Una vez al mes, en Alemania -al menos en la que yo conozco- la gente saca a la calle “basura” ( la basura “auténtica” incluye los tipos: orgánica, papel, envoltorios, botellas vacías con impuesto, vidrio retornable, cosasnoreciclables).
El “Sperrmüll” es basura por definición. También es casi un evento social.
Hay dos “caras” o maneras de ver este día especial:
Opción 1: ¿Has hecho obras en casa? ¿Cambiado tu decoración? ¿Los niñ@s han crecido y quieren un ikea-cuarto nuevo? ¿Has comprado una nevera-horno-cama-xXx nueva y te sobra la vieja? ¿Se ha muerto alguien en la familia y sobran todas sus cosas?
La parte “ofertante” acumula las cosas que NO son basura normal (catalogable según las categorías (1) estándar Y (2) pequeña -que cabe en las bolsas correspondientes) durante un mes; y un día (generalmente la noche del primer lunes de casa mes) las saca a la calle.
En La Comarca llamas a “los traperos de Emaus” o avisas al ayuntamiento -tienen un servicio a tal efecto- o preguntas a alguien si quiere tus muebles para “su casa del pueblo”.
Generalmente las “sobras” de la gente tienen que ser muy viejas o muy nuevas para entrar en la categoría de “sobras aceptables/ apetecibles”.
Aquí te limitas a sacar a la calle lo que no necesitas más. Desde la habitación del abuelo que pasó a mejor vida (se marchó a vivir a Mallorca con su jubilación y una azafata de congresos treinta años más joven) hasta las maletas estilo post-guerra que trajeron tus abuelos cuando tuvieron que abandonar la región de Bohemia al cambiar la nacionalidad de ésta.
“Sperrmüll” incluye todas tus sobras “grandes”. Desde cubos de pintura vacios o una bicicleta rota, a una barandilla de escalera o un armario.
Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente vive en casas uni o bi familiares y que la mayoría se encarga de reformar sus casas (motivo por el que las casas uni o bi familiares alemanas, al revés de lo que sucede en el resto del mundo, se desvalorizan con el paso del tiempo), los restos que puedes encontrar por las calles son de lo más variopinto.
Opción 2: ¿Necesitas algo? Algo va desde restos de pintura blanca para retocar un manchurrón en la cocina causado durante la última fiesta hasta un sofá “nuevo”. ¿Tienes sencillamente curiosidad por saber qué tira la gente? ¿Necesitas hacer un regalo “kitsch”?
Estudiantes ( hay 40.000) que vienen para poco (o mucho) tiempo y no quieren invertir en sus casas alquiladas, o que tienen necesidades determinadas. Profesionales del “apaño” que recogen basura y venden antigüedades. Curiosos…
Todos se dan cita este día del mes.
Unos pueden librarse una vez al mes de su basura, los otros disponen de una noche entera para recorrer la ciudad y encontrar sus “tesoros”.
Al día siguiente, los servicios de limpieza recogen todo lo que haya “sobrado”. Y lo destruyen.
Desde hace dos días disfruto de una mesa de oficina ENORME que ha sustituido a mi mesa enorme de Ikea.
El proceso fue el siguiente: salimos a tirar viejas sillas y alguna cosa rota acumulada durante un mes, y nos encontramos una mesa preciosa y Grandísima, de oficina. La mesa se vino con nosotros a casa, a mi habitación. Mi mesa se fue a la cocina. La mesa de la cocina, una auténtica Mufuti (=Multi-funktionell-Tisch) con manivela para transformarla, salió a la calle como Sperrmüll en busca de nuevos -y freaks- dueños.
Es difícil de describir a las hordas noctámbulas de personos que recorren las calles armados con linternas de bicicleta (las calles en Alemania apenas se iluminan) buscando entre los montones de basura. Dándose consejos sobre dónde hay determinados montones de “calidad”. Vagando cual zombies por calles que generalmente a partir de las 23:00 están desiertas…
Sperrmüll es un deporte, una competición. Y una manera de entender la vida.
Generalmente el spermüll que traes a casa es limpiado, reparado y pasa a formar parte de tu ecléctico entorno: una mezcla de diseño para masas de Ikea, decoración entrañable, libros, regalos absurdos, tecnología y sperrmüll. Puedes presumir de sperrmüll si éste tiene “encanto” o “calidad”. Al igual que con la generalista Ikea, puedes reconocer el estilo sperrmüll. Tienen un estatus similar. Quizá inferior en el primer caso debido a la carencia de gusto y dedicación que implica: una casa 100% estilo Ikea es una casa barata (= vaga, sin personalidad, estándar).
Hay un estadio en el que ya no se “sale” a por Sperrmüll. Es el estadio en el que dejas de vivir de alquiler para vivir hipotecado, en el que dejas de salir por la noche para “aprovechar” las mañanas. En el que tu tiempo empleado en buscar basura vale más dinero que la basura que vas a encontrar. Es ese momento donde pasas de tener “cosas viejas” a tener antigüedades.
Se trata de una “vida cohete” organizada por fases vitales de combustible vivencial que “van cayendo” según avanzas. Es importante quemarlas del todo para no “echarlas de menos”. Haz muchas fiestas para no sentir que te dejaste alguna. Acuéstate con muchas mujeres para no sentir que la cuenta está inconclusa. Vive como un punk y/o un hippy para poder disfrutar de tu estadio como burgués acomodado sin trabas ni complejos. Quema hasta la última gota de la fase en la que te encuentres para no arrepentirte de nada en el futuro… Yap. Carpe diem, tempus fugit y todas esas memeces existencialistas.
Ahora necesito un sofá orejero. La nueva mesa ha cambiado la disposición de mi habitación y hay un hueco perfecto debajo de la diana electrónica para dejar la ropa cuando te la quitas. El mes que viene, o el siguiente… encontraré el sofá adecuado para mi “hueco”.
Con el Sperrmüll no hay prisas ni deseos preconcebidos. Es muy zen conceptualmente.
Encontrar exactamente lo que necesitas, a pesar de no saber que lo necesitabas, crea un estadio mental similar al satori o al producido por probar el Häagen-Dazs apropiado.
Brilla el sol. Escribo desde mi mesa nueva. Y me maravillo de que se pueda crear estatus social con cosas que sacas de la basura.