Hamburgo
Hamburgo es una de las ciudades más bellas de Alemania.
En ella está el mayor “barrio rojo” de Europa, cuyo corazón es el Reeperbahn. Y es en este “dicharachero” barrio donde tengo mi reserva de hotel para este fin de semana que empieza hoy jueves.
Aprovecharé para visitar -desde fuera- el Hotel Luxor, el burdel más antiguo de esta zona que, según madam Waltraud Mehrer, cerrará pronto sus puertas debido a la falta de clientela. Internet y las call-girls están llevando a la ruina a los “distritos rojos” de Europa. El Hotel Luxor ya sólo abre entre semana y apenas da trabajo a cuatro prostitutas oficiales; los precios, para su desgracia, son de saldo.
De la vieja “sodoma y gomorra” legal constituida por el barrio portuario de St. Pauli (Hamburgo), del que el Reeperbahn era el mejor exponente, quedan sólo “table dance clubs” donde sablear a los turistas y discotecas de moda para los jóvenes.
Espero deleitarme con pescado fresco (plus Aalsuppe y Rote Grütze) en algunos de los restaurantes del puerto, navegar por los canales, visitar uno de los mejores museos de antropología de Europa y salir de fiesta por antros de gótica perdición y música industrialiosa.
Cambio de aires por unos días.
Bendita civilización…