Budapest II: Underworld

26 February, 2009 (19:02) | Photoposts, Viajes | By Xan

Budapest fue elegida como escenario para rodar la película de vampiros (vs. licántropos) Underworld por su atmósfera obscurita y algo decadente (y por supuesto, por sus bajos precios y bajo presupuesto disponible).

La Budapest goticosa  mostrada en la película en el mundo real coincide con el área comprendida entre la plaza Oktogon, donde se encuentran los teatros, los restaurantes y night clubs más interesantes (ergo donde deberías pasar tus noches cuando visites Budapest) y el viejo barrio judio, donde están las callejuelas, viejos edificios y patios interiores que aportan la “atmósfera” (el sitio ideal donde buscar alojamiento).

Para muestra un botón de las fachadas de este área:

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Edificio cercano a la vieja sinagoga

Los agujeros de la fachada son de bala. De noche tanto el edificio como la calle en la que está son espectaculares. En la misma calle se puede visitar un café/nicht club con temática ‘bondage’ recientemente abierto.

Pasear entre el Oktogon y la vieja sinagoga, especialmente de noche, será casi como “meterse” en la película. La mayoría de las calles y fachadas mostradas en la película pertenecen a Pest, mientras que las torres goticosas son de Buda.

Entre los “decorados” que se pueden ver en Underwold-Budapest destacan:

- Gozsdu Udvar: Escena de la persecución en coche por galerías interiores. De oscurito y decadente ha sido reconvertido en galería interior con terracitas, cafés y apartamentos de lujo. Localizable entre las calles Kiraly y Dob.

- Metro (línea M3): La “batalla” del inicio de la película sucede en el metro de Budapest, el segundo metro más antiguo del mundo (usado como modelo para el metro de New York); probablemente en la estación Arpad Hid, actualmente reformada.

Para disfrutar de la noche en Budapest es recomendable pasar antes del viaje por ezfetish o al menos mirar qué tipo de locales diurnus y nocturnos nos puede interesar localizar.
Desde febrero del 2009 se publica TimeOut Budapest, lo que espero subsane las cuestiones “qué hacer” y “dónde hacerlo” para muchos de los visitantes

Budapest, como cualquier otra metrópolis es como una cebolla llena de capas y capas de culturas y microcosmos. Un buen inicio para descubrirlas es alquilar un apartamento para nuestra estancia en un edificio normal y corriente (= habitado por locales). [Yo resido siempre en el mismo cuando voy a Budapest, ver foto].

Un edificio “estándard” suele tener una enorme puerta de entrada que da a un patio interior, usualmente ajardinado, a donde dan todos los apartamentos. A veces, en la planta baja hay tiendas o incluso cafés.

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Edificio de apartamentos en Budapest

Ventajas: Vives integrado en la ciudad que visitas rodeado de gente normal (no turistas); tienes una cocina donde experimentar con las compras en los supermercados locales; es tan céntrico como desees; tienes mucha más intimidad que en un hotel; el precio suele ser insuperable; es como un “segundo hogar”;  nadie se te quiere “pegar” por el mero hecho de compartir nacionalidad(es) o haberte escuchado hablar un idioma que comprenden.

Inconvenientes: No hay recepción; nadie te hace la cama (¿alguien hace la cama?); la primera noche cuando no sabes donde están los interruptores de la luz para el edificio -y tu casa- llegar a abrir la puerta de entrada de noche  es toda una epopeya; las viejas cocinas de gas suelen necesitar un proceso de readaptación.

Generalmente merece la pena “curiosear” en los edificios: la arquitectura es increíble y siempre hay sorpresas como algún café bohemio con tartas caseras o alguna tienda alejada del turismo y la filosofía “outlet” que parece dominar Budapest desde hace unos años.

No os cortéis y entrad en los edificios [públicos y de forma legal, se entiende] muchos de ellos son sorprendentes.

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Interior de edificio flipante

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Patio interior con tiendas

El mero hecho de pasear por las calles ya es toda una experiencia: Junto a la arquitectura, las personas, las abundantes peluquerías caninas (wtf?) veremos una curiososa mezcolanza de trabis, hummers y parkings para bicicletas (el metro es aún más interesante…).  El contraste entre los últimos coletazos del comunismo, los nuevos ricos y la tendencia “europea” es alucinante.

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Viejo Trabi y moderno párking de biciclos

Budapest es una de las pocas metrópolis europeas que mantienen su atmósfera romántica y algo decadente, especialmente con iluminación nocturna, y es lo suficientemente segura para que vagabundear te permita deleitarte con las fachadas y sacar fotos sin preguntarte quién es el tipo siniestro que te está siguiendo desde rato…

Para terminar el post,  un angelito de piedra recibiendo una sesión de acupuntura :p

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Angel recibiendo sesión de acupuntura