Verano alemán…
Tormentas brutales, tornados, rayos… ¡Verano!
En mi región llevamos unos días de lo más veraniegos: árboles caídos por las tormentas cortan autovías (provocando accidentes en Colonia), vías de tren (accidente en Aquisgrán); los rayos han causado incendios en la región de Soest; los tornados han acabado con unas cuantas cosechas de maiz…
Hasta hay un caso ‘myzteriozo’ a los Iker Jimenez: 120 cerdos han muerto en una granja debido a una tormenta… aún se desconocen las causas.
Cuando vives en Alemania aprendes -por las buenas o por las malas- que el clima local es “diferente”: en centro y norte Europa tienen un flujo circular contínuo de corrientes de aire frio y caliente que comunica el Ártico y el Sahara: el frio pasa por mi región dirección sur, el calor que fluye hacía el norte hace de Croacia un paraíso en estas fechas.
Son los “pequeños inviernos” que aportan unos días de granizo y frio a mediados de todos los meses de primavera y verano. En Julio se llama “Schafskälte” y se supone sucedió hace una semana.
Ahora sufrimos unas tormentas hiperdestructivas.
Hace un par de años tuve la suerte -fue espectacular- de vivir una de ellas “desde dentro”: una excursión a un parque nacional cercano se convirtió en un escenario dantesto. A orillas de un lago precioso, rodeado de bosques, disfruté de dos horas de una cortina de agua que apenas dejaba ver todos los rayos que caían a nuestro alrededor… Muchos rayos, muy cerca. Con un pequeño tifón en el centro del lago de regalo.
Uno de esos días en los que piensas que si vas a morir, al menos habrá sido bastante espectacular y que en vez de preocuparte por los rayos que caen cerca de ti, te odias por no tener una cámara… xD xD xD
Siempre he tenido suerte con el clima: en México me tocó el Paulina, en Alemania estaba de vacaciones en la costa norte cuando golpeó el huracán Kyrill; fue muy “divertido”.
Entiendo perfectamente porqué los alemanes emigran en masa al mediterráneo en verano. Como parte de mi proceso de “adaptación” debería empezar a organizar mis vacaciones en Mallorca. Sol y alemanas amigables… ¿Qué más se puede pedir?
