Aprender Lao, una introducción

10 June, 2010 (07:25) | Lao | By Xan

El término “Lao” identifica tanto al grupo étnico Lao, originario de lo que hoy es la provincia china de Yunnan, al país, la República Popular Lao (Lao PDR en sus siglas en inglés; usualmente conocida como Laos) y como al idioma, Lao.

Lao es el idioma oficial de Lao PDR, también se habla en el Noreste de Tailandia -siguiendo el curso del Mekong- donde es denominado Isan. Pertenece a la familia lingüistica Tai-Kadai y es muy similar (más sencillo de aprender) al Thai, idioma oficial de Tailandia. La mayoría de los Lao pueden entender Thai sin mayores problemas, especialmente si tienen estudios superiores (mucho libros suelen ser Thai) o son adictos a alguna teleserie Thai (omnipresentes desde que la electricidad y las parabólicas han llegado hasta lo más recóndito del país). En Tailandia la habilidad de entender Lao es muy variable, la cercanía geográfica al Mekong es un marcador muy efectivo.

El Lao es un idioma tonal (cinco tonos; algunos viejos manuales usan seis) formado mayormente por monosílabos con numeros préstamos linguísticos pali-sánscritos (polisílabos usualmente) vinculados al budismo o greco-latinos por la influencia colonial y/o occidental.

Hay numerosos dialectos. De entre ellos, el hablado en la capital, Vientiane, se considera el Lao estándar (o Lao académico).

El sistema de escritura es abugida (alfasilabario) con la vocal inherente ‘o’ como marcador de las consonantes (todas las consonantes se pronuncian con una ‘o’: d=do, p=po, m=mo, etc.). Deriva de la escritura Jemer, que a su vez proviene de la antigua escritua Grantha -Pallava- del sur de la India.

Es un idioma muy fácil de aprender por tres motivos:

- Gramaticalmente hablando el Lao es uno de los idiomas más sencillos del mundo: orden canónico sujeto-verbo-objeto, vocabulario formado por monosílabos, no hay plural, género ni casos que declinar y los verbos no se conjugan (los tiempos se denotan con adverbios temporales o marcadores) y en el contexto de la conversación pueden omitirse (ejemplo: yo estoy cansado = yo cansado). Tras aprender alemán, estudiar lao es como un juego.

- La escritura, aparentemente difícil, es una transcripción fonética de facto. En Lao se pronuncia como se escribe (como en castellano) lo que hace que sabiendo leer/escribir aprender el idioma sea más fácil. De hecho, aprender a leer y escribir es la “puerta” para aprender el idioma: nos ahorrará depender de absurdos manuales con transliteraciones (transcripciones fonéticas) indescifrables y demasiado a menudo incorrectas (por no hablar de que la mayoría de los libros para aprender Lao toman como referencia el francés o el inglés obligando a usar la pronunciación en estos idiomas como ‘puente’).

- Los Lao estarán encantados de escuchar su idioma salir de tu boca y maravillados si te ven escribirlo. A diferencia de otros países/culturas en las que te escupen en la cara por “hablar mal” su idioma mientras lo aprendes (creo que mis peores experiencias han sido siempre con el binomio Francia-francés), en Laos todo es motivación y gente ayudándote a mejorar y aprender: desde la frutera en el ‘mercado de la mañana’ al oficial de aduanas, que seguro será más amigable si la conversación transcurre en Lao.

Aprender a escribir y leer -dependiendo de las habilidades personales- lleva más o menos un mes: primero se aprende como ’suenan’ y se escriben (con un clásico cuadernillo para niños) las consonantes agrupadas por tonos (a seis letras al día de media, una semana) y luego las vocales, organizadas por su posición con respecto a la consonante (derecha, izquierda, arriba, abajo, etc.; otra semana). Con unos días practicando vocabulario los nuevos fonemas y letras se afianzarán en el cerebro sin dificultad (dos semanas; vocabulario básico de unas 200 palabras aprendido en el proceso). Con este mes de Lao básico estarás en condiciones de leer y pronunciar el 99% de las palabras Lao.

A partir de éste punto, empieza el aprendizaje ‘real’ del idioma. La curva de aprendizaje sabiendo o no sabiendo leer es totalmente diferente.

En la mayoría de los casos estudiar con transcripciones fonéticas es una pérdida de tiempo absurda que dificulta la futura correcta pronunciación del idioma. Las transcripciones fonéticas sólo crean analfabetos funcionales y dado que no hay un estándar, cada libro o manual empleará una distinta y casi siempre de forma incorrecta (especialmente los manuales más viejos). Y pasar de un libro/autor a otro será a veces traumático: cada manual “pronuncia” de una forma diferente.

El esfuerzo inicial de aprender el alfabeto y su pronunciación se verá recompensado desde el primer momento. Además podrán encontrarse y usarse materiales didácticos con muchísima más facilidad: para empezar, los que los  propios Lao usan para aprender otros idiomas o aquellos diseñados para enseñar Lao a las minorías étnicas del país.

Evidentemente para una estancia breve con un sencillo libro de frases, una calculadora para las cifras y un dedo para señalar, se puede salir del apuro. Puedes atravesar todo el Sudeste Asiático sin mayores problemas con ese kit de comunicación (e inglés básico para sazonarlo). Desde los libros de frases ‘profesionales’ editados por Lonely Planet a los funcionales y muchísimo más baratos (70 céntimos) “Let’s Speak Lao” a la venta en cualquier copistería en Laos.

Saludar (’sabái-dí’) y dar las gracias (‘kób-yái’) en Lao es lo mínimo que un arrogante ‘farang’ (extranjero, literalmente, ‘francés’) puede ofrecer cuando está de visita en el país.

Una estancia media o larga agradecerá sin dudas un mayor conocimiento del idioma. Aunque el inglés es la lengua franca de “la ruta Lonely Planet”, trabajo, voluntariado, moverse en ambientes “locales”, salirse del guión o sencillamente vagar por las zonas rurales o ‘étnicas’ necesitan de habilidades lingüisticas extra.