Cuidadito con Facebook…
En realidad habría que decir simplemente “cuidado”.
Lo que está sucediendo con Facebook y redes sociales afines (en Alemania lo que pega/ba es StudiVZ) es increíblemente sorprendente: la gente “se muestra” sin recato: conversaciones privadas en “diferido”, fotos de fiestas privadas o vacaciones, publicación de eventos (desde qué estás haciendo ahora mismo a dónde tedrá lugar tu próxima cita…).
Da igual que se firmen contratos draconianos sobre el uso de contenidos cediendo casi todos los derechos, esto es, que todas las fotos publicadas, informaciones personales, links, comentarios, etc, ”pertenecen” a sus dueños pero están 100% disponibles para Facebook (y adláteres).
Da igual que toda la información entregada (alguna muy ‘sensible’) termine en manos de empresas desconocidas, especialmente en el caso de los adictos a los tests, que cada vez que hacen uno regalan su perfil cuando aceptan las condiciones del test.
Da igual que Facebook, por si mismo, sea la fantasia onanista de un fascista neocon: datos personales y profesionales de medio mundo cruzados, validados y ampliados por confirmaciones de terceros.
Da igual que muchas veces el problema no sean las confesiones que haces sino las meteduras de pata o confesiones sobre tu vida que hacen los demás… Sobre todo desde que los “amigos” de Facebook empiezan a incluir a cualquier mem@ con quien te cruzas que tiene una cuenta. Un “amigo” sube fotos de tus borracheras del instituto o tus últimas vacaciones, las vincula a tu perfil… y tus nuevos compañero de trabajo ya saben como te las gastas tras unos cubatitas o come te sienta el bikini. Por poner dos ejemplos.
Hace una década era relativamente complicado conseguir el número de teléfono de una chica (usualmente, sólo fijo), ahora, sin parpadear, te regalan su acceso todas sus fotos, amistades, curriculum y vida diaria. Facebook+Twitter te convieren casi en un acosador pasivo, de hecho, lo complicado es evitar que te bombardeen los detalles de las vidas de los demás.
Al final se trata de ir a un confesionario armado con un megáfono. Tiene consecuencias, especialmente si hablas de tu trabajo o de terceros en términos “no amigables”.
No es sólo que mucha gente pierda la vergüenza como si Facebook fuese una especie de playa nudista para la vida personal donde todo el mundo va desnudo, es que la información es poder y la gente la está regalando: poder sobre sus vidas. Poder descontrolado.
El número de personas que pierde su trabajo porque Facebook demuestra que son unos patanes (gente de baja laboral que postea que está de vacaciones) o que se pasan el día haciendo tests en lugar de trabajando aumenta sin parar: Facebook es una herramienta perfecta para los CEOs -o cualquier jefecillo de tercera- para tantear el rendimiento y satisfacción de sus trabajadores. En definitiva, para controlarlos.
Una cena de empresa, rollito amigable, intercambio de añadidos… y tu jefe, su asistente, o un trepa cualquiera, que es lo mismo, tienen acceso a tu vida.
Nunca se sabe quién puede ver tu perfil (los amigos de tus amigos pueden ser unos capullos; algunos de tus “amigos” de Facebook también); especialmente cuando varios fallos de seguridad permiten libre acceso a todas tus fotos (todas) y comentarios públicos a cualquiera con una cuenta. La privacidad de Facebook es igual que efectiva que un condon de ganchillo.
Para muestra, el ejemplo de la imagen: una chica despedida por bocazas.
Habla mal de su trabajo y su jefe… y su jefe aprovecha, con evidente acceso a su perfil, aprovecha para anunciar publicamente su incompetencia y que no le renueva el contrato, por necia. Un ‘owned’ en toda regla.
Facebook mola muchísimo y ofrece un servicio impagable como “red social”. Su potencial es increible-ble. Su lado oscuro también.
Facebook es una verdulera bocazas, no lo olviden cuando le vayan a contar sus secretos.
No todos los amigos son tan buenos como éstos :)

