De vuelta en Laos

25 July, 2010 (10:49) | Xanfarin.com | By Xan

Khon Kaen y el congreso friki en estudios sobre Laos fue breve pero intenso.
Pocos antropólogos y demasiados linguístas y trabajadores sociales de ONG. El resultado es evidente y se transmitió en las presentaciones: las fotos de los últimos se sacan desde el 4×4 con aire acondicionado bajando la ventanilla. La distancia social entre las investigaciones y la realidad social es brutal. Muchas veces sentí estar viendo academia-ficción. Los lingüistas viven en su propio planeta, la gente que habla el idioma que estudian es casi un mal menor; hacen bonito, rellenan tiempos, ayudan con las traducciones y alguna estudiante está buena: son bienvenidos.

Se evidenció además la “falla” entre USA, sus inmigrantes Lao y sus estudios y Europa, el rollo post-colonial y nuestros estudios sobre Laos.

Terminamos con muchos planes de futuro que espero lleguen a buen puerto. La idea de un congreso sobre espíritus (fantasmas, salvajes, domesticados, etc.) y cómo afectan a la realidad social en el Sudeste Asiático es una de mis favoritas. En Bangkok el gobierno dispuso destacamentos de fuerzas especiales durante el momento “Camisas Rojas” para proteger los “pilares” sagrados (el lugar donde descansa el espíritu/ánima de la ciudad) de ataques… Es sólo un ejemplo.

Chiang Mai ha sido un exceso.

Ha cambiado muchísimo y a la vez nada. Me he hartado de sushi y arroz glutinoso con mango.

Me he reunido un par de veces con el tratante de arte que hace 20 años compró la mayor parte de la cultura material de las tribus de Laos. Noches insomnes cruzando el Mekong a escondidas haciéndose con estatuas, kilos de trabajo de platería, texto sagrados, etc.

Intenté controlar mis sentimientos al ver una caja llena con los sellos de madera (de hecho, algunos de hueso, con más de 200 años de antigüedad) usados por mis chamanes para llamar o expulsar a los espíritus.

Es evidente en el caso de mi grupo étnico que la pérdida de su riqueza cultural material ha creado un punto de inflexión. Uno muy negativo. Tener ante mis ojos a la persona responsable en mayor medida de este proceso degenerativo ha sido muy duro y muy gratificante a la vez: historia viva, para bien y para mal.

Hay rituales que han dejado de practicarse porque los objetos necesarios están en una caja de madera en una tienda de Chiang Mai. El tratante compró Todo tras la guerra, cuando la gente se moría de hambre. En fin.

Y fiestas. He salido de fiesta. Fiestas de ver amanecer y desayunar sushi antes de ir a la camita de nuevo para dormir un par de horas antes de seguir buscando libros y conociendo gente que trabaja en mi campo.

La vuelta a Laos fue larga y dura: el autobús se hundió en un tramo de carretera sin asfaltar y fue complicado sacarlo “a flote”. Era de noche, etabamos en una ciénaga causada por las lluvias torrenciales, llovía y no pasaba ni dios por la carretera.

Trabajo de zapadores y empujar el bus hasta liberar las ruedas.

Las mujeres, todas ellas modernas europeas de países desarrollados, se limitaron a mirarnos en silencio y sacar fotos mientras empujabamos el bus que las llevaría a sus camas de blancas sábanas… Si una mujer se atreve a hablarme de ‘igualdad de género’ en las próximas semanas le escupiré en la cara.

Es sencillo: un mano apoyada en el bus y simplemente dejar caer el peso ayuda. Empujar, aunque sea poco, ayuda más aún. Física básica.

Quedarse mirando como una pava para no mancharse las sandalias sólo enerva mi misoginia. Creo que no llegaron a concienciarse de que si no sacabamos el bus del barro pasabamos allí la noche… Varias nacionalidades y varias edades. Una vergüenza de género. Si por mí hubiese sido tras sacar el autobús se hubiesen quedado en tierra con sus cámaras y sus piececitos limpios de lodo.

Aquí todo sigue igual. No hay cambios. Mañana tenemos una festividad budista y acudiré a llevar comida a los monjes que ahora están ‘encerrados’ en los monasterios durante la época de lluvias.

Espero participar en alguna ‘ceremonia basi’: ayer perdí mucho ‘kuan’ (espíritu/s, alma/s, energía espiritual: animismo puro y duro) tras tanto sobresalto. Necesito que me sujeten lo(s) poco(s) que quedan, reforzar el resto y atraer a los perdidos xD xD xD Y me encanta poner/ que me pongan pulseritas de algodón en las muñecas mientras se susurran buenos deseos.

Es una oportunidad perfecta para participar en el sincretismo que vincula budismo y animismo en la región. Y además me invitarán a desayunar arroz ‘místico’: mañana se trata de hacer méritos para atraer en contraprestación salud, fortuna y felicidad. Yo me dejaré querer y mimar para asegurar la prosperidad de los que así lo hagan, seré casi como un monje :) Será mi forma de hacer méritos :p

Mañana es un gran día para estar en Laos.