Israel: terrorismo de estado

1 June, 2010 (04:12) | Xanfarin.com | By Xan

El gobierno de Israel mandó fuerzas de élite a abordar una serie de barcos -con diferentes banderas- cargados con ayuda humanitaria con destino a Gaza en aguas internacionles. En el proceso fueron asesinadas varias personas -entre 10 y 19- y heridas varias decenas de diferente gravedad.

Un acto de guerra. Un ejemplo de barbarie. Terrorismo de estado 100% puro.

A partir de aquí puede seguir la discusión con los diferentes atenuantes esgrimidos por el gobierno de Israel o por el contrario aceptar la bondad de la flotilla y aumentar el horror del suceso. También se pueden aceptar parcialmente ambas versiones entrando en una gama de grises alejada de blancos y negros.

Los videos -editados y subtitulados al gusto- presentado por el gobierno de Israel como prueba son insultántemente infantiles. La manipulación es tan burda que muestra o un desprecio total por la inteligencia ajena o un delirio galopante.

La excusa del terrorismo demonizador hace tiempo que ya no es válida ni creíble: demasiadas veces etiquetar como “terrorista” ha servido para deshumanizar al enemigo y saltarse todas las convenciones y leyes propias e internacionles. El caso es más sangrante si se intenta aplicar a un premio Nobel, un superviviente del Holocausto, miembros de ONGs, periodistas y todos los demás cráneos privilegiados que formaban parte de la flotilla.

Creerse la “versión oficial” dice mucho del crédulo. O mejor dicho, en este caso, muy poco.

Los militares que han dirigido la operación son lo suficientemente listos para no haber matado europeos: me temo que todas las bajas serán “quirúrgicas”, esto es, en este contexto: turcas. Un aviso para navegantes, literalmente, que permitirá a los países de la Unión Europea cierta distancia emocional en sus protestas.

Me pregunto sinceramente si este evento sangriento tendrá un coste político real más allá de “condenas enérgicas” y “golpes en el pecho” de los político. Tras los iraks, los guantánamos y los afganistanes me he vuelto muy escéptico.

Conviene recordar algunas cosas:

- El gobierno que dio la orden de asesinar a sangre fría no “representa” a todos los habitantes de Israel de la misma forma que por poner un ejemplo mi gobierno no me representaba cuando decidió invadir Irak. Yo no soy las acciones de mi gobierno: los habitantes de Israel tampoco.

En Israel viven millones de personas: hoy sin ir más lejos despido a una docena de impresentables que han sido expulsados -literalmente- de la guesthouse en la que vivo por molestar. La semana pasada tuve unas conversaciones deliciosas con dos parejas que viven en un kibbutz. Todos ellos son israelíes. Ninguno “representa” a su país ni a sus habitantes. No son una “muestra” a extrapolar o convertir en cliché o prejuicio. Meter en el mismo saco a todo un país es una generalización simplista y por supuesto interesada: abono agrícola para intereses -usualmente odios- personales.

- Israel no es “los judios”, “los judios” no son Israel. Si para “no parecer anti-semita” (o sencillememente ‘nazi’) se usa el término ’sionista’ en vez de judio, el error sólo varía en el aspecto cuantitativo, en el grado.

Una serie de individuos tomaron una decisión militar. Una serie de individuos la llevaron a cabo. La responsabilidad es 100% suya.

La culpa merece ser compartida en la medida de la propia responsabilidad política, la empatía como ser humano y la vergüenza por no evitar de forma más activa sucesos como éste.

Quienes han asesinado, mejor dicho, dado la orden de asesinar, son los culpables directos en este caso. Como dirigentes de un país su “culpa” afectará a sus conciudadanos y las medidas internacionales que se tomen -si se llega a tomar alguna- afectarán a todo el país.

Los actos de guerra de manual como el ejemplificado por Israel en aguas internacionales arrastran a países enteros al conflicto. Ello no es óbice para que sea injusto juzgar ‘al todo por la parte’. Ni todos los USamericanos eran Bush (o son Obama) ni todos los españoles fueron Aznar (o son Zapatero). Ha costado años enseñar a mucha gente que no todos los vascos son ETA, ni ETA representa a todos los vascos (aún falta que ETA lo comprenda).

El odio siempre busca el camino más rápido: no le pongan más atajos.

Ahora mismo lo que necesitamos es Justicia. Sin esa justicia demasiada gente clamará venganza: el ojo por ojo sólo puede terminar con un mundo lleno de ciegos. Sin esa Justicia nuestro mundo será un poco más vil, más infame y nosotros un poco más escépticos, más desencantados. Menos humanos.