Sobre los Camisas Rojas en Bangkok

19 April, 2010 (12:45) | Xanfarin.com | By Xan

Siam Paragon, el autodenominado -con toda la razón- orgullo de Bangkok está cerrado: los Camisas Rojas acampan bajo el trayecto del Sky Train entre la zona comercial de Silom Road y el veterano MBT (ocho plantas: la octaba es “mi” cine oficial, muy recomendable).

Hay miles de personas ocupando las calles. Duermen, comen, organizan mitines, se bañan, etc. (etc. es bastante escatológico) al. Han “hackeado” fuentes públicas y farolas para obtener agua y luz.

La imagen es caótica. Por un lado las colas inagotables de gente “afiliándose” y haciéndose el carnet de Camisa Roja. Yo sólo llevo dos días siguiendo el proceso “in situ” y siempre hay colas. Por otro: el negocio. Todo lo que es rojo está a la venta: el último producto estrella son los porta-carnets de Camisa Roja (rojos, evidentemente). Camisetas, sombreros, carracas para aplaudir sin cansar las manos los discursos, bandanas, banderas…

En todo momento alguien hace comida. Arroz, sopa, pollo frito… Hay grupos de voluntarios limpiando (de poco sirve: la calle da asco). La megafonía retrasmite mítines 24×7: los líderes e invitados se turnan en cacofonía. Hay una zona con monjes budistas rezando. Tienen su propia “seguridad” organizada con talkies vigilando desde puentes y controlando los vehículos que entran en su zona ocupada.

Hay fotos por doquier de las agresiones policiales pasadas: fotos brutales de muertos por bala. Un escenario dantesto.

Ayer, conversando con algunos organizadores (de organizar, más bien “ordenadores”) me aseguraban su pacifismo y buena voluntad. Tras la conversación me encontré con un numeroso grupo de gente afilando bambú que luego usaban como mástil de banderas rojas: una vara de bambú afilada es un arma a tener muy en cuenta (la herida que causa es horrible).

Hoy he tenido la oportunidad de ver “el otro lado”. Policia y fuerzas especiales armadas hasta los dientes fortificando Silom Road: edificios, accesos a calles adyacentes, etc.

Las órdenes creo que eran cristalinas: ser amigables. Han posado para fotos, aceptado regalos de los comerciantes (refrescos, comida, etc.) y respondido a todas las preguntas. Un diez en relaciones públicas. Aprenden de sus errores.

Alambre de espino cortando aceras, fusiles de asalto como armas. Un mando policial subido a un camión dotado de sistema de megafonía dando avisos, versiones oficiales y en definitiva dejando la postura del gobierno clara a gritos.

Siam Paragon es el corazon comercial del Bangkok moderno. Silom Road una arteria vital.

Cuando los Camisas Rojas ocuparon Kao Shan Road sólo había mochileros y puteros: ahora están jugando con el turismo “de calidad”. El que se gasta dinero en algo más que camisetas, cerveza y pagar la cuota para sacar a la bar-girl de turno del tugurio de turno.

El gobierno no se puede permitir perder más turismo: el Bath está devaluado increíblemente (de lo cuál me congratulo) y los turistas huyen a las playas.

Hay un cóctel explosivo preparado en el centro de Bangkok: una carretera separa Camisas Rojas y policia. Si uno de los dos la cruza habrá muertos de nuevo.

Si el gobierno no logra desactivar la “bomba”, va a explotarle en las manos.