Hogar horrible prisión
Posted in Personal on January 13th, 2008 by XanUna de las decisiones de este año nuevo consiste en intentar pasar el menor tiempo posible en casa. Por salud mental.
Mañana tengo mi examen C-Test de alemán: consiste en completar 100 espacios en blanco a lo largo de cuatro textos temáticos. El 50% de los puntos (aciertos) proviene de conocer la preposición, conjunción, artículo, pronombre o verbo modal correctos. A partir de ahí, entra en juego el vocabulario.
Mientras no haya textos sobre vulcanología como la última vez, las cosas irán bien.
Este semana ha sido “horribilis”. los primeros días fue imposible centrarme en el aquí y el ahora. La sensación de haber un mundo ahí fuera lo llena casi todo. La sensación de estar desperdiciando mi vida en una pequeña ciudad alemana sin mar ni montañas ocupa ese casi.
Éste es mi cuarto año en Alemania. Cuatro años. En Alemania. Increíble.
La parte lógica me dice que necesito un título oficial en un cuarto idioma “importante”. Me habla de sol y de días cada vez más largos. Hace promesas de bikinis y chicas alemanas desvestidas con ellos.
La parte emocional añora a mi gata, a mi mami, a mis amigos. A la laicizad y promiscuidad suecas. Añora “partners in crime” que no hayan salido del coro de una parroquia católica. Y saunas mixtas. Y un millón de cosas que con el tiempo y la distancia cobran protagonismo.
La parte lógica sabe que sencillamente me “aburro” (= no hay retos). Y cuando me “aburro” me deprimo, y todo se vuelve “¡oh! obscuridad, obscuridad”.
La parte emocional necesita “emociones”. O al menos las fiestas adecuadas. Fiestas en fábricas de varias plantas reconvertidas en macro espacios musicales, como la novísima y decadente BoschBobby de Dortmund…
Ains. Lo de siempre.