Trail-running en Laos
El norte de Laos ofrece dos opciones casi inigualables para hacer deporte: treks por sus -menguantes- parques/reservas naturales y kayaking en los ríos que las atraviesan.
Sin tener que contratar una ‘eco-aventura’, los caminos rurales son una buena elección para rutas en bicicleta de montaña, paseos que no entren en las reservas (es obligatorio tener permiso y guía-acompañante) o, en mí caso, correr.
Con temperaturas mínimas de 23º (ahora 30º durante el día), altísima humedad ambiente y un sol muy agresivo, las mejores horas para correr son entre las seis y las ocho de la mañana y entre las seis y las ocho de la tarde.
Si deseas practicar ‘trail-running’, puedes elegir entre correr en llano entre espectaculares campos de arroz cruzando poblados de minorías étnicas ataviadas con sus ropas tradicionales o en montaña, rodeado de plantaciones de caucho o y/o jungla. Cada opción tiene su encanto, especialmente al amanecer con la niebla cubriéndolo todo. Mi favorita es la primera por un motivo: atraviesas ríos.
Puedes usar los puentes que los locales construyen cada año tras la estación de lluvias: el monzón y las crecidas que provoca destruyen los puentes en junio/julio y no se reconstruyen hasta octubre. O puedes quedarte en ropa interior -o bañador- y usar las zonas de paso, allí donde el río cubre sólo entre un metro y metro y medio y la corriente no es muy fuerte.
La primera opción es siempre interesante: cada puente es un mundo y si están mojados (=patinan), una aventura; la segunda es mucho más refrescante. A primera y última hora del día te encontrarás con la gente tomando su primer y tercer baño tradicionales -normalmente en familia- respectivamente. La gente con menos recursos suele aprovechar el tercer baño para lavar la ropa, ésta se seca por la noche y está lista para volver a ser usada a la mañana siguiente.
Durante la estación húmeda -ahora mismo- las lluvias torrenciales pueden hacer fluctuar el nivel del agua muchísimo en muy poco tiempo: una tormenta eléctrica puede obligarte a buscar un puente “de verdad”, teniendo que dar un rodeo de 20km, para poder volver casa.
Este puente artesanal que cruza -por ahora- el rio Nam Tha es uno de mis favoritos, la foto es de hace unas cuantas semanas, cuando la gente se quejaba de la sequía de este año:

Puente artesanal sobre el río Nam Tha

Pisando en seco el sitio adecuado, el puente es bastante seguro
