Archive for December 29th, 2006

¡Noche Vieja!

Posted in xanfarin.com on December 29th, 2006 by Xan

Este fin de año toca Alemania y fiesta pagana.

  • Ponche alemán hecho con azúcar derretido, ron y muchas guarrerías más (algo así como un ponche-carajillo).
  • Siguiendo la antigua tradición romana, fundiremos figurillas de plomo en una cucharilla para después dejar el líquido solidificarse en agua fría: la nueva figura será interpretada creativamente y usada como oráculo para el año nuevo.
  • Cena ligera a base de “fondues” (Bressane, queso, y un “caquelon” con chocolate fundido para frutas).
  • Fiesta punk-rock hasta el amanecer.


La idea sería hacer una bacanal de verdad… pero nos faltan las suecas y los divanes. En su lugar habrá alemanas y sofás; que es parecido, pero nononono es lo mismo.
Noche Vieja es una noche importante: es una declaración de intenciones. Un ritual de pasaje que ayuda a marcar un hito en el camino.

En Noche Vieja establecemos un fin y un inicio, y tenemos la oportunidad de empezar de nuevo. De renacer.

Por supuesto, todo es psicológico… pero, ¿qué en esta vida no lo es? Todo es percepción. Por eso es importante dotar de la “magia” necesaria a todo lo que hacemos.

Las situaciones son especiales si las convertimos en especiales. Los rituales son necesarios en todos los ámbitos de la vida: nos permiten diferenciar lo remarcable de los cotidiano.

Una pausa previa para un brindis, música y unas velas, hacen una cena especial. Y repetir el ritual a diario convierte en especial el hecho de cenar.
La vida “moderna” peca por estandarizar los días. Por volver las vidas aconfesionalmente monótonas robando la magia de los pequeños rituales y tradiciones.
Parte de la receta para la felicidad radica en volverse un tanto “primitivo”. En convertir la vida en relato y dejar que la narratividad propia de los cuentos marque su ritmo.

La diferencia entre una flecha normal y una flecha mágica puede ser tan simple como que la segunda ha sido afilada por el viento del norte. Y un chamán se diferencia de una persona “normal” porque conoce los secretos de la narratividad: de cómo afilar una flecha usando el viento del Norte y de porqué es importante tener una flecha mágica en el carcaj.

Puede parecer trivial, pero sólo las flechas mágicas pueden matar a un dragón. No hace falta creer en dragones, ni en flechas mágicas, ni en chamanes.

Pero es importante ser capaz de crear magia.
Por eso te pones una banda para tu graduación, y desfilas y cantas cosas místicas en latín: creas magia y un rito de pasaje. Por eso hay bodas, y bautizos, y funerales y cabalgata de reyes, y desfiles militares. Da igual ser o no ser religioso: solo importa el ritual.

Fechas como la Noche Vieja, permiten que cambiemos el guión de los días normales de una forma socialmente bien aceptada. Ese día puede ser diferente, podemos ser bufón o principe. Es un momento Mágico. Un día que recuerdas a pesar del transcurso de los años.

¿Recuerdas el 31 de Diciembre de 1996? ¿Recuerdas el 23 de Febrero?

Este año fundiremos plomo, y añadiremos ron caliente a un cono de azucar para que arda y se funda sobre una olla llena de ponche y especias. Bailaremos punk-rock y veremos el amanecer y como el sol triunfa sobre el invierno y hace que los ciclos de luz sean más largos y menos deprimentes.

Y terminaremos un ciclo e iniciaremos otro. Y siempre recordaremos esta Noche Vieja, porque habrá sido muy especial. Mágica.