Navidades en Vientiane
Los astros se han confabulado para que tenga que posponer mi viaje al norte de Laos hasta la semana que viene y me pierda la cena de Navidad en compañia de Eva, mi compañera de profesión.
En Vientiane la comunidad de investigadores ha decidido que irse a celebrarla a Tailandia es una buena idea. Volverán la semana que viene.
La Navidad en un país “comunista” con profundas raíces budistas -y animistas- es un concepto interesante. Hay camareras con gorros de papa noel y carteles aquí y allá. Nada que ver con la “estación de los regalos” tailandesa :)
El Año Nuevo será otra cosa… Pero hoy es Navidad.
Espero disfrutar de otra cena a base de pescado asado y ensalada de papaya junto al Mekong. Y luego irme a un night-club rebosante de jóvenes hembras de mi especie.
Intentaré robar al menos un abrazo navideño a alguna turista en edad de merecer. Quizá hasta dé una oportunidad a alguna “universitaria” local. Por la noche todos los gatos son pardos y todas las chicas universitarias… :p
De madrugada empezaré con las llamadas: la diferencia horaria hace que para cuando yo haya terminado mi “Nochebuena” en La Comarca la gente esté aún buscando bares ofreciendo vinos calientes… La magia del cambio horario con seis horas de diferencia.
No es un gran plan, pero la Navidad tampoco es una fiesta que nunca me haya entusiasmado demasiado. Ahora mismo es cuando percibo su significado más ‘auténtico’: rodearte de la gente que quieres y te quiere. Querer y dejarte querer. Y para éso no necesito excusas. Tampoco para comer cosas ricas :)
Brindaré con cerveza Lao diluída en hielo unas cuantas veces. Y añoraré el sabor del ‘turrón duro’. Debería haber comprado turrón en Singapur cuando lo ví… El precio era decadente, pero a veces la decadencia tiene su momento.
Y seré feliz. Como cualquier otro día: disfrutando del momento.
Soy feliz :)
Feliz Navidad desde Vientiane.
