De regresos con retrasos
De nuevo en casa.
Budapest ha sido bastante intenso, sólo nevó un día y el frío era llevadero (gracias a los cafés y los chocolates calientes). De nuevo problemas con una línea ‘low cost; esta vez, EasyJet.
Tres horas de retraso en compañia de una pandilla de incompetentes el personal de tierra del aeropuerto de Budapest. Nadie sabía Nada. Apenas hablaban inglés o pretendían no hablarlo. Tres veces hubo colas para hacer el ‘boarding’ y al final se terminó en desbandada.
Al cabo de dos horas empezaron a repartir cupones por valor de 4€ junto con hojas con los derechos de los pasajeros sin explicar para qué servían ni qué hacer con ellos. Los cupones, según nos explicaron en la cafetería, se podían canjear por un sanwich y una bebida en el “restaurante” de la Terminal 1. Las hojas de reclamaciones servirían en caso de que el retraso aumentase o se cancelase el vuelo.
A las tres horas -sobre la hora estimada- volamos. Como Dortmund cierra por la noche (ésto está relacionado con la epopeya del viaje de ida a München…) nos cambiaron el destino, gracias a Hermes, al aeropuerto de Münster donde aterrizamos diez minutos antes de que partiese el último autobús urbano al centro de la ciudad (a 25′). EasyJet se supone llevó al resto de los pasajeros en autobús a Dortmund. Yo estaba en ‘casa’.
Dado que aún estoy esperando los dineros de Ryanair tras su plantón en Santander, me alegro de no tener deudas pendientes con easyJet (10′ me salvaron de pagar 50€ de taxi), hasta este vuelo, mi favorita entre las compañías de aerobuses.
Alguien debería explicar a la gente de estas compañías que estos problemas se minimizan con información actualizada y fluída. Relaciones públicas lo llaman, se estudia como especialización de Ciencias de la Información y viene bien en casos como éste.
La incertidumbre sólo contribuye a complicar las cosas y convertir un problema en un Problema. Mucha gente tuvo que contactar con familiares, amigos, empresas de alquiler de coches, etc., para avisar de (1) los cambios de horarios por el retraso y (2) el cambio de destino.
Toda la información que recibí por parte del personal de tierra fueron dedos señalando a pantallas que no estaban actualizadas y un mensaje de megafonía con el cambio de aeropuerto. Un desastre.
Iré subiendo fotos y post en los próximos días.
