Semesterticket Nordrhein-Westfalen (SeTi NRW)
Una de las mejores cosas que tiene estudiar en Alemania, junto con el nivel de sus universidades, es el “valor añadido” de ser universitario.
Lo explico con un ejemplo: el llamado “Semesterticket” o billete semestral de trasporte.

Semesterticket NRW 2009
Mis tasas académicas semestrales pagan un listado de servicios (desde la radio de la universidad o la organización de deportes a un seguro) entre los que se incluye un “billete de transporte mágico”.
Como estudiante en la universidad de Münster tengo acceso a TODOS LOS MEDIOS DE TRASNPORTE PÚBLICO de mi región (2ª clase en el caso de los trenes). La nueva normativa incluso me permite llevar acompañante a partir de las 19:00 o los fines de semana.
En un radio de 60 km que se extiende hasta las ciudad más cercanas (incluyendo Enschede, en Holanda) puedo desplazarme gratis por todo el sistema de transporte: desde irme de compras al Ikea de Dortmund a comer Pumpernickel a Soest. De hecho es lo que me permite disfrutar de la Warsteiner Internationale Montgolfiade (WIM) 2009 sin preocupaciones.
Este año los sindicatos de estudiantes alemanes han hecho “magia”.
Al “viejo” billete semestral se le suma el “nuevo”: el SeTi NRW, el billete semestral de transporte para todo Renania del Norte-Westfalia.
El aumento de coste es ri-dí-cu-lo (pagamos 38€ extras por semestre), a cambio, a partir del próximo 1 de octubre hay acceso gratuitito a toda la red de transporte del “Land” (un concepto comparable a las autonomías españolas con más atribuciones [descentralización periférica] políticas, econnómicas y sociales como País Vasco o Cataluña).
Traducido: puedo irme “de compras” en tren por toda la Cuenca del Ruhr (Colonia, Dusseldorf, Aachen (Aquisgrán), Duisburg…) y usar toda la red de metros, tranvias o autobuses. Tengo “acceso” a todos los aeropuertos de la región (se acabó sumar un precio de billete de tren que costaba normalmente más que el del vuelo). El transporte me deja en las fronteras de Belgica, Holanda y los “Land” que me rodean… lo que abarata sustancialmente las “excursiones” de fin de semana a Amsterdam o cualquier ciudad belga.
El potencial social es sencillamente increíble: cualquier joven de la región puede venir a estudiar ‘gratis’ a Münster (coste en tiempo, pero se puede ahorrar el alquiler), o algo tan banal como volver a casa los fines de semana sin costes añadidos (algunos conocidos cuyos padres viven a sólo 100km tenían que pagar 60€ en trenes para irse a casa de visita).
El porqué es claro: CRISIS.
En parte por la crisis económica, pero sobre todo por la crisis académica. Desde que se inicio el pago de tasas académicas universitarias (la universidad alemana antes era “gratis”) y empezó la “guerra” de las llamadas “universidades de élite” la mercantlización del sistema académico alemán ha sido, sencillamente, brutal.
Las universidades compiten a muerte -literalmente- por atraer alumnos: los estudiantes son nutrientes y sin ellos no hay futuro.
Por un lado están las que ofrecen futuro, universidades de élite, punteras en investigación cuya titulación marca la diferencia por su buena relación academia-mercado; por otro, las que ofrecen “tasas gratis”, asumiendo o reduciendo sus tasas académicas en un intento de minimizar su impacto en los estudiantes. En algunos casos ‘élite’ y ‘tasas bajas’ se mezclan para ofrecer impresionantes ofertas académicas.
Münster utiliza como marketing su nivel académico (contextual según facultades) y “valores añadidos”: una de las mejores calidades de vida de Alemania junto a su nuevo billete “all-you-can-travel”.
¿Será suficiente?
Desde mi llegada hace cinco años (madre del amor hermoso ¡cinco años ya!) hemos pasado de ser unos 45.000 universitarios matriculados a ’sólo’ unos 35.000 (la tendencia a la baja sigue). Esa mera diferencia de ‘10.000 universitarios’ es superior a muchos campus universitarios de muchas ciudades.
Un estudiante medio tiene un gasto mensual de unos 550/850€, multiplicado por 10.000 estudiantes… hablamos de unos 7.000.000€ mensuales que la ciudad deja de recibir directa e indirectamente. La cifra anual es de quitar el aliento: 84 millones de Euros al año que Münster ha perdido por la pérdida de estudiantes.
84 millones de Euros que se reparten en alquileres, compras de comida, ropa, libros… fiestas. Dinero que repercute directamente en la economía local: Algunas ciudades tienen sol y playa, Münster tiene el mayor campus de Alemania.
La universidad ha pasado de estar “masificada” a ver peligrar ofertas académicas (en mi caso, la oferta académica de idiomas del Sudeste asiático como Thai, Lao, Indonesio, etc. está en vías de extinción por falta de matriculaciones [el estudio de un idioma no indoeuropeo durante un par de semestres es obligatorio en varias carreras; chino y árabe son 'las guapas' de la fiesta]).
El tiempo y las estadísticas dirán si el nuevo billete de transporte sirve para ‘atraer’ nuevos estudiantes, por ahora, personalmente, en cuanto llegue el 1 de Octubre, me voy a dar un atracón de kilometros: una de las regiones más ricas -en todos los aspectos- y densamente pobladas de Europa está ‘abierta’ para mí.
Libros, iPod y buenos horarios de tren… :)
