Jack Wolfskin o cómo ‘cagarla’ con tus relaciones públicas (I)

18 October, 2009 (20:01) | Xanfarin.com | By Xan

Actualización 19.10. Los blogs alemanes están convirtiendo las demandas de Jack Wolfskin en un fenómeno social: la lista de blogs apoyando a los demandados no deja de crecer, está disponible junto con las últumas noticias en  http://waschkueche.blogspot.com [Deu]; varios periodistas de medios de tirada nacional están trabajando en reportajes sobre el caso, ya es Noticia

Actualizado 21.10:

Jack Wolfskin o cómo ‘cagarla’ II
Jack Wolfskin o cómo ‘cagarla’ III

Hace unos días Jack mandó a su jauría de abogados a cazar pequeños artesanos en los bosques y estepas de Dawanda.

Jack Wolfskin macht auf Abmahnmarke

"Yo también fui una pata"; campaña protesta contra las denuncias de Jack Wolfskin

Dawanda (junto con Etsy y similares) es uno de esos ‘mercados 2.0′ donde universitari@s, am@s de casa y demás fauna creativa con tiempo y capacidad ponen a la venta productos hechos a mano.
La moda del “hágaselo usted mismo” confluyó con una nueva tendencia de “individualización del producto” y dio luz a espacios donde vender y comprar artesanía “al margen” de la economía de mercado: jabones caseros, joyería, moda, productos de belleza, decoración… Resumiendo: un “eBay” para diseño y diseñadores “indie“.

Del diseño uniforme y barato al alcance de todos de Ikea o H&M pasamos al producto 100% único y 100% personalizado a precios amigables. Dawanda, al menos en sus principios, era una red social de encuentro para cientos de artistas y miles de amantes de estos productos en Alemania (y desde hace un tiempo, Reino Unido y Francia).

Hace unos días, Dawanda, recibió una carta-aviso de Jack Wolfskin, empresa alemana referente mundial en productos ‘outdoor’ fácilmente reconocibles por su logo: la silueta de la huella de un lobo.

Jack Wolfskin mandaba una lista de vendedores que supuestamente estaban utilizando su logo ilegalmente. Dawanda como primera medida cautelar retiró todos los productos-vendedores de su web y avisó a todos los miembros. Casi al mismo tiempo, los abogados-lobo de Jack ya estaban mandando las primera cartas-demanda acompañadas de ‘multas’: unos 800€ de media. Según la gente recibe cartas, lo va anunciando en el propio foro, junto con la cuantía de la demanda.

Son las llamadas ”Cease & Desist letters“.

No hubo un “primer aviso” ni oportunidad de retirar productos voluntariamente o sencillamente discutir si Jack Wolfskin tenía (o tiene) razón: todo se reduce a ‘paga y calla’ o búscate un buen abogado y prepárate para un juicio largo, duro y muy caro.

Aquí empieza mi historia: la historia de las historias detrás de las cartas.

- Jolyon Yates, de Newcastle upon Tyne, norte de Inglaterra es una de las personas amenazadas por Jack, su crimen: hacer pegatinas con las huellas de su gata ‘Princess’ y ponerlas a la venta. Repito, por si no se ha entendido: las huellas de SU GATA.

jack_princess

Jack Wolfskin's logo versus Princess' paw-print

Una idea graciosa como es hacer pegatinas con las huellas de tu gata y compartirlas  (con un beneficio ridículo de 30€) atrae las iras de Jack… ¿Tiene Jack Wolfskin derechos sobre todas las huellas de animales del mundo?

¿La huella de un lobo es comparable a la huella de un gato común? ¿A la de un elefante, una gallina o una oveja? ¿Dónde acaba su “derecho de marca”?

- Fliegenpilze y Dasaba son dos [alias de] chicas que venden sus productos en Dawanda. Ellas recibieron las primeras cartas: 991€ y 859€ de demanda, respectivamente. La lista aumenta cada día y la demanda más baja por ahora (a PetiteFleur) es de 750€.

‘Fliegenpilze’ vendió un espejo de mano para llevar en el bolso, decorado con tela comprada a un grupo de diseñadores de los EUA: Michael Miller Fabrics (ver foto). La tela tenía una muestra de huellas de gato… de nuevo: GATO. Minino. Felino. Felis catus. Poco que ver con un lobo (Canis lupus).

Un espejo de mano vendido por 5€ más gastos de envio. Resultado: una demanda de 991€. Dasaba cuenta una historia similar.

Michael Miller Fabric

Diseño de Michael Miller Fabric; disponible vía eBay

Por si las dudas: ambas crean-diseñan y comercializan legalmente (pagando sus impuestos pertinentes) objetos a partir de telas legalmente compradas (lo digo porque hay telas que no pueden ser usadas para fabricar productos que a su vez serán comercializados). No hay plagio por ningún lado, ni competencia desleal ni mayor delito que… usar patas de gato.

En todo caso, las demandas deberían ir en primer lugar contra quienes diseñaron y comercializaron las telas, no contra los usuarios de éstas, pero parece que los colmillos de los lobos de Jack no tienen la fuerza ni el filo necesarios para meterse con Michael Miller. La carne de universitaria alemana es mucho más jugosa.

La lista de personas recibiendo cartas absurdas crece cada día: según el listado inicial enviado a Dawanda hay unas 60 potenicales cartas-demanda que exigen unos 50.000€ en total. Todas tienen que ver con el uso de huellas de perro/gato.

Las opciones para estas personas son dos: pagar y quedar marcadas de por vida tras asumir la comisión de un delito (con el número de cuenta donde ingresar el dinero viene una lista de cláusulas que aceptar-firmar) o meterse en un juicio contra Jack Wolfskin y su jauría de abogados-lobo (literalmente, la ruina; incluso ganando será al menos un año de sinsabores y noches sin dormir). Para el buffet de abogados será “trabajo”, para las personas implicadas, es su vida.

En mi caso, soy parte indirecta de la historia: La Chica de la Habitación Naranja es una de esas ‘diseñadoras indie’ que en su tiempo libre crean cosas bonitas con sus manos.

Las telas que emplea vienen mayormente de Japon, EUA y diseñadores alemanes de los años 60 y 70. De hecho, adora a Michael Miller. Y le encantan los gatos.
Sus “beneficios” llegan para cubrir gastos (desde maquinas de coser a materiales) y obtener un remanente que dedica a comprar más telas o producir objetos que intercambiar en redes sociales de y para diseñadores, esto es, redes de trueque donde conseguir desde jabón a joyería artesanal “personalizados” a cambio de tus creaciones, sin mediar dinero en ningún momento. Da igual que se hiciese rica, la discusión no es ésa: trata de si usar un motivo de huellas de depredador cuadrúpedo es ya motivo de denuncia, y de las “formas” del denunciante, al más puro estilo “busca-pleitos”.

Toda la situación es increíblemente absurda e injusta: un ABUSO de una mega-corporación atacando a individuos que ni producen mercancias que entran en su gama de productos ni plagian o copian nada de Jack Wolfskin.

No hablamos de competencia estilo “made in China” o similares, hablamos de usar huellas de gato en algo que tú has diseñado y que te denuncie Jack Wolfskin por casi 1000 euros.

Ahora mismo, tras unos días de sorpresa inicial, los medios alemanes están empezando a “hacerse” con la noticia. Ha tardado algo de tiempo de pasar de los foros de Dawanda a los blogs de los diseñadores y de ahí a la Red en general. Supongo que todo “explotará” esta semana porque ya hay periodistas y bloggers alemanes “de peso”  interesándose en la historia.

Dawanda tiene varios cientos de miles de miembros y los combates sociales estilo “David contra Goliat” suelen ser siempre de interés público (=’morbo’), especialmente en Octubre, cuando la noticia más ‘interesante’ es el inicio del año académico.

La Wikipedia en alemán ya empieza a reflejar el ‘conflicto’ con el logo .

Aún no se habla de un boicot abierto, pero ya hay una campaña crítica y un movimiento social (redes 2.0) iniciado con la venta de productos artesanales cuyos beneficios integros van a ir a la  defensa legal de la gente amenazada . También hay muchos otros abogados (el otro lado de “la fuerza”) interesados en el caso.

Donativos, uso de ‘logos protesta’… y por supuesto, en caso de tener que comprar cualquier producto “outdoor” buscar, comparar y pensar en qué está haciendo Jack Wolfskin.

Un ejemplo de banner crítico:

jackabmahner

Traducción libre: Jack Wolfskin es uno de esos "abogados busca-pleitos de mierda"

Kack” se refiere a “Jack” y “caca” (mierda).
Abmahner” son los abogados-ladilla que se ganan la vida buscando excusas (agujeros legales) para demandar -usualmente- a usuarios inexpertos en Internet (eBay es su campo de juegos favorito y los vendedores privados sus principales víctimas). Son como una plaga de parásitos deseando poder demandarte para comer caliente. La vergüenza de la profesión: gente que usa los engranajes de la justicia para chantajear con demandas. Casi nunca llegan a juicio, sólo buscan “la mordida”, el cobro de “multas” que “evitan” costosos juicios.

Personalmente creo que la llegada del otoño y las primeras heladas han sido el peor momento posible para que Jack Wolfskin y sus “Kack Abmahner” se dediquen a exprimir a universitarias y amas de casa. Si pretendían “hacer ruído” con vistas al inicio de temporada estival, sus relaciones públicas y directores de marketing deberían ser despedidos y reemplazados por llevar a cabo esta despreciable política de empresa.

En la era Internet, avasallar a la gente, puede salir muy caro.  Las ‘caperucitas rojas’ modernas usan blogs, twitters y facebook para avisar a los cazadores… y para reunirse en y hacer batidas de caza.

Ni están solas, ni son débiles. De hecho, a día de hoy, quienes están en peligro de extinción son los lobos.