“De millones y medios” y fascistillas

Hay una España profunda y cañí que como no se alimentó con la leche en polvo del “Plan Marshall” no “mamó” los auténticos principios de la “democracia” y el “liberalismo” de los neocons norteamericanos de antaño.
Además, parece que pasó más tiempo rezando rosarios y cantando sobre como ponerte moreno y comprar camisas bordadas de rebajas, que estudiando álgebra.

La comunidad de Madrid dice que un millón y medio de patriotas se reunieron contra Zapatero, ¡ops! quiero decir, contra ETA.

Punto 1: La estimación correcta, o porqué hay gente que da ASCO.

Desde que, gracias a los cielos, “el Manifestómetro” salió a la luz -para bien de todos y para mal de algunos-, las cosas han cambiado mucho en este país y algunos han aprendido a medir multitudes usando fotos, estimaciones correctas y una calculadora, en lugar de plasmar las cifras de sus sueños y anhelos personales.

Si no “crees” en los freaks que forman este grupo de aguerridos “irresponsables”, puedes fiarte de las fuentes oficiales, que parece han dejado de hacer el ridículo más espantoso tras comprobar que “unos chavales” armados con cámaras digitales, ganas y Googlemap podían hacer mejor que ellos SU trabajo.

Del “millón y medio” de Tele Espe y CIA pasamos a una estimación de entre 115.000 a 154.000 asistentes. Y entre 250 y 300 autobuses para llevar gente a Madriz; con bocadillo incluido.
Un millón y medio de manifestantes para el área cubierta por la manifestación supone que habría casi 40 personas por metro cuadrado. Como hay gente que vive dentro de un delirio galopante, y como lo dice la tele (aunque sea Tele Espe) algunos se lo han creído. Millón y medio de personas. Ajá.

Entre 115.000 y 154.000 mil personas, es MUCHA gente. Es una cantidad que debe ser respetada. Y no hace falta exagerarla.

Aunque como decía Álvarez Cascos en aquél lejano febrero del 2003 sobre la guerra de Irak : hay que respetar las movilizaciones pero pedir que sean “simétricamente respetados los derechos de la mayoría silenciosa que no se ha manifestado”.

Punto 2: legitimación y uso de símbolos nacionales, y porqué alguna gente da ASCO.

Durante el pasado gobierno de Josemari Ansar, había un pacto tácito entre partidos sobre el uso partidista de símbolos nacionales. Se suponía debían ser usados sólo en eventos de carácter nacional y unitario, que incluyesen la presencia de TODAS las fuerzas políticas.

Personalmente los himnos son la parte aburrida de cualquier evento, y las banderas son mejores cuanto mejor arden, pero ir por la vida apropiándote de estos elementos para marcar la ortodoxia de tu partido y dejar “fuera de juego” a los demás, me asquea.
El himno de un país no pertenece a “un partido”. Y no debería usarse banalmente como arma política.

Todo nacionalismo acaba pecando de los mismo: defines tu idea nación, defines qué es para ti ser patriota -según tus baremos- y en cuanto llega una discusión, se considera que los demás que no cumplen TUS baremos son caquita de burra y aunque sumen mayoría no tienen razón.

Pasa en todas partes. Ahora parece que los titiriteros y progres como no llevan un iPod con el himno nacional y pasan de banderas con pollo, son una MAYORÍA no legitimizada… no son “patriotas auténticos”. Y están vendiendo al país o yo que sé qué majaderías.
Detrás de la ultra derecha española y los terroristas de ETA subyace la misma lógica: la mayoría se equivoca y ellos están legitimados para decidir qué hacer. El capitán del barco “tiene que tomar el timón cuando es necesario”.

La ultra derecha española decidió qué hacer en el 36, y lo hizo durante mucho tiempo. ETA lo intenta sin éxito desde hace demasiado tiempo.
Ambos son fascistas. Ambos se envuelven en banderas, himnos, patriotismos y “autenticidad”. Ambos carecen de legitimación real (urnas) para decidir y están fuera del estado de derecho y, por definición, de la democracia. Su única forma de obtener poder político es mediante la violencia y su único sistema de gobierno la dictadura: dominan por la fuerza a la mayoría.

En la manifestación de ayer vimos a la derecha y a la extrema derecha reunirse bajo una excusa para pedir el fin de un gobierno democraticamente electo. Para esto existe un medio civilizado llamado “moción de censura”. Ése es el camino democrático. También se puede esperar e intentar ganar las próximas elecciones.

En las calles estaban, entre otros, aquellos que se inventaron una “Asociacion de Ecuatorianos“, los que hablan de ácido bórico y “quieren saber” sobre el 11M, asociaciones de víctimas de sólo algunos partidos que se dan la mano con sujeto como Sáenz de Inestrillas, y los que acusan al gobierno actual de hacer lo mismo que el anterior gobierno hizo: dialogar con ETA.
En resumen, estaba representada la España que perdió las últimas elecciones y que parece que aún no se ha dado cuenta.

Punto 3: No se trata de lo QUÉ se apoya, sino de QUIÉN lo apoya, y porqué algunos dan ASCO.

Hace un tiempo, cuando ETA estaba “derrotada” y los norteamericanos eran el mejor amigo de España, el presidente español de ese idílico momento, el ínclito José María Aznar, decidió pasar a la historia como el super diplomático que acabó con el terrorismo nacionalista en este país.

El presidente de España de aquellos tiempos intentó la paz con ETA. El PP DIALOGÓ con ETA.
La intento con (1) el asesinato, increíblemente cruel, de Blanco muy reciente; (2) con el apoyo de CASI TODAS las víctimas del terrorismo; (3) con el apoyo de TODA la oposición -leal al país y al gobierno- de ese momento; (y 4) y sobre todo con el APOYO DE SUS VOTANTES y la aquiescencia más o menos manifiesta pero siempre esperanzada de los demás demócratas de este país.

En aquellos tiempos Aznar hablaba catalán en la intimidad y se embebía con txakoli en los batzokis de Arzallus.

Entonces dialogar con ETA estuba bien, era posible y no se vendía el país a los “terroristas”. Hubo “concesiones” manifiestas, y al final, lamentablemente para todos, fracaso. Fracaso del que no se culpó al gobierno porque la OTRA PARTE rompió el proceso de paz.

Alguna gente suele tener muy mala memoria para depende qué cosas. Y la manifestación de ayer, 3 de Febrero, contra el diálogo con ETA, la han perpetrado las mismas personas que dialogaron con ETA o apoyaron el dialogo de forma manifiesta hace unos años.

Esta demagogia y los que la ejercen dan ASCO.

Punto 4: No hay paz sin dialogo.

Por una vez y sin que sirva de precedente me sumo a la convocatoria del obispo de Bilbao, Ricardo Blazquez, “Muévete por la Paz”, en la que ha exigido a ETA que desaparezca “definitiva y totalmente, sin dilaciones ni contrapartidas” y ha pedido “una vez más perdón” a las víctimas del terrorismo.

ETA no está derrotada, ni es un grupo aislado de colegas fugados de psiquiátrico. Una persona con un arma puede causar muertos; y una organización como ETA, bien armada y motivada, dista mucho de la “derrota” y puede matar a quién quiera si se lo propone.
ETA representa a una minoría, pero es el referente para mucha más gente. Son la punta violenta del iceberg.

Necesitamos que ETA desaparezca para poder dialogar más y mejor. Sin secretos. A cara descubierta. Sin miedo.
Y necesitamos dialogar porque así es como la gente civilizada soluciona sus problemas. Sin diálogo no hay sociedad. Con respeto por la democracia, esto es, por el sentir de la mayoría.

Manifestarse, una forma básica de comunicación social, CONTRA el diálogo es ABSURDO per se.

Pensar que ETA va a desaparecer “derrotada” es infantil: en las guerras asimétricas modernas las guerrillas urbanas tienen todos los ases si disponen del apoyo ciudadano. Pueden perder batallas o guerras pero siempre obtienen beneficios políticos en su pérdidas. La única manera de ganar en estos enfrentamientos es sacarlos de las calles y llevarlos a las urnas.

Como en “Juegos de Guerra” la única manera de ganar es NO JUGAR. Dialogar.

Así, ganamos todos.
Los miembros de ETA tienen que entender que ETA es INÚTIL para el pueblo vasco y su futuro y que la vía democrática es la única manera de hacer las cosas.
Manifestaciones con banderas con pollos, himnos nacionales y la España más rancia y pro-fascista en las calles sólo reafirma a los vascos nacionalistas pro-fascistas en sus posiciones.

Así pues, POR LA PAZ, CONTRA LOS FASCISTAS.

Por que ETA se diluya pacíficamente y cuanto antes mejor; y por un presente y un futuro con diálogos, democracia y política sin demagogia barata.

No es pedir mucho. En el mundo civilizado a eso se le llama “normalidad”. Bueno… quizás la política sin demagogia sea pedir demasiado. Pero al menos que sea respetuosa con los valores del estado de derecho, y no TAN desmemoriada.

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