Duisburg y Legoland

31 July, 2008 (02:58) | Xanfarin.com | By Xan

Duisburg es una de las ciudades alemanas sobre las que peores comentarios he escuchado. Casi todos estaban basados en prejuicios o en el pasado (un pasado industrial muy gris).

No voy a decir que “me encanta”, pero puedo afirmar que “tiene encanto”.

Por un lado es “una ciudad más” de Renania del Norte-Westfalia: Centro cerrado al tráfico lleno de las mismas franquicias de ropa, comida rápida, droguerías y las omnipresentes tiendas de “Todo a Pocos €”. Plus muchas y preciosas iglesias y edificios reconstruidos tras la IIGM siguiendo -más o menos- los diseños originales.Más nuevos edificios de cristal y acero construidos sobre feos edificios grises de cemento de la vieja y decadente era industrial basada en el carbón y el acero.
Por otro… es “otro mini clon” de Hamburgo. Lo cual es bueno. Casi todas las ciudades con puerto fluvial o canal han “copiado” su proceso de modernización y convertido sus económica y socialmente desarboladas zonas portuarias en ejemplos de arquitectura moderna, una oda a los almacenes de ladrillo rojo rodeados de canales de transporte, más o menos minimalista con lofts para los nuevos ricos, oficinas para los que quieren parecer ricos y restaurantes de diseño con variadas e internacionales ofertas de menús y cocktails para los visitantes.

Duisburg se ha “redefinido” y como seña de identidad -entre otras- presume de su “Legoland Discovery Centre“.

Si preguntas en la oficina de turismo del “centro” qué puedes hacer en la ciudad si sólo vas para unas horas te mandarán al “nuevo puerto” que es como el viejo pero “rediseñado”, más limpio y con museos y un “Legoland”.

Legoland” franquicia parque-temática de la firma danesa LEGO es un éxito mundial (si te gusta LEGO… vista la preciosa ciudad bávara de Günzburg, vas a “fliparlo“) único en su género.

El “discovery centre” de Duisburg merece ya la pena sólo por ver a los “enanos” convertirse en una marabunta berserker constructura de ‘lego-absurdos’. Más aún si compites con ellos…

Hay talleres para especializarse en kits específicos (Drachenburg!) y este año, como no, está el “Indiana Jones Adventure Trail”.
Cierra las 18:00 así que es mejor ir a primera hora por si hay demasiado “entusiasmo” o se quiere acabar algún proyecto empezado.

Sumado a Duisburg está el “encanto” de poder conducir por autovías alemanas sin límite de velocidad. El límite lo ponen tu coche, tus ganas de pagar por Benzin al precio actual del petróleo… y tus reflejos.

Hoy “tocaba” Diusburg porque vía eBay he comprado muebles de cocina a un “freak” del “hacking-ikea” (o cómo redifinir el diseño Ikea sin seguir sus manuales). El semestre se acabó y es época de mudanzas y de subastas.

Las casas en Alemania se suelen alquilar generalmente vacías: Subastar tus pertenencias “no portátiles” por Internet y que la gente venga a limpiarte la casa de muebles que no vas a necesitar más -a la vez que recuperas tu inversión inicial- es “lo normal”.
Hoy tocaba comprar. Mañana tocará vender.

Para el recuerdo queda un precioso día de excursión. Y un tercer piso sin ascensor. Y mucho peso.