Phrogging
En una cultura como la “anglo”, donde la gente vive en casas unifamiliares y no apilados en contenedores de 70m2 compartiendo ascensor y escalera con otros perdedores, es posible hacer “phrogging”.
Para entender que es “phrogging” necesitamos entender dos conceptos:
- “McMansion”: mansión pretenciosamente enorme con más habitaciones y baños de los que los dueños son capaces de usar. Idealmente pertenecen a gente lo suficientemente ambiciosa para construirlas/ comprarlas pero no lo suficientemente rica para mantenerlas con el apropiado servicio interno residente y seguridad.
Son caprichos arquitectónicos sobredimensionados y pomposos que sólo un “nuevomundano” es capaz de valorar. Los dueños, generalmente, suelen estar demasiado ocupados trabajando para poder disfrutarlas.
- “Phrog”: Uno más de los nuevos subproductos pseudo-alternativos ávidos de nuevas experiencias que ha generado la decadente sociedad occidental. Usualmente Niños y Niñas Bien insatisfechos que no encajan en un sistema en el que las personas existen para trabajar y/o pagarse una casa.
Los “Phrogs” son parásitos no dañinos adictos a la adrenalina que viven ocultos en las casas (= McMansion) de otras personas intentando no ser detectados.
Los “Phrogs” más puristas limitan al máximo la interacción con la casa y habitantes parasitados, aunque los pequeños hurtos de comida son una práctica comúnmente aceptada. Los “extreme phrogs” buscan maximizar la interacción -intentado no ser descubiertos-.En general todos viven ocultos la mayor parte del tiempo, aunque cuando la casa que usurpan queda vacía, suelen campar a sus anchas y tomar posesión total de todo lo que les rodea: desde la piscina hasta los teléfonos.
Básicamente un “phrog” es alguien que se cuela en la casa de alguien y vive allí hasta que es descubierto, se muda o se aburre. Viven de los restos de comida dejados por los habitantes o de perpetrar indetectables razzias en las despensas/ neveras / bodegas.
Los “extreme phrogs” leen los diarios personales de los habitantes, se prueban su ropa interior, usan sus jakuzzis y sus cepillos de dientes.
En cierta manera es un “deporte” de riesgo: si te descubren pueden denunciarte, dispararte, abusarte, esclavizarte o comerte…depende de lo que psicópata que sea el dueño de la casa elegida.
No hay que confundir “phrogging” con “mooching”, el arte de abusar de amigos, parientes o conocidos mudándote a su casa, comiéndote tu comida, atascando su retrete, acostándote con su novia y vaciando su nevera.
El “Phrogging” ha alcanzado un nuevo nivel de dificultad desde que grabar las experiencias y compartir los vídeos se ha vuelto una manera de demostrar la habilidad como “phrog”.
El hecho de grabar vídeos -incluyendo si es posible a los habitantes de la casa- y la competición generada en el proceso, ha convertido esta práctica de por sí peligrosa en un juego suicida muy adictivo.
En diversos foros de “phrogs” se pueden compartir los últimos vídeos, direcciones de McMansiones especialmente suculentas por su facilidad para residir oculto o por el interés que despiertan sus habitantes, y los diarios de algunos “phrogs” que son escritos desde los ordenadores personales pertenecientes a los habitantes de las casas que parasitan.
Hay concursos en los que los “extreme phrogs” se alternan como residentes ocultos durante periodos de cinco días en una misma McMansión y compiten por lograr la máxima interacción con la casa y sus residentes sin llegar a ser descubiertos. Todo ha de ser grabado en vídeo y compartido. Los propios participantes en la competición eligen al mejor o mejores “phrog”.
Para saber más: “Living with Strangers“.