Walpurgisnacht-Beltane sin planes
Se supone que este abril ha sido el más caluroso de Alemania en los últimos 120 años.
Algunos periódicos, inmersos en el contínuo estado de paranoia existencial que ha venido de la mano del siglo XXI (terrorismo, cambio climático, pandemias varias, etc.) ya atisban una Hamburgo cubierta por las aguas, a Berlín y Frankfurt asfixiadas entre sus muros de cemento, plagas de garrapatas (en el centro y norte de Europa, las garrapatas pueden amargarte la vida), multiplicación de las alergías de todo tipo etc. etc. El Ragnarok en forma de subida de temperaturas.
Al margen de que Hamburgo se hunda en las aguas del Alster, durante casi todo el mes de abril en Münsterland ha brillado el sol. Excepto hoy.
Hoy va a llover.
El “Plan B” se llama Extersteine. Hace unos 60 años los nazis, en su absurda búsqueda de una idealizadas raíces “arias”, buscaron en las inmediaciones de esta formación rocosa los restos de uno de los míticos “pilares de la tierra“, el Irminsul de la Poetic Edda, destruído -se supone- por Carlomagno en el 772.
Heinrich Himmler a través de la “Fundación Extersteine” y más tarde la arcana Ahnenerbe, intentaron monopolizar este antiguo lugar sagrado de los sajones que desde el neolítico ha sido el centro de atención de rituales místicos.
El “Plan B” consistía en tomar parte en una moderna bacanal new age rodeado de entrañables pijahippies y titiriteros con Extersteine como telón fondo y la Walpurgisnacht como leiv-motiv.
Algo así:
Paseo en bicicleta hasta la formación rocosa desde Paderborn -la ciudad más cercana- y luego acampada y fiesta: cena romántica con antorchas, barbacoa desechable, brindis con met (hidromiel) rodeado de comefuegos y comefuegas.
El último día del abril más caluroso de los últimos 120 años tiene un pronóstico de tiempo 100% revienta fiestas: Tormenta. Si al menos fuese una tormenta con rayos y centellas molaría, pero no, es una aburrida tormenta de esas que convierten un prado en un barrizal y un bosque de tiendas de campaña empapadas en el infierno.
El “Plan B” se llama “Plan B” porque evidentemte había un “Plan A“.
El “Plan A” era espectacular. Era algo que quiero hacer desde años: consiste en ir a pasar el fin de semana del 1 de mayo en Edimburgo para celebrar allí Beltane. Celebración con C.
Para ver nacer el sol del 1 de Mayo Extersteine mola mucho, Edimburgo es apoteósico.
Mi idea era pasar esta noche dedicándome a esto:
Sigan la foto (¡click!) y muéranse de envidia envidiosa. Éso es una fiesta.
Yo me veo tomando unos cocteles en el Enchilada al estilo “madurita morbosa Sex in the City” mientras oigo llover y luego quizá acabe en alguna de las cientos de fiestas organizadas para el May Day.
Esperando un Edimburgo o el premio de consolación de Extersteine, pasar esta noche haciendo lo que cualquier otro día de entresemana no me parece ni muy “especial” ni muy “memorable”. Aunque una Walpurgisnacht siempre es sinónimo de fiesta… :)
A las 0:01 empezarán los brindis: Beltane es mi onomástica.


