Mal karma
Estoy en Viantiane, Laos.
Bangkok con todo el distrito financiero cortado, toque de queda para medios de transporte (Sky Train, parada de metro en Silom cerrada, etc.) y centros comerciales y los Camisas Rojas metidos en lucha de gallos con los Camisas Amarillas y Compañía (multicolores, neutros, etc. = gente que apoya al gobierno actual, a la monarquía o a ambos) no daba mucho más de sí.
El mal karma viene por los siguiente:
Acabo de visitar un sitio muy muy bonito en Vientiane donde está muy muy prohibido sacar fotos. De hecho, hay carteles enormes a la entrada que prohiben sacar fotos o vídeos desde fuera y carteles aún más grandes que prohiben sacar fotos o vídeos dentro.
Evidentemente en cuando el vigilante se ha descuidado he hecho fotos. Evidentemente él sabía que yo había hecho fotos. Evidentemente yo sabía que él sabría que yo había hecho fotos.
Me ha pedido ver las fotos -gracias a los cielos con las digitales ya no te velan los carretes- y borrarlas. Las he borrado encantado. Ningún problema.
Me siento algo culpable sabiendo antes de tomar las fotos que pensaba restaurarlas una vez borradas: tan fácil como conectar tu tarjet SD al netbook a la salida y ejecutar cualquier software para recuperar archivos borrados por error antes de seguir haciendo fotos.
Premeditación y alevosía.
Parte de la frustación acumulada intentado conseguir mi visa B1 de investigador ha desaparecido con esta pírrica victoria.
Todo bien.
La palidez cadavérica ha sido sustituída por un moreno de camionero de lo más aparente. Si en los próximos meses consigo que mi trasero vea la luz me sentiré cuasi realizado existencialmente.
He bajado un par de kilos (agua mayormente); llevar dos mochilas de aquí para allá (una de ellas 24×7) mantienen mi forma física: es casi como llevar una concha de tortuga.
Comida rica: arroz con cosas (carne y verde variado) y zumos de todo tipo. Mucha fruta y litros de té.
Dormir en Vientiane me cuesta más o menos como en Bangkok: 6€ la noche. La comida es más cara que los puestos de calle de Sriya pero a cambio he alquilado una bicicleta y apenas gasto en transporte.
Me mantengo dentro del presupuesto de ‘tránsito’ de 15€ por día (extras a parte). En cuanto llegue a destino espero adecuar los gastos al PIB del país versión ‘farang’ (extranjero).
