“Frankenstein – Das Musical”
La escuela Waldorf de Münster y su maravilloso, acústicamente perfecto y libre de ángulos rectos -como todo en las escuelas Waldorf- teatro acoge el musical “Frankenstein”. [Otro día hablamos de las Waldorf]
En estos momentos hay dos musicales “Frankenstein”. Uno amateur (universitario), se representa en Alemania, y otro profesional, que se representa en Austria.
En la “versión Alemana” actúa nuestro compañero de piso, Markus; que no sé cómo logra tiempo para ser instructor de buceo, sacar adelante sus estudios y participar en este montaje.
Un año de ensayos y un equipo de 115 personas -incluyendo, por supuesto, a los miembros de la orquesta- involucradas en un proyecto increíble, han dado luz a un musical de cuatro horas de duración al que no le sobra un minuto.
Vestuario, rico y adecuado; decorados, creíbles y variados; actores y cantantes, bastante buenos… Dirección, espléndida.
La palabra que lo resume todo es “espectacular”.
Y sorprendentemente profesional para ser un proyecto universitario en el nadie cobra nada y donde nadie es profesional ni pretende llegar a serlo. Se trata de un “hobby” con unos resultados impresionantes. Es el tercer proyecto que el “núcleo duro” que aglutina a todos los participantes (muchos estudiantes van y vienen cada año) ha desarrollado, y se nota: la experiencia se aprecia en todos los aspectos de la obra.
Músicos, cantantes (es un musical y Todos cantan)… Todo el mundo ha trabajado muy duro durante todo un año.
Desde hace muchos meses vivimos en casa el musical “desde dentro”. Desde los eternos ensayos que acababan de madrugada, los decorados que no llegaban a tiempo desde Austria, a la marcha de los dos actores principales a tres meses del estreno que llevó a buscar sustitutos y casi matar del susto a esas 115 personas que llevaban un año de su vida trabajando en este proyecto.
La nota entrañable: la despedida de los actores infantiles durante el entre-acto porque sus padres se los llevaban a la cama tras terminar “su parte” (vivimos en Alemania y al día siguiente había ‘colegio’).
La nota cómica: uno de los actores principales viene de una región alemana en la que la gente “cecea”. Un ceceo muy fuerte; muy gracioso y sorprendente en un cantante/actor… Evidentemente se trataba de uno de los actores que tuvieron que elegir a última hora.
La nota “gótica”: los góticos locales han acudido en masa a ver la obra. Al menos una de ellas la ha visto ya tres veces.
Sigue sorprendiéndome la capacidad que tiene el ser humano de crear cosas bellas cuando decide unirse y “hacer algo bonito”.
Y sigue sorprendiéndome que alguien que vive “next door to you” pueda hacer cosas TAN maravillosas: la misma persona/ zombie que saludas por las mañanas al amanecer, te sorprende cantando-actuando en un musical…
“Frankenstein” en alemán, tras haber vivido tres años –voy a por el cuarto- en Alemania, y haber estudiado -estudiando- en una universidad alemana, cobra nuevos significados.
Sólo puedo recomendar el musical y alegrarme por haberlo disfrutado.
Ojalá viviese en Berlín y cada día pudiese permitirme festines intelectuales como el de hoy.
