Desde la Ciudad de las Lluvias

Si la tentación es el diablo, el diablo se llama: Ritsumeikan Asia Pacific University, Japan.

Vuelven a cantar las sirenas. El canto habla de doctorados con beca en Japón y projectos internacionales para Cambiar el mundo. Al menos la región asiática. Ains.
Estoy en casa. Llueve y hay una humedad cercana al 90%

Ayer apareció por casa la nueva compañera de piso. Se llama Nesrine. Markus, el tercer habitante de la casa, se ha marchado a Canadá para unas semanas, así que la casa seguirá incompleta por un tiempo.

Por fin estoy llegando a un punto en el que puedo objetivamente decir que mi alemán “avanza”.
Mi último test en la universidad me sitúa en el nivel intermedio… Lejos aún de mi meta de este año para acceder al curso de preparación universitaria. Esa es la Meta: pasar el exámen de alemán que te permite estudiar en alemán en Alemania.

Mi doctorado avanza a base de libros freaks. Actualmente, lucho titánicamente contra los bloques de texto (jamás osaría llamarlos párrafos) de Georg Simmel y su genial “The Philosophy of Money”; third enlarged edition.

Según leo libros nuevos he de releer los clásicos como “Money and the Morality of Exchange” de Bloch and Parry, para aumentar mi percepción sobre ellos.

A día de hoy, sólo puedo decir que mi ignorancia sobre el tema central de mi tesis es extrema. Los más o menos 50 libros seleccionados para este nuevo semestre que entra sólo me confirmarán en esta idea.

Mientras lea libros capaces de hacerme cambiar mi manera de pensar y que me hagan decir “wow…” no podré considerar que tengo el nivel suficiente para esta tesis. Quizás el semestre que viene, después de haber terminado con la “cola de lectura” cambie de idea.

Alemán por las mañanas. Doctorado por las tardes. Pocas fiestas. Muchas dudas existenciales sobre si no debería emigrar a una isla del pacífico y olvidarme del resto del mundo mientras hago surf y bebo con pajita cocos verdes desmochados.

El clima no ayuda. Es un tipo de prisión que te inmoviliza y te vuelve hostil. Cielos grises, lluvia continua, mucha humedad y muy poco sol. Necesito VERANO, o al menos primavera y luz diurna.
Queda pendiente de relatar la epopeya que me trajo de vuelta a casa con casi doce horas de retraso y me tuvo metido en la cama por dos días… Eso será otra historia.

Ahora toca repasar las correctas equivalencias de género, número y caso de mis ejercicios de alemán para la clase que empieza dentro de un rato. Yahoo!

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