8 años de xanfarin.com
Hace ocho años que xanfarin.com está online. Xanfarin.com es la bitácora de un Viaje, el mio, algunas veces venturoso, otras no tanto (por no usar el adjetivo ‘anodino’), casi siempre rocambolesco.

Ocho años de Xanfarin.com
En este tiempo ha cambiado de ‘cara’ varias veces y ha sido escrita desde diferentes países. Ha habido meses de posts frenéticos y meses de sequía creativa o existencial. Los ‘deadlines‘ encadenados desde hace demasiado tiempo (tengo otro para mañana martes y una conferencia en dos semanas) son responsables de que no me apetezca escribir en mi ¿tiempo libre?
Este noviembre en particular es un ejemplo perfecto de sequía existencial: combina una gripe desgastante con los últimos coletazos de un projecto que parece inacabable. Un proyecto con el que tengo una relación de amor-odio casi enfermiza desde hace un año: es a la vez “alas” y un “grillete”. Sólo el tiempo dirá si este año absurdo ha servido para algo.
Residir en Alemania, aunque me enriquece increíblemente como persona, me desgasta muchísimo. Ser extranjero (excepto para los Erasmus) nunca es fácil. Mi ‘fuerza de voluntad’ está dirigida desde hace tiempo a hacer cosas divertidas fuera de casa, donde ‘casa’ es el sitio en el que espera mi montaña de bibliografía y ensayos/artículos que tienen la fea costumbre de no querer escribirse solos y ‘fuera’ es cualquier sitio en un radio de tres horas de tren.
La Chica de la Habitación Naranja y mis colegas de investigación suelen ser los depositarios de paranoias personales que terminan tan ‘masticadas’ que ya no acaban como hacían antaño en el blog: salen a la luz en torno a un café y son consumidas con las galletitas que acompañan al capuccino. En el campo “profesional” xanfarin.com está totalmente ‘out’, en el personal, hace tiempo que tiene lugar un debate interno entre lo público y lo privado: tras ocho años online sólo puedo afirmar que la cantidad y ‘calidad’ de l@s psicópatas con acceso a Internet es desopilante.
A pesar de los psicópatas puntuales, xanfarin.com sigue siendo una herramienta única para ser localizado por gente muy interesante y una manera cómoda de mantener “al día” a los amigos distantes. Amén de diario de a bordo y púlpito casual.
Ocho años.
Si hace ocho años, mientras conversaba en ‘El Refugio’ con mis amigos de La Comarca y disfrutaba de mis Benedictine, alguien me hubiese dicho que un día brindaría en mercados navideños alemanes -recién abiertos- con Feuerzangenbowle… cuanto menos, hubiese sonreído (y éso tras haber preguntado qué demonios significaba ése palabro).
Brindo por el aniversario a vuestra salud: muchas gracias por leerme.
