Hannover

Léase “janoofa”.

Hannover es la ciudad donde se celebra el CeBit. Algo así como el “Santiago de Compostela” de los freaks de las nuevas tecnologías en Europa. Ayer pasé todo el día en la ciudad, siguiendo su línea roja.

La ciudad es famosa por tener una línea roja de algo más de cuatro kilómetros de largo que te “guía” por los sitios más interesantes. Además de seguir la línea roja, también babeé con sus tiendas y arquitectura.

A eso de las 12:00 estábamos en una terraza del ayuntamiento (el balcón de la ventana grande central del primer piso) metidos en una sala rodeados de “don-ustedes” decidiendo si dejábamos caer cosas en los platos de las personas que comían en la terraza de la cafetería que estaba justo bajo nuestros pies.

Hannover es bonita. También artificial, “oficial” e impersonal. Cuando logre sacar fotos un día de sol de los jardines -llevo esperando un año para esto- postearé fotos.

El sentimiento que me ha dejado la ciudad es similar al de otras ciudades como Bruselas: las nuevas grandes ciudades europeas llenas de gentes de todas partes “saben” a comida de cantina universitaria. Da igual el país, todas son parecidas y les falta “sabor”.

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En otro orden de realidad…

- Tengo gafas nuevas. Buscar flechas y señales en un bosque al atardecer me han recordado que mi visión no es perfecta. A pesar de que la dependienta me atacó diciendo que mi elección de montura de gafas era muy “femenina” y que yo necesitaba algo más “masculino” me quedé con mi montura de gafas de oferta gratis, y no las monturas de chorrecientos euros que ya podían convertirme en un auténtico “macho” por contacto… menuda arpía. Creo que siempre usa ese truco para colarles cosas caras a sus clientes. Como si elegir algo “femenino” fuera malo per se… las vendedoras cincuentonas deberían reciclar sus técnicas de venta.

Sólo he pagado los “cristales especiales anti-reflejo e irrompibles” (claro… como los que se rompieron y me causaron cuatro puntos de sutura en el párpado… ajá). No los que ella me recomendaba, porque los que son TAN especiales se rayan al limpiarlos… Y eso que pese a sus recomendaciones venía muy bien explicado en las advertencias del catálogo. Era muy difícil hacerle comprender que aunque sean los mejores para conducir… yo NO tengo ni siquiera el permiso.

Tampoco compré el seguro especial que no cubre ni pérdida no robo, que sólo cubre el 70% del valor de las gafas y que tiene un coste anual de 10€ para un producto cuyo valor total es de 60€. Alguien debería explicarle a esa señora que hacer un seguro que cuesta anualmente el 20% del valor asegurado (lo que te devuelven como máximo) no es una buena oferta.

- Mi curso de alemán de por las mañanas está incompleto: sólo somos cinco personas. Nos han ofrecido pagar 60€ extra por persona (dos tercios del valor del curso) y cerrar el curso o descontar horas de clase. Hemos votado por lo segundo. Con cinco personas podemos estudiar tres veces más -y avanzar más rápido- que en un grupo de diez. Eso significa más tiempo libre para preparar mi examen del día 16 y más tiempo para disfrutar del sol. También que mis clases ahora cuestan el doble.

A ver si sigue brillando el sol, la vida en Alemania es TAN diferente: la gente sonríe por la calle.

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