A casa por Navidad, 2007
Posted in xanfarin.com on November 16th, 2007 by Xan“Coming home from very lonely places, all of us go a little mad: whether from great personal success, or just an all-night drive, we are the sole survivors of a world no one else has ever seen.”
Lo dijo Jonh le Carré, y es una verdad como un templo.
Volver a “Las Montañas del Carnero” a.k.a. “La Comarca”, es siempre interesante, divertido, entrañable y surrealista.
Percepción… llegas de hacer “millones de cosas” y te encuentras haciendo “nada”. Da igual lo que hayan hecho/ hagan los demás: al ego-yo siempre le parece que “nada” ha cambiado. Que “todo” sigue como siempre.
Todo cambia. A diferentes ritmos y con diferente intensidad. Pero Todo absolutamente Todo cambia.
Para bien o para mal.
La Chica de la Habitación Naranja “nos ha conseguido” los billetes de avión. Esta vez directos, numerados y con tentempié incluido. El dinero, es la x gordota en la ecuación de la Felicidad.
El precio de los billetes ha consistido en pasar del anonimato al “estrellato” local: noticias en periódicos, llamadas de medios, y un programa de una hora en la televisión. Yo he logrado mantenerme casi al margen y mi aparición estelar en la televisión alemana ha sido lo suficientemente editada para pasar aceptablemente desapercibida.
Quince psicópatas, por ahora, se han puesto en contacto con Bettina a.k.a. La Chica de la Habitación Naranja, para convertirse en su nuevo mejor Amigo (o lo que sea). Asusta que algunas personas carezcan del necesario freno entre lo que pasa por sus cabezas y lo que permiten fluir al exterior.
Hay gente que carece de la delgada línea roja que separa la ficción introspectiva en la que viven, de la realidad interactiva en la que se mueven los demás. Ese freno natural que te lleva a generalmente callarte pensamientos e ideas. Lo que para algunos es sentido común o buen gusto, para otros debería ser prescripción facultativa.
Hay cosas que NO se dicen, hay cosas que NO se hacen. Hay leyes que nos defienden de las personas que no saben contener sus impulsos.
El acoso mediático se detuvo, gracias a los cielos y a los medios “fríos”, a los dos días. No pasó de 15 personas extrañas -en todos los aspectos- inmiscuyéndose/ extralimitándose. Todos con nombre y apellido, lo cual es mucho más tranquilizador que cuando se trata de incontrolados anónimos.
Tras los 60 minutos de “fama”, prosiguen nuestras banales vidas.
Este año nuestras “Navidades” durarán dos semanas y serán nuevamente “hogareñas”.
Tiempo suficiente para mostrar “La Comarca” en todo su esplendor, gronfear ingentes cantidades de turrón a turbo “doble papo” y disfrutar de familia y amigos en las dosis adecuadas.
Tras pasar tanto tiempo entre “bárbaros”, apetece volver a la “civilización”.