Aprendiendo chino: “Shī Shì shí shī shǐ”
Yuen Ren Chao, lingüista chino, es el autor del poema “El poeta come-leones en la caverna de piedra” que tiene la particularidad de estar compuesto por palabras/conceptos que comparten “fonema” (en realidad son diferentes fonemas o variaciones tonales de “shi”). Todo son “shis”: diferentes tonos de “shi” que corresponden a 92 ideogramas… El resultado es un un absurdo trabalenguas que parece creado expresamente para acomplejar a los estudiantes de chino :)
Los “puntos” sobre las íes marca la tonalidad con que se pronuncia el “shi”; hay cuatro tono fundamentales.
El poema empieza así: “En una guarida de piedra estaba el poeta Shi, al que le encantaba comer leones, y decidió comerse diez…”.
"El poeta que comía leones", Yuen Ren Chao
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Shíshì shīshì Shī Shì, shì shī, shì shí shí shī.
Shì shíshí shì shì shì shī.
Shí shí, shì shí shī shì shì.
Shì shí, shì Shī Shì shì shì.
Shì shì shì shí shī, shì shǐ shì, shǐ shì shí shī shìshì.
Shì shí shì shí shī shī, shì shíshì.
Shíshì shī, Shì shǐ shì shì shíshì.
Shíshì shì, Shì shǐ shì shí shì shí shī.
Shí shí, shǐ shí shì shí shī, shí shí shí shī shī.
Shì shì shì shì.
MP3:”El Poeta come-leones en la caverna de piedra”
El texto ha sido el inicio de mi clase de hoy.
Completado con otro trabalenguas:
“sì shì sì, shí shì shí, shísì shì shísì, sìshí shì sìshí”.
4 es 4, 10 es 10, 14 es 14, 40 es 40.
No tiene mucho que ver con lo que hemos seguido haciendo ni con lo que vamos a hacer: era un referente para saber qué nos estamos metiendo.
Primero, aunque en el fondo es lo que a mí me interesa, en China no se usa el mandarín clásico: se usa el simplificado que es bastante diferente. Hasta que no tenga un nivel intermedio de chino moderno no podré matricularme para estudiar chino clásico.
Segundo, sólo estamos aprendiendo un significado/significante por variación tonal. Y aprendemos a escribir sólo el chino que usamos en las conversaciones. Es como volver a sentirte un niño de preescolar haciendo garabatos que pretenden ser palabras.
Más que suficiente por ahora.
Dentro de unas semanas empezará el efecto “chicle” entre quienes trabajan en casa y quienes sólo asisten a las clases. Entre quienes tienen interés y los que buscan los créditos. La combinación de primavera/verano e idioma con grafía no latina es una apuesta segura para que en dos meses la mitad del curso esté “out”.
Nuestro profesor tiene un blog en el que postea sus clases, audios, vídeos, elementos de apoyo, consejos, citas, referencias, chistes… Mola mucho. Además el “efecto blog” te hace percibirlo más “cercano”. Es una clase 2.0 total.
La sensación de vacío en el estómago por el vértigo que produce meterte en otro idioma ha disminuído un poco: la presencia del Chino en Internet es increíble y su aprendizaje está totalmente “sistematizado”. La cantidad de materiales de apoyo online es anonadante.
Empiezo ha trabajar fonética y vocabulario básico con una vieja conocida: Rosetta Stone, curso de Mandarín. El programa que permite que repitas mil veces la misma palabra en la soledad de tu caverna sin volver locos a tus amigos, familiares y conocidos.
Y ya tengo un cuaderno místico para dedicar al menos una hora al día a la caligrafría. Con rotulador no es tan impresionante:
