Stardust, la película
Neil Gaiman me gusta porque es capaz de dar forma a historias que luego es posible soñar. O es capaz de convertir sueños en historias que es posible leer.
Es fácil trazar su línea creativa; más que por su originalidad, brilla por su forma de re-narrar los cuentos y la historia. De mezclar fábula y realidad y crear un cóctel plausible.
Es uno de esos autores capaces de conectar con el yo-niño de quien entra en sus mundos y convencerle de que si pinta una puerta con tiza en la pared, aparecerán bisagras, podrá abrirla y cruzar al otro lado.
“Stardust” es una de esas historias con puerta y “otro mundo”.
Es un cuento “clásico”. Un cuento que me hubiese gustado leer de niño y que disfruté mucho leyendo de ¿adulto? La historia, como cualquier otra escrita por Neil, está llena de filosofía vital y frases para enmarcar. Y te hace soñar con puertas a mundos de fantasía y estrellas que pueden brillar sólo para ti.
Por fin he visto “Stardust”, la película (web oficial) .
El plantel de actores es impresionante: Michelle Pfeiffer, Robert De Niro, Ian McKellen, Peter O’Toole, Rupert Everett… El comic/ historia original que además de ser un cuento clásico ya parecía un guión adaptado para una película.
Todo -excepto el inexperto director- permitía augurar una gran película.
Esperaba mucho más… Podría estar muchísimo mejor… Sip. Es como es. Creo que Neil Gaiman sufre de algún tipo de maldición que provoca que sus historias al ser llevadas a la pantalla sean un poco decepcionantes.
Dejaré pasar unas semanas y volveré a verla. Aunque sólo sea para deleitarme Sienna Miller. Y los piratas del Captain Shakespeare. Y los principes psicópatas. Y las brujas.
Obligada para los amantes de Neil Gaiman. Recomendable para los amantes de Michelle Pfeiffer y la fantasia en general.
Veamos que sucede con Beowulf y Coraline.