Estado y derechos
Ayer recibí varias bofetadas desde la oficina de extranjería. La primera vino cuando me “quitaron” mi visa de residente. Era preciosa: un tríptico verde con mi foto, muchos sellos, escudos, y palabras técnicas en alemán muy largas con muchas consonantes. Ese papel me recordaba a los que se falsificaban en las películas sobre la WWII… [...]
