De vuelta a casa
Este es mi segundo día en mi ciudad adoptiva alemana.
Mientras termina el contrato de mi casa y los actuales inquilinos se mudan, estoy viviendo con una amiga que tiene un duplex precioso. Nota mental: plantearme mudarme a un duplex precioso el año que viene.
Hoy he visitado un médico especialista en cirugía deportiva, me han sacado x-fotos y me han redirigido a un sitio más grande con mejores cámaras: mi hombro no pinta demasiado bien. Uno de los fragmentos de clavícula se ha “descolgado” -roto- del “cepillo” de titanio. Quizá haya que operar de nuevo: mi médico no quería tomar la decisión sin mejores placas de rayos x.
Tengo cita en la clínica universitaria la semana que viene. Mola tener amigos médicos: con tres llamadas mi historial está actualizado y tengo cita con un amigo de amigos. Nota mental: plantearme mudarme a un duplex precioso con una neuróloga muy interesante que toca el piano (temporalmente comparto espacio con el piano).
Las costillas siguen rotísimas :) Todo el mundo en la clínica me ha dicho hoy la suerte que tengo. La tengo, no hay duda. Tardaré al menos otro mes empezando la cuenta desde hoy, si no hay re-fracturas, en “soldar”. Tres meses en el mejor de los casos. Mucha suerte.
Hay un problema con una de las costillas, la segunda, fracturada en la espalda bajo mi trapecio: los fragmentos están muy separados y es una zona muy difícil de operar. A ver qué solución se le puede encontrar.
Y un gran problema con una serie de fracturas, de la cuarta a la séptima costilla en el costado (es uno de mis mayores problemas) Las fotos siguen dando miedo. Intento que los fragmentos de hueso no se solapen al soldarse con estiramientos y ejercicios de respiración profunda, el problema es que está dinámica dificulta -alarga- el proceso de calcificiación.
Volver ha sido fácil.
Esta vez no había nadie esperándome en el aeropuerto con ositos de gominola, un huevo Kinder o alguna absurdez arranca sonrisas. No había abrazos ni besos de bienvenida.
Nadie es imprescindible. Si algo aprendes en Laos es que las personas a tu alrededor mueren o salen de tu vida con harta facilidad y frecuencia y que tu vida sigue. Quieras o no. Otra cosa no pero personas haylas a puñados :) a cada cuál más interesante que la anterior. Tengo mi nuevo pensamiento feliz: un preciosidad sino-lao que desea mi regreso a Laos tanto o más que yo.
Y había 35 kilos de maletas que desplazar. Toda mi atención estaba concentrada en no autolesionarme en el proceso :) Éso ayuda a establecer prioridades xD xD xD
El domingo volveré a mi casa. Tras siete años conviviendo con personos, se me va a hacer raro tener una casa entera para mí. Tras la vida “comunal” en las casas-clan de Laos creo que poder cerrar mi puerta y dejar al mundo fuera me va a venir de maravilla.
En cualquier caso, tras unos días de reposo y redecoración me plantearé si busco compañera de piso. Necesito ampliar mi círculo de amistades y el camino más rápido en Alemania se llama compañeros de piso, aka, nuevos mejores amigo. Y sus redes sociales.
Mi “objetivo”, para matar varios pájaros de un tiro sería una doctora. Una experta en enfermedades tropicales -o una cirujana- sería la opción perfecta :) Mi historial clínico empieza a tener cierto grosor y dudo que mi reciente “aventura” vaya a ser la última xD xD xD Sería algo así como comprar tiritas :p
Estoy de muy buen humor, disfrutando de mi vuelta a casa. El lunes iré a mi despacho y empezaré a trabajar en mis papers y presentaciones. Espero no tener que dar clases en la universidad este semestre.
De nuevo en las calles :)
