Zicki, mi alter-peluche

Se llama “Zicki“.

Nació el 18 de Noviembre pasado. Y es un oso de peluche, con certificado de nacimiento, un tanto especial (especial no es sólo que sea un tanto amorfo, es “Especial”).

El nombre viene de un juego de palabras entre Zicke y Txiki .

El peluche, originalmente no era tal, era un “kit” de la marca Tschibo. Acompañado de un manual tipo “hazlotúmismo” con los planos y todo lo necesario para completar la tarea. Hay otros “kits”, y muchos otros osos de peluche, pero Tchibo es la marca de la “casa” y este kit, además, tenía precio era imbatible.

Los ositos de peluche me encantan. Su historia se remonta en el tiempo, y siempre he tenido uno cerca. El más preciado lo compré en Singapur hace una vida. Era un mini osito de peluche rojo para colgar del “nokia”, y servía para limpiar la pantalla de éste. Erica, mi “partner in crime” cuando vivía en Uppsala (Suecia), le dibujó una sonrisa.
Aún lo tengo. Aunque mi Nokia luce ahora un mini tigre de peluche (temporalmente…Kitty Power!).

Junto son los mini-cosas, viajo con otros dos peluches: Ella-la-Araña y mi Rena Sueca. Es importante tener un peluche: llegas a un nuevo país/ casa, e imprimes-pones algunas fotos en las paredes, tus peluches sobre tu nueva cama, y ya estás casi “en casa” -a falta de Internet-.

La idea del “kit” de construcción de peluches tiene un potencial ENORME, y ahora mismo estoy pensando en diseñarme mi propio peluche voodoo (una mezcla entre ugly-doll y skelanimal ) usando los planos y técnicas del kit como base.
La personita que creó a Zicki para mi, se pasó dos noches enteras en vela para terminarlo. Trabajar y estudiar no dejan mucho tiempo libre para “tonterías”, se lo tienes que robar al Sr. Legañas.

Si pasas mucho tiempo a mi lado, y soportas todas las conversaciones absurdas sobre antropología, creo que acabas haciendo y “creyendo” cosas absurdas también. En algunos lugares de este mundo creen que cuando haces (diseñas, creas… yo lo analicé en su momento para el caso de las alfombras y los telares, pero sirve para casi todo) algo con tus manos, parte de tu esencia, parte de ti, entra a formar parte del objeto que has creado.

Mi nuevo peluche tiene parte de la persona que le ha dado vida, de la persona que se ha pasado dos noches enteras construyendo -cortando, cosiendo y rellenado- algo bonito para mi. También es cierto que esa persona está fatal de la cabeza y necesita hacer cosas así para liberar su cerebro de “sobras” mentales… pero una cosa no resta valor a la otra.

Tengo el proceso en fotos, es parte del regalo. La mejor de todas es del osito “vuelto del revés” antes de ser rellenado. Si yo hubiese podido elegir… lo hubiese rellenado al revés… dejando las costuras por fuera. Era precioso de esa forma, todo costuras, pespuntes, hilos sueltos…. parecía un diseño de Tim Burton. Ains.

Zicki es una puñalada trapera, conceptualmente hablando retrata mi alter ego: un “pequeño-ser quejicoso”. Es también el resultado de una clara “fuga disociativa” temporal y voluntaria al reino de los desórdenes compulsivo-obsesivos socialmente bien vistos, por parte de su autora. Pasarse tres días trabajando y estudiando, y dos noches en vela haciendo un peluche, es para que le encierren a uno.

Por supuesto, es una de las cosas más bonitas que alguien ha hecho por y para mí en los últimos tiempos.

Ains.

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