Habemus compañera de piso

Nacida en Berlín de origen argelino-libanés-alemán. Actualmente residente en Holanda. Estudios Europeos como background.

Habla fluidamente cuatro idiomas: alemán, inglés, francés y árabe.
Estudia, sabe cocinar, es divertida, extrovertida y piensa convertir su habitación en una ‘haima’.

La decisión estaba entre ella y un médico coreano encantador. Nos decantamos por ella porque alguien con un trabajo y horarios “serios” se volvería loco en esta casa. El mejor conflicto es el que no se produce.

La palabra mágica en el anuncio fue “internacional”. Atrajo a toda esa gente que no puede o quiere “adaptarse” al sistema, y también a los “outsiders” simpáticos.

Es increíble como las personas usan algo tan sencillo como una llamada por teléfono para la construcción de su estatus personal. Muchos llamaron tratándonos de “usted” -el formal ‘Sie’- lo que teniendo en cuenta que van a vivir en un piso compartido decía mucho sobre ellos: más allá de la cortesía, estableces las formas y distancias con las que deseas ser tratado tú.

Uno decía que quería un sitio donde no se hiciesen fiestas, que él ya “trabajaba” y tenía una vida “seria”. Nosotros no somos un WG de fiestas… podríamos decir que somos “aburridos” por comparación. Pero jamás en la vida querríamos vivir con alguien que niega las fiestas a priori.

La manera de presentarse de las personas y las cosas que quieren saber sobre ti continúan con esa construcción de espacios personales y de estatus.

Ser “mayor”, “trabajar” y “tratar de usted” son componentes comunes del estatus social deseado por personajes que carecen del estatus económico suficiente para vivir solos. Es triste querer ser un Don Usted y no tener la pasta para vivir en tu propio piso de alquiler.
Uso comillas porque nosotros, cuando es necesario, también somos “mayores”, “trabajamos” y “tratamos de usted”. Dime de que presumes…
Les llamamos gnomos de jardín. Suelen ser hombres, con tripa cervecera de ver la tele y les gusta decir como quieren ellos las cosas en lugar de preguntar como las hacemos los TRES que ya vivimos en NUESTRA casa.
A esta gente hay que evitarla: te instrumentalizarán para reafirmarse, y en el proceso te joderán la vida.

Evitamos a las “maripositas”. Gente “cool” atraída por la bombilla de la internacionalidad que desea vivir su “auberge espagnole“. Se fijan más en la decoración que en las cosas útiles de la casa y están contentos de que no haya “ruletas de limpieza” (normas, turnos…) porque tienden a parasitar tiempo y energías. Generalmente tienen una apariencia casualmente descuidada (de esa que lleva horas preparar) y tienen hobbys super guays que nunca practican. Generalmente están muy interesadas en si tenemos o no televisión. Generalmente, les encanta pasar mucho tiempo viendo la tele cuando no están arreglándose o de fiesta. Estudian cosas mega chachis como “teatro aplicado y terapia psicológica”.

Evitamos a las “psicópatas a simple vista”, gente con tics nerviosos y/o que no te mira a los ojos mientras te habla. Gente no flexible o con dificultades para adaptarse. La introversión no es mala per se, pero para un piso compartido no es la mejor compañía.
Reconozco que podemos eliminar a gente encantadora que resulta ser extremadamente tímida. Lo siento. Pero podemos elegir a gente encantadora que no es tímida por el mismo precio. La vida es cruel y nosotros no somos una ONG.

Hay una prueba infalible en esta casa: nuestro baño. Está lleno de “suicide girls“. Quiero decir, la puerta está literalmente empapelada con fotos de niñas medio desnudas llenas de tatuajes y piercings.
Evitamos a la gente que no acepta esa puerta. Es uno de los mejores filtros: ver que caras ponen y que dicen al ver la puerta. Es una tontería, pero sorprende la cantidad de gente que “lleva mal” tener una chica tatuada (bueno… son unas 130) en el baño. Si el motivo es religioso el boleto para marcharse viene aún más rápido.

Generalmente hablar idiomas y haber viajado implican un “+3″ en la tirada de dados; suelen ser factores que hacen a la gente más transigente. Tampoco es determinante porque esa misma gente suele ser más inestable… lalala

Empatía, química mutuas, y cuestiones contractuales determinan el resto.

Es importante con quien vives: son tu nueva familia. La chica nueva será la quinta persona con la que vamos a vivir desde que estamos en esta casa.

Aunque extraños en un sentido positivo de la palabra… vivo con tres alemanes. Mola.

Ains.

Comments are closed.