tu yo más íntimo es examinado. Tus respuestas definen quién eres.
El enfermo y el ignorante actúan según su enfermedad, su ignorancia, y su naturaleza les permiten y dictan. Hay pocas opciones cuando tus instintos, tu genética o tu estupidez son más fuertes que tu razón. Legalmente hablando, los eximentes dan mucho juego.
¿Cómo actuar mal cuando sabes lo que sucederá realmente? La empatía y la consciencia no deberían dejar otra opción que actuar de la mejor manera posible. Puedo elegir algo tan sencillo como matar o no una araña. En Tailandia eran venenosas y Anchovy alérgica. Aquí son inocuas, pero ‘La Chica de la Habitación Naranja’ les tiene fobia. Cada vez puedo elegir. O más bien no.
Hanoi Xan no es malo. Lo dibujaron así. Actúa acorde a su naturaleza, y se limita a seguir el guión: Es un personaje de comic.
¿Qué excusa tienes tú?