Desde Londres con amor III: Recomendaciones

3 April, 2009 (08:20) | Viajes | By Xan

El Soho y Chinatown son mis zonas preferidas de Londres: disponen de muchos all-you-can-eat (algunos con sushi), el mejor cambio libras/euros y pubs con personalidad (como mi adorado Waxy O’connors).  Además, allí están las librerías de Charing Cross, los teatros, las sesiones dobles del Prince Charles Cinema,  cabarets… ¿Qué más se puede pedir?

Estoy alojado en Bloomsbury a quince minutos caminando de Leicester Square. El sitio es totalmente recomendable: dormitorios universitarios  (en mi caso, Carr-Saunders Hall) de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres (LSE). Durante las vacaciones alquilan las habitaciones vacías a precios módicos con acceso a cocina y baños compartidos (por “pasillo”/ planta), lavandería, Internet y un abundante -e incluído en el precio- desayuno “buffet” inglés (tostadas, cereales, salchichas, bacon, beans, huevos revueltos, etc. etc.) que permite empezar el día lleno de “energía” (y ganas de caminar para liberar de depósitos de grasa tu aorta).

Todo está muy limpio, el staff está formado por universitarios muy capaces y como he dicho, la localización es inmejorable (rodeado de tres paradas de metro, autobuses y con la vecina Torre de Comunicaciones como referencia visual). Tienen más dormitorios por todo Londres.

Para una breve estancia, la dieta básica “desayuno inglés + all-you-can-eat chino” puede complementarse con los sanwiches de Simply Foods (Marks & Spencer) o afines, fruta de puesto callejero, cafés “take away” y un bonito parque o la orilla del Támesis donde disfrutarlos.

El residir tan céntrico hace innecesario -durante un par de días- el transporte público; incluso el regreso “a casa” de las fiestas en The Fabric o las visitas a Candem Town pueden hacerse paseando. Viviendo en en el corazón de la zona 1 y no teniendo interés por salir de la zona 2, los autobuses suplen cualquier carencia.

Libros…

Murder One ha cerrado -01/2009-. Adiós, tras 21 años, a la librería “estrella” de Charing Cross debido a una conjunción de: devaluación de la libra esterlina (= referencia $), competencia de Internet (=Amazon y eBay), crisis económica galopante (falta de inversores) y sobre todo la jubilación de su fundador, co-propietario y motor, el escritor Maxim Jakubowski.
Es una lástima: Murder One era la mejor librería especializada en crimen y misterio (y ciencia ficción y fantasia).

En ella compré mi primer mapa de Ankh-Morpork y sufrí mis primeras crisis de ansiedad lectora. Era un “clásico” en Londres y una de mis primeras “visitas obligadas”. Mientras a España llegaban los libros con cuentagotas allí tenían una planta (sótano) rebosante de libros que tardarían años en ser traducidos y objetos de coleccionista freak; amén de a muchos de tu autores vivos favoritos firmando libros…

Forbidden Planet se ha “concentrado” (=ha cerrado casi todas sus “franquicias”). La crisis y la distribución por Internet han provocado que la peregrinación “friki” haya que hacerla al megastore del 179 de Shaftesbury Ave (London -WC2H  8JR).
Es La Tienda donde comprar posters, figuras, juguetes, ropa y cualquier frikada que se te ocurra. Por supuesto, tienen todos los libros y cómics que puedas desear. Desde réplicas del ídolo de la fertilidad de oro de Indiana Jones (el que sustituye por una bolsa de arena…) a la Ciudad Embotellada de Kandor pasando por toda la parafernalia de Matrix, el Señor de los Anillos etc. etc. El paraiso.

Black Books, por desgracia, es sólo una sitcom (mi favorita con diferencia). Sus exteriores corresponden a Collinge & Clark, una librería en Leigh Street (Bloomsbury) y el restaurante donde Bernard, Manny y Franz se embeben con Merlot es ahora un “gastropub” llamado Norfolk Arms.  La tienda “original” (=interiores) está en  Maldon, Essex.
Si no has visto Black Books, tienes mucha suerte: podrás disfrutar sus tres temporadas desde cero.

Galerías de arte…

- Utagawa Kuniyoshi 21 Mar—7 Jun 2009.  En Sackler Wing of Galleries, Picadilly (London W1J 0BD). Si estás en Londres este semestre no puede perderte la exposición sobre Kuniyoshi, uno de los artistas japoneses más reconocidos y recinocibles (arte “ukiyo-e“). Una de mis favoritas: “Miyamoto Musashi matando un nue gigante”.

Visitas obligadas a la Hermandad Prerrafaelista (Tate Gallery; ineludibles: John Everett Millais y Dante Gabriel Rosetti) y algunos cuadros/artistas favoritos de la National Gallery (como “the Ambassadors” de  Hans Holbein el Joven). Puedes rodearte de láminas, pero los originales tienen alma.

Casi todas las galerías y museos son gratuitos (las exposiciones temporales no, pero suelen merecer la “inversión”).

Conviene  no darse un “atracón” de museos y/o galerías. Tras un par de horas de visita -por ejemplo, al British Museum- darán igual los frisos del Partenón que los leones alados asirios de Nimrud o las momias de gatos egipcias…

Los museos agotan: seleccionar cuáles visitar y qué ver en ellos es una manera de mantener óptimos los niveles de energía.

Fiestas…

Máxima a recordar: En Londres todos los días hay una buena fiesta en algún sitio. TNT y TimeOut son tus aliadas. Hay un millón de personas como tú: no llegues “tarde” o disponte a hacer cola en la calle durante al menos una hora.

Algunos clubs ofrecen opciones como e-flyers o “membership” a módicos precios, lo que a cambio otorga  ventajas como saltarte las colas.

Seguridad…

Paranoia y/o psicosis son las palabras. Hay cámaras por todos sitios. Los intentos de meterte miedo en el cuerpo producen vergüenza ajena: desde carteles con siluetas de tipos malotes que quieren tu móvil (no deben conocer a los niños carteristas de Madrid…)  a las posibilidades dantescas abiertas por una puerta mal cerrada a tus espaldas. El Enemigo está Ahí Fuera y tú eres su Víctima…

Tus amigos y tú puedéis morir atropellados; piénsa dos veces si realmente necesitas ir a urgencias o puedes ahorrar ese gasto al estado; no alimentes a las carpas de los jardines japoneses ni permitas que tu perro se coma a los cisnes, las ardillas o los pavos reales.
No agredas verbal o psicológicamente al tipo que te manda desvestirte en público en el aeropuerto y te soba de arriba a abajo bajo la premisa de que podrías ser un delincuente…

Hace años todo se reducía al “look right/left” de las calles, el “mind the gap” del metro y algunas cámaras de vigilancia aquí y allá. Ahora el Gran Hermano vigila por tu seguridad y te trata como si fueses retrasado mental.

Cuando alguien me graba haciendo pipi en un pub por mi propia seguridad no puedo evitar pensar en qué clase de sociedad genera peligro a la gente que hace pipi en los pubs.

Al menos el sistema funciona y puedes pasear por la noche con o sin tu cámara digital sin sentir temor en ningún momento.

Obras…

Londres está en obras. Todo Londres. Lo que no está siendo reformado está siendo reconstruido, demolido o restaurado. Las olimpiadas están a la vuelta de la esquina y Londres quiere estar a la altura… además es una forma como otra cualquiera de fomentar empleo en época de crisis.

Asegúrate de que en el entorno de tu alojamiento no hay obras y de que en caso de haberlas los contratistas forman parte del “Considerate Constructors Scheme“, lo que significará que no te despertarás ni te acostarás con un martillo percutor taladrando tus tímpanos y que en general intentarán ser “considerados”.

Las obras afectan a desvios (“diversion”) de autobuses, algunas líneas de metro durante cierto tiempo y  bastantes carreteras. Hay obras que funcionan 24×7.

Traducido: programa todo con un amplio margen de tiempo y espera lo inesperado.