Reservas y más reservas
Las reserva de hotel para la escapada a Hamburgo está confirmada: varios días en el “barrio rojo”. La semana en Praga transcurrirá en un coqueto “Hostel” situado en el corazón de la ciudad.
El vuelo a Praga cuesta lo mismo que el tren a Hamburgo. Absurdo.
La habitación de hotel en Hamburgo cuesta, por persona, lo mismo que el “dorm” mixto compartido de Praga. Absurdo.
Aún no sé cómo ni cuándo situar la visita a Berlín. La escapada a Amsterdam depende del clima: está a sólo tres horas de tren y una llamada para reservar un camarote en el barco-hostel.
Empiezo a asumir que aprobar mi examen en Junio va a ser imposible. Intento no anticipar y centrarme en mis pequeños objetivos. El problema llega cuando “cambias” de campo y te encuentras con que tu nivel vocabulario “temático” es una catástrofe.
Me he suscrito para el próximo mes a WirtschaftsWoche. Cuatro números, un mes, para mejorar mi vocabulario técnico y conocimientos sobre política y economía alemana. La revista llega a casa y tengo acceso a su base de datos de artículos en Internet. Y estoy a la espera de “Die neuen Kriege” de Herfried Münkler. Una joya que llevo tres años queriendo leer en alemán: por fin tengo el nivel para hacerlo sin frustrarme.
Tras Praga, volverán mis clases.
Mientras tanto, brilla el sol y soy moderadamente feliz.