Esto es Alemania…
Posted in Personal on January 29th, 2008 by XanHora crepuscular. Los niños alemanes acuden al cole acompañados de sus madres, padres o mochilas. Xanfarin, junto a la puerta de su casa, bombea aire en su rueda delantera: ayer el servicio municipal de aire comprimido, roto y sin avisos de la avería, dilapidó las últimas reservas y lo convirtió en anónimo peatón.
Error nº1: el candado de la bicicleta está puesto durante el bombeo del aire.
Consecuencia nº1: una madre con férreos principios sociales y una vida sexual asázmente insatisfactoria se asegura de que un madrugador policía se acerque a comprobar que Xanfarin, además de un entusiasta bombeador matutino, sea el genuino dueño del biciclo. Alguien que bombea aire a las 7:50AM es, evidentemente, una amenaza: un genuino estudiante alemán hubiese bombeado doce horas antes.
Contexto general: los Ángeles del Infierno de Essen (y Ham) [Alemania], un grupo de simpáticos zagales del tamaño de un armario ropero (modelo Fezzik) celebran su tradicional South-Eastside Schlachtfest (traducción: pelea+pachanga= “matanza”). Las fuerzas especiales (otro grupo de simpáticos zagales, igual de grandes, con uniforme verde) de toda la región se reúnen en la ciudad para recoger los pedazos resultantes y evitar daños colaterales. El clima general es de “tensión”, “mal rollo” y muchos furgones de policía.
Acierto nº1: Xanfarin, gracias a sus xanpoderes, ve venir al policía desde lejos. Sin inmutarse, sigue bombeando un poco más, y casualmente saca las lleves y quita el candado en U que protege a su montura por las noches. Evita sonreír, mirar directamente al gordo brazo de la ley e intenta marcharse lo más efectivamente posible.
Consecuencia nº2: alguien ha visto su cerveza y salchicha matinales interrumpidas para nada; y dado el día que se le viene encima, la única oportunidad de ese alguien para imponer hoy “orden” le va a durar 40′’. Las próximas horas se limitarán a tratar evitar que un tipo enorme con la cabeza afeitada lo descuajaringue por mera desidia.
Error nº2: Xanfarin se sube a su bicicleta.
Consecuencia nº3: alguien tiene la oportunidad de “ejercer la ley”. Le obliga a bajarse de su bici y le reprende a gritos para que todo el mundo -especialmente los niños, sus madres y los vecinos sin doble acristalamiento- perciban una poderosa voz jedi de mezzosoprano falcon. Evidentemente es ilegal circular con la bicicleta por la acera. Especialmente cuando hay niños cerca que pueden osar emular tan “horrible ejemplo”.
Teniendo como modelos sociales a la versión teutona de Torrente y a una concentración de Ángeles del Infierno, un Xanfarin legañoso en bicicleta es precisamente lo que va a marcar a esos niños de por vida. Claro que sí.
Xanfarin tiene dos opciones: (1) caminar el escaso metro y medio que le separa de la carretera con la bici en la mano Y LUEGO montarse en ella o (2) generar con su bocaza una excusa válida que le permita acertar una tómbola de multas con regalo seguro.
Acierto nº2: Tres años y unos meses de residente en Alemania -y una multa de 100€- dan para saber cuándo agradecer a las fuerzas de la ley y el orden que te griten sopla polleces a las 8AM. Xanfarin da las gracias y desea buenos días y que le sirvan la cerveza sin espuma hasta el final de sus días al señor don policía.
Consecuencia nº4: “mala sangre” y modo “Berserker” el resto de la mañana. Los Ángeles del Infierno de Essen (y Ham), ahora le caen un poquito mejor, y les desea una feliz “pelea+pachanga”.
Xanfarin, en el camino a sus clases, mientras pedalea a ritmo de quinquerreme en modo asalto porque llega tarde, se pregunta una vez más qué cojones hace en un país donde todo el mundo con uniforme (y eso incluye hasta a la cajera de la cantina universitaria) lleva un frustrado enano gritón en su interior que deja aflorar con los extraños a modo de terapia existencial.