De bodas Lao y sábanas blancas
Brilla el sol, disfruto de 29º y un batido de frutas. Estoy esperando una ampliación de mi visa para poder discutir en Vientiane mi permiso termporal de residencia en Laos para mi próxima visita.
Una de mis familias adoptivas -Lao/Tai Lü- me ha invitado a la boda de uno de los hermanos. Se trata de una de las familias más influyentes de la región y a la boda acudirán entre 2000 y 3000 invitados.
El día anterior a la ceremonia empezarán a cocinar arroz durante toda la noche (arroz glutinoso) para dejarlo todo preparado: la ceremonia empieza a las 8AM del 1 de febrero.
Cientos de mesas preparadas con platos de comida tradicional y bolsas con arroz. Cervezas y whisky. Una carpa con música en vivo en la que bailar en círculos y una celebración que se imagina épica.
Me han pedido que les haga el video de la boda; mí cámara es la única en HD en todo el norte de Laos al margen de los turistas de paso. Tendrán que esperar 6 meses a recibir el vídeo: con el Asus ni siquiera puedo atisbar el contenido. Tiempo para cambiar de netbook.
Dormir en mi cama en vez de en las esterillas para invitados de mi grupo étnico es un placer inenarrable. Se inicia con la primera sorpresa: tener una puerta que cerrar. Con pestillo. Dejando el mundo “fuera”.
Continúa con una ducha y un retrete. No en ese orden. En el poblado los baños consisten en una agujero en el suelo metido en una caseta de bambú diseñada para gente de 1,50. La mayoría de las casas tienen techos altísimo, por desgracia demasiadas vigas maestras suelen estar a alturas peligrosas. Los baños son otro mundo: en una típica casa con tres unidades familiares viviendo en una planta abierta, un único baño, fuera de la casa, compartido, no da para mucho.
Las abluciones pre-comida consisten en una palangana de agua caliente y un trapo de algodón que usa todo el mundo. Como invitado mi turno viene después del de mis anfitriones y maestros de ritual visitantes con los que comparto mesa. El resto de la gente usa nuestra agua y toalla; es sencillo: muchas veces termino más sucio tras lavarme, al menos se come todo con palillos (en Laos la gente de la montaña -”etnias”- come arroz cocido mientras los habitantes de los valles -”mayoría(s)”- prefieren el glutinoso) :p
Todo está muy jerarquizado. Mi estatus es extraño: no puedo ser considerado como un “hermano mayor” porque no estoy casado. Es un tema que tendré que solucionar antes de mi próxima visita. Necesito una esposa/pareja de hecho :) El concubinato no cuenta a no ser que se trate de segundas o terceras ‘esposas’ (las tradicionales mia noi o pequeñas esposas).
Salir de la ducha limpio tras un ritual en el que por tabú no puedes bañarte ni cambiarte de ropa es una experiencia mística sólo enturbiada por el olor de la ropa que dejaste tras de tí antes de entrar al baño.
Se cocina con leña. Se calienta con leña. Los mensajes a los espíritus y dioses se escriben en papel que se quema como sistema de envio. El humo lo impregna todo. Sólo tras una ducha eres consciente de cuánto. Desde tus fosas nasales llenas de ollín a la última costura de tu ropa interior. Me he sentido como un salmón noruego.
Sábanas blancas… cama mullida y estar solo por fin. La “soledad” con mi grupo consiste en cubrirte la cabeza para dormir. Y éso rodeado de hombres que se pegan a tu cuerpo para aprovechar tu calor. Indescriptible.
Soledad y silencio que en Laos incluye motos, obras en casas, perros y gallos.
Tras el impás de la ceremonia Lao inicio mi recta final. Aún no sé cuántas ceremonias tendrán lugar en los próximos días. El calendario de mi grupo es similar al chino (lunar) pero con raros desfases y nadie se aclara con las fechas lao (sobre todo ahora que aún no han podido comprar un calendario chino-lao nuevo para el 2011).
Cruzo mis dedos por la motivación que mi asistencia pueda causar: ayer uno de los chamanes mayores me dijo que sus ancestros habían venido a verlo con mi visita. Yo era el mensajero: la prueba -reconocimiento- de que su comportamiento como jefe de clan es el correcto. Es una mentalidad curiosa basada en el yo como ser social que se realiza por sus relaciones sociales.
Necesito dos entrevistas más para terminar mi trabajo. Una versa sobre la constitución ritual del individuo (desde asignación del nombre/identidad religiosa a los “puentes” rituales para relacionarse con los dioses-ancestros) y otra sobre los gastos / intercambio ritual de objetos durante la ceremonia.
Con éso se termina mi ‘misión imposible’. El resto, las ceremonias de cualquier índole a las que pueda asistir, me lo llevo como extras en mi disco duro.
