Robinhoodeando
Como marco de trabajo: calor sofocante, tormentas ‘veraniegas’ y mucha alergia a las gramíneas en un sitio donde abundan.
Sucesos, vinculados entre sí o no, por orden cronológico o no, que han contribuido a hacerme disfrutar mucho de los últimos días:
- “Hafenfest“. Lo maravilloso de Alemania en primavera-veranoes que después de morirte del asco durante el otoño-invierno, las ferias y fiestas salen como champiñones. Esta en particular “toma por asalto” los antiguos muelles y los convierte en fiesta.
Hace tres años era una zona industrial (literalmente) y alternativa, ahora empieza a llenarse de “lofts” y gente cool. Hace un año lo visité durante 45′ porque era el único tiempo que me permití dejar de escribir mi tesis… El tiempo vuela.
- Tiro con arco. Estoy a medio camino de “meterme de lleno” en el tiro con arco. Por ahora sencillamente disfruto de perfeccionar mi “tiro instintivo” con un arco recurvado sin añadidos. Sesiones de dos horas. Durante un tiempo, logras que tu cerebro se concentre en algo tan sencillo como es clavar fechas en una diana, olvidándote de todo lo demás.
Eliminar elementos de la ecuación existencial hasta que Todo se reduce al instante en que tus dedos dejan escapar una flecha. Mola.
Además… me acabo de enterar de que aquí puedo practicar ‘kyudo‘. Ains.
- Escalar. Cuando más lo necesito, sale una oferta que ofrece ‘paquetes’ de un mes “all-inclusive” a un precio ridículo para darte atracones de escalada en pared hasta que tus articulaciones estallen. Dado que la “pared” natural más cercana está a horas de tren, es una oferta difícil de rechazar.
- Patinar. Hacía mucho que no patinaba. Sustituí patinar por la bicicleta. El viernes visité el pueblo/ urbanización de La Chica de la Habitación Naranja. Yo quería ir al Canal, a disfrutar de una de las mayores atracciones que tiene Alemania: las chicas alemanas en bikini.
Con la propuesta (=chantaje emocional) de visitar un sitio maravilloso donde hacer escalada que está a 5′ de la casa de sus padres vino la petición de llevar mis patines.
Resulta que Bettina (La chica de la Habitación Naranja) tiene unos Roller Blade antidiluvianos estilo “aggressive” preparados para “grindear”. Y sabe usarlos. Casi dos años viviendo con ‘the-girl-next-door’ y te enteras de algo así de sopetón… Sin comentarios.
- Cenar en familia. Mi ‘familia adoptiva’ me invitó a cenar (las cenas son a las 18:00). La cena era “tradicional” (verdura asesinada por cocción, carne ahogada en grasa, todo acompañado de patatas). A media cena la conversación degenera en lo siguiente:
* Lars (agnóstico y carnívoro): ummm… hoy es viernes ¿no?, ¿no se supone que hoy NO se ‘puede’ comer carne?
* La mitad de la mesa (buenas católicas westfalienses): ¡Upps! Es cierto…
* La Abuela (la cocinera; protestante, y una cachonda): jijijijiji [léase como risa de bruja de cuento de Hansel y Gretel]
- Disfrutar del sol y de lo que ello implica.
Analizando las cosas que ultimamente me hacen feliz, parece que todo se reduce a (1) agotarme fisicamente y (2) exacerbar mi líbido. Quizás estén relacionadas.
