La Rueda del Tiempo
En 1990 me encontré con un ladrillo más que sumar a la colección de ladrillos (me alegro tanto de que se inventase el *.pdf).
Se titulaba “El Ojo del Mundo” y constituía el primer kilogramo de papel de la saga “La Rueda del Tiempo”, de Robert Jordan. En el 2005, quince años después, leí -ya en inglés- Knife of Dreams, tomo número 12 de la historia.
La historia era parecida a “Crónicas de Belgarath” (y su universo), de David Eddings, pero a lo ‘bestia’ (aunque sin el humor sarcástico de ‘Seda/ Silk’).
Creo que son mis dos novelas “modernas” de fantasía épica favoritas.
Además de una complejidad argumental enorme, Robert Jordan creó un universo increíblemente coherente, bello y lleno de magia. Es una historia altamente recomendable.
Hace no mucho me enteré de que Robert Jordan padece amyloidosis, y que su breve paso por este mundo, será más breve de lo esperado.
Cuando me enteré de que padecía esta enfermedad mortal y sus días, como los de todos, estaban en “cuenta atrás” (en su caso, cuatro años estándar a partir del 2005…), mi pensamiento fue totalmente egoista: me pregunté si le daría tiempo a publicar el final de la historia. Un final sin prisas, bien desarrollado y a la altura del resto de la saga.
Luego me odié por ello.
Luego me dediqué a investigar sobre su enfermedad y a seguir su blog.
Y a esperar.
Y a desearle lo mejor.
Hablamos de un autor que inicio una saga épica hace 17 años y que si la agresiva terapia y la medicación experimental con que lo tratan se lo permite, quizás logre escribir la palabra “fin” en el último de los libros-ladrillo (A Memory of Light) en el año 2009.
El último libro contendrá unas 1.500 páginas. Y será el libro número trece de la saga (sin contar “la precuela“).
Una saga en la que cada libro anda por las ‘tropecientas’ páginas (el último publicado tenía 784) lo que creo la convierte en el cuento más largo jamás escrito. Deberían venderla a peso o a palmos.
¿Que harías si te quedasen cuatro años de vida?
¿Que dejarás tras de ti cuando mueras?