Archive for September, 2007

Fernweh und Tibet

Posted in xanfarin.com on September 29th, 2007 by Xan

La mayoría de las cosas más “freaks” que he hecho a lo largo de mi vida ocurrieron de forma “casual”.

Casualmente acabé en Irak celebrando el paso de milenio viviendo una de las situaciones más surrealistas que se pueden experimentar: ir al baño en una fiesta llena de diplomáticos, traficantes de armas y jeques varios acompañados de sus guardaespaldas. Casualmente acabé viviendo en Suecia. Casualmente vivo en Alemania.

“Fernweh”, es una preciosa palabra del romanticismo alemán.
Significa, en palabras de ‘La Chica de la Habitación Naranja’, “irse, experimentar algo más; algo diferente a lo conocido”. Conceptualmente es traducible como “ansias de conocer el mundo”. Necesidad de vagabundear por ahí fuera.

“Fernweh” explica porqué estoy en Alemania. En general explica mi entera existencia.

Al margen de las fiestas, las chicas alemanas, y disfrutar de mi ancho de banda, Alemania supuso –supone- una parada existencial en la que recapacitar sobre el mundo, el universo y todo lo demás. Una oportunidad para reforzar mi bagaje cultural (especialmente en temas como antropología, religión, historia, política, sociología e idiomas) y tantear el “mundo académico” de una forma algo más “seria” (en teoría en un par de años, si no me aburro antes de todo esto, debería estar dando clases en la universidad haciendo mi “Habilitation“).

Fernweh” explica porqué nunca estoy al 100% en un sitio. Porqué siempre tengo los ojos puestos en el siguiente destino. Porqué todo momento de felicidad se ve prontamente empañado por un “y ahora qué… y ahora a dónde”.

Kamila, mi chica checo-sueca está ahora mismo en Tibet. Sólo he visto algunas fotos, pero han funcionado como un kris malayo clavándose muy despacio en mi corazoncito de viajero.

Tibet es el único sitio del mundo que “realmente” quiero visitar.

Hay muchos sitios donde deseo perderme o donde quiero (voy a) vivir. El listado es enorme. Algunos ya los he visitado. Otros llegarán tarde o temprano. No tengo prisa.

Tibet siempre ha estado ahí. Es el viaje siempre programado. El sueño siempre pospuesto.

Comprender el concepto “Fernweh” y todo lo que entraña hizo que dejase de considerarme a mí mismo un inadaptado social. Soy sencilla y llanamente un -otro- producto social.

Todo organismo, y a un nivel macroscópico nuestra sociedad lo es, genera productos. Algunos son funcionales, otros son evolutivamente casuales. Muchos son sencillamente desechos.

La sociedad occidental produce románticos.
Los románticos son una especie de desecho social dotado de cierta hermosura distraída y extrañamente útiles. Algo así como el ámbar gris.

Este producto cree que ya es hora de visitar Tibet y dar rienda suelta a su “Fernweh”.

Operación Otoño

Posted in Personal on September 28th, 2007 by Xan

Los días empiezan definitivamente a ser más cortos, efecto que se ve aumentado por los cielos nublados. A veces es difícil aceptar que el sol siempre está ahí, aunque las nubes no te dejen verlo. Lo mismo ocurre con las estrellas.

Operación Otoño es un -otro- intento para desarrollar un espacio físico y mental que me ayude a superar el otoño-invierno en Alemania.
Es mucho mejor programarlo ahora que aún quedan energías y el estado mental es positivo. Cuanto lleguen las lluvias 24×7 y los “días” de ocho horas de luz, sólo apetecerá estar en casa consumiendo libros/películas. Me niego a otro ‘enclaustramiento’ estival.

Mi espacio vital-trabajo está iluminado ahora con 360W de luz. Necesito un sistema de al menos 500-700W (para emular luz día) si quiero que mis niveles de serotonina no fluctúen/ se hundan como los de un maníaco depresivo cualquiera. Los “expertos” dicen que necesitamos al menos 45’ de exposición diarios a una fuente intensa de luz.

Socialización + deporte = Krav Maga y Parkour; en la universidad; dos horas de clase por semana durante este semestre, más prácticas.

Socialización + fiestas FFM(= Fiestas Fuera de Münster). Necesito salir de este invernadero académico y encontrarme con gente “de verdad”. Esto empieza a ser un poco claustrofóbico: llevo tres años viviendo en la misma ciudad, saliendo por los mismos sitios y rodeado de gente continuamente diferente que va y viene en función del semestre.
A pesar de los intentos continuados, no logro acostumbrarme a sentarme en un pub durante horas bebiendo cerveza y hablando absurdeces. Para “hablar” quedo para comer helado, chuches o tomar un café. Mi idea de Fiesta implica Movimiento y Red Bull.

Organizo mi vuelta a casa por Navidad.
Hoy decido qué día y cómo vuelvo a casa. Las opciones son (1) comprar un billete directo que a día de hoy es “barato” o comprar varios billetes tirados de precio para hacer “saltos”. Münster-Oslo-Londres-La Comarca implicaría tardar unos cuatro o cinco días en llegar a casa… pero mola. Como en el vuelo de ida voy sin equipaje sería perfecto. Año nuevo creo que va a tocar en Dublín o cualquier capital a dónde vuele Ryanair.

Este otoño/invierno quiero auroras boreales en mi vida. Y sauna finlandesa con revolcones en la nieve. Y renos. Y patinaje en lagos helados. Y sofás hechos de nieve donde parar para descansar y beber chocolate caliente y comer naranjas. Y “fika“.

Mi vida ha entrado en una agradable rutina/inercia que está acabando conmigo día a día. Es como si el láudano lo invadiese todo… de una forma serena pero insana.

Todo mi entorno, tanto personal como espacial, lleva a la no-acción. Es una nueva versión del mundo “No-a”. La introversión, homogeneización, reducción y defensa a ultranza del espacio personal, lo ocupan todo.

Hibernar no es una opción.

El Dalai Lama estuvo por aquí

Posted in xanfarin.com on September 24th, 2007 by Xan

Los antiguos mandatarios de la actual Tailandia (antiguo Siam) tenían por costumbre cuando se hacían con el trono de su país enviar caravana de cortesanos con regalos al emperador de China.

Esta misión diplomática tenía que atravesar casi impenetrables junglas llenas de peligros y llegar al corazón de China donde presentaban respetos, regalos y pleitesía. El nuevo rey, ofreciendo regalos y reconociendo al emperador de China como superior (un “hermano mayor”), era a su vez “reconocido” y su nombre era incluido en los anales chinos.
El beneplácito del emperador chino implicaba entrar en la “historia oficial del mundo” y por ende, ser parte del universo civilizado. Los regalos que traían de vuelta superaban con creces lo ofrecido en un inicio.

El elemento importante que se desarrollaba en este intercambio ritual de regalos era la propia identidad: quién es quién. Quién tiene derecho a regalar y quién hace el honor de aceptar regalos y retornar otros de mayor o menor cuantía a cambio si lo considera menester. Identidad. Estatus. Reconocimiento.

En antropología económica se dice que no hay regalos (ofrendas, premios, donativos…) gratis. Todo tiene un precio, una función, un significado. Una retribución. Nada es gratis en este mundo.

Desde poner al Otro en una situación de inferioridad o en la obligación de retribuir, a algo tan sencillo como demostrar el propio derecho a regalar o el estatus que otorga que nuestro regalo sea aceptado.

El mundo del “regalo” es complejo. ¿A quién tenemos derecho/deber a regalar qué? A veces un “regalo” puede ser el peor insulto. Por poner un ejemplo.

Casi todos los intercambios rituales de regalos son de carácter público. Es parte del ritual. Lo que “cambia de manos” no suele ser tan importante al final. El significado del ritual desde un punto de vista holístico y cosmo-sociológico es lo que suele contar.

El Dalai Lama estuvo aquí.

Recibió un par de “doctorados Honoris causa” en alguna cosa absurda que a un “sencillo monje budista” se la “trae al pairo”. Se reunió con una selección de doctorandos de la “recientemente” inaugurada “escuela de graduados”, y dio una de las clásicas conferencias internacionales seguidas de preguntas del público que suele dar en el extranjero –la entrada costaba entre 20€ hace unos meses y 100€ en eBay hace unos días-.

Los regalos buscaban poner una universidad que ha vivido mejores tiempos en los titulares de prensa. El nombre de la ciudad va en el mismo paquete. La reunión con los doctorandos buscaba aumentar el estatus y aportar identidad a la “escuela de graduados”. El circo mediático buscaba sufragar de alguna forma la inversión de traer al Dalai Lama: su visita sale un poco más cara que traer a los Rolling Stones, pero no genera “tanto” beneficio [=€].

Él ha vendido de nuevo internacionalmente el mantra “Tibet debe cooperar con China y abandonar la lucha y la violencia independentista –inútil dado el desequilibrio de fuerzas- y China debe agradecer este “regalo” y a su vez retribuirlo con autonomía para la región y más respeto por la identidad y cultura tibetanas”. Algo que por mucho que se repita en sus apariciones en el extranjero no tiene porqué convertirse en realidad.

Los que acudieron al circo guardarán el recuerdo imborrable de haber compartido carpa con la decimocuarta reencarnación del Dalai Lama. Quizás puedan repetir evento y comparar experiencias dentro de unos años con la decimoquinta.

El Dalai Lama estuvo aquí

Todo el mundo ha sido feliz mostrando su “producto” en los diferentes “mercados” nacionales e internacionales. Todos se han sacados las fotos pertinentes. Cada uno ha ofrecido lo que tenía y ha buscado conseguir lo que deseaba. Algunos, espero, habrán “ganado” algo.

En el maravilloso mundo del intercambio ritual de regalos es fácil saber qué regalas, pero a veces lleva tiempo saber que has recibido a cambio.

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Hago constar en acta que el actual Dalai Lama (no incluyo a ninguna de sus anteriores o posteriores reencarnaciones, a las que no tengo el gusto de conocer) “me cae bien”.
El “ambiente” que rodea a los que rodean al “personaje” es lo que no acabo de tragar. Pero eso es otra historia.