Chamanes en una discoteca china en Laos
En realidad no son chamanes. Están ordenados como “sacerdotes” de una secta daoista que se conformó hace unos mil años en China.
Una secta que mezcla budismo, daoismo, confucianismo y animismo de forma muy compleja. Mucho animismo… lo que los convierte en “chamanes” de facto. Burócratas imperiales monjes chamanes, o algo así.
Hoy los he llevado de excursión: un camión ha recogido a todos los que se sentían con fuerza en el poblado. Hemos ido al mercado noturno a cenar (tres patos, cuatro kilos de arroz glutinoso, ensalada de papaya y dos cajas de cervezas) y luego ha tocado la discoteca china.
Querían conocerla porque es el “enemigo”: nadie quiere “estudiar” hoy en día. Todos los jóvenes quieren una moto, dinero y chicas. Pasarte cuatro horas al día copiando alguno de los 40 libros de tu maestro es un coñazo. Doy fe: es un coñazo. Sobre todo cuando terminas una página tras una hora de duplicar “palitos” y tu maestro chamán la coge y la quema porque no es “perfecta”.
Hoy han bailado música house.
Casi provoco un infarto a una decena de hombres que podrían ser mi padre o mi abuelo por el sencillo motivo de invitarlos a bailar: una vez que te conviertes en chamán de mi tribu, siempre tienes que dar lo mejor de ti: bailar es BAILAR. Aunque sea música house. Tampoco es tan diferente de sus tambores :p Y sus danzas tradicionales se han mostrado perfectamente adaptables.
Creo que nunca he respetado tanto a nadie. Ni me he sentido tan entrañablemente cercano.
Nunca he conocido a gente así. Eran como niños flipando con los colores de los neones (la electricidad llegó a su pueblo el año pasado) a la vez toda la noche ha sido un ritual contínuo. Todo ha sido ceremonía.
Toda mi vida cobra sentido por el mero hecho de haber podido disfrutar de esta noche. Los vídeos son flipantes…
Lo peor es que las chicas Lao se me dan cada día mejor :) Mejor aún que las Thai xD xD xD Lo que hace hablar idiomas y ser un asíduo de los antros de lujuria y perversión :p
Me encanta mi trabajo. Sin más.
