Mi vida como ‘mascota’ [2 de 3]
Auge y caída de una cotizada mascota.
Hoy todo el sistema de juego de “Human Pets” se ha “caído”.
Ha sido una operación realizada de forma consciente por los creadores de la aplicación porque la inflación, los “fakes” y el surrealismo habían alcanzado cotas inimaginables…
Dado que el sistema se ha “reseteado” se espera un caos tremendo durante las próximas horas.
Hoy por la mañana mi “dueña”, una preciosa y atenta ama, alemana, llamada Kira, me había “recuperado” de nuevo… mi precio actual de compra estaba sobre los 20.000 puntos. Ahora vuelvo a costar 100 puntos. Todo el mundo vuelve a costar 100 puntos.
La “mascota” más cotizada en el momento de reiniciar el juego superaba la la increíble cifra de 450.000 puntos.
Cada día que un usuario visitaba su perfil de “Human Pets” recibía 500 puntos. Por cada perfil de otros usuarios visitado recibía 5 puntos (max. 1.000 puntos por día). Por cada mascota vendida se recibía un 10% de beneficio…
Acumular los miles de puntos necesarios para comprar una mascota de “nivel medio”, era una tarea ardua. Cada día era posible “ahorrar” puntos… pero cada días las mascotas eran compradas y vendidas, aumentando cada vez su precio. En mi caso pasé de 0 a 20.000 en una semana… Un usuario nuevo necesitaría un mes estándar de interacción con el juego para poder “comprarme” a mi precio de hoy por la mañana. Para poder comprar a mi “dueña”, habría que jugar durante seis meses todos los días.
Para ganar puntos se podían subastar acciones como chats, añadidos a favoritos, acceso a álbumes de fotos o fotos en particular, servicios “creativos” en el mundo real como mandar una postal a la dirección deseada, escribir y dedicar poemas… u ofrecer una cita real.
La degeneración de juego había llegado al punto de que mucha gente vendía fotos más o menos pornográficas u ofrecía dinero real a cambio de puntos, por poner dos ejemplos. Sencillamente absurdo: había personas que “poseían” mascotas por un valor de varios millones de puntos…
Mi sensación actual es extraña. Muy ambivalente. Una parte de mí piensa que es normal que esta pequeña “Sodoma y Gomorra” virtual se haya colapsado. El resto, la echa de menos.
Durante unos días he jugado mucho a este juego. He conocido a personas increíbles. Y me he divertido muchísimo.
Los nuevos cambios han supuesto que todos los privilegios que los puntos podían comprar han desaparecido. No creo que haya sido una casualidad que hayan elegido la fecha de hoy para “romper” el sistema: 11 de Septiembre.
Según escribo estas líneas un “nuevo orden” se está creando mientras los usos horarios ponen al mundo al día de los cambios. Mascotas de precios imposibles hace tan sólo unas horas son ahora pasto de la “plebe”.
Ha desaparecido la “aristocracia virtual” y se necesitará mucho tiempo para que el precio vuelva a ser un elemento de creación de estatus. Me temo que el golpe al juego en este sentido es mortal: “Human Pets” desaparece como espacio en el que recrear la propia identidad y estatus.
Dudo que nadie quiera arriesgarse a volver a dedicarle horas… lo que ha sucedido hoy podría repetirse en el futuro.
“Human Pets” ha sufrido una revolución.
Como en “El Club de la Lucha”, la estructura crediticia ha sido destruida. Veremos que clase de “sociedad” aflora de entre sus cenizas.
Aquellas chicas que vendieron su cuerpo foto a foto por unos miles de puntos se sentirán quizás estafadas. Quizás no.
Aquellos “freaks” que habían creado una red de identidades ficticias desde las que obtener puntos diarios y poner a la venta servicios o fotografías en las subastas… han perdido una parte importante de su vida. No puedo ni imaginar las horas que han podido llegar a invertir algunas personas en este juego.
El efecto dominó se expande por el mundo… había millones de personas jugando a este juego.
Mis mascotas desaparecen una a una.
El juego… El juego ha dejado de ser divertido.
