Sobre huesos rotos y la fragilidad de la vida

6 January, 2012 (09:58) | Xanfarin.com | By Xan

Uno de los “chamanes” de mi poblado se cayó mientras cazaba en el bosque. El resultado es un pulgar roto. Desconozco si la fractura fue múltiple o sencillamente lo que ahora tiene por pulgar es el resultado de haber seguido trabajando a pesar de tener el hueso roto: el opio puede hacer milagros.

Su pulgar está inutilizado. Imposible usar las articulaciones. Colocar los huesos en su sitio y entablillar hubiesen sido una respuesta válida, más teniendo en cuenta que los médicos son gratis. El problema es llegar hasta ellos desde el poblado.

Las gafas que he traído han sido bienvenidas: casi todos adultos tienen problemas de visión por pasarse el día encerrados en casa preparando sus rituales o por pasarse el día en casa trabajando en telares a bordados. El 90% tiene al menos +1,25 mientras que el resto necesita al menos un -1,00. Necesitan gafas.

Hay un problema importante: las gafas identifican a los maestros en ritual -que pierden la vista escribiendo ideogramas chinos iluminados sólo con velas- y algunos adultos las desean por estatus, con el consecuente riesgo para sus ojos. Otro problema añadido es el riesgo a que por miedo a quedarse sin gafas la gente use dioptrias que no les convienen, empeorando su visión.

Son adultos: se les han explicado los riesgos. Es su responsabilidad. Traeré más gafas la próxima vez: es la única manera de minimizar daños colaterales.

Hay un tercero que fue una especie de ‘test’ por mi parte: saqué las gafas ante los hombres, negras y doradas, las doradas eran para las mujeres. Las mujeres no estaban allí… estaban cocinando. Evidentemente no vieron ni una :) Tendré que tener una reunión con la jefa de las mujeres para tratar el tema. Ha sido un pequeña decepción ver la despreocupación con que los hombres tratan a sus mujeres. Pero ninguna sorpresa: mi grupo étnico tiene una de las mentalidades más ‘capitalistas’ e ‘individualistas’ -desde el punto de vista clan- del Sudeste Asiático. Yo yo yo. Los hombres son como niños pequeños en este aspecto.

Es muy difícil poner a la gente a trabajar por el bien común. Las ONG’s han provocado que “esperen” a que les “resuelvan” los problemas. El puente que los une a la carretera se cae a pedazos y es una cuestión de tiempo que haya un accidente. Por ejemplo: yo cayendo al río al cruzar las maderas podridas en moto :) Están esperando a que se lo arreglen para que los turistas no tengan que cruzar el rio… Todos los hombres del pueblo juntos, poniendo un poco de trabajo, podrían arreglarlo en una mañana.

De hecho, podrían incluso hacer un camino en condiciones en lugar de estar condenados a usar el cenagal-torrentera que les une a la carreterra. Mal de muchos, consuelo de tontos. Falta visión de bien común. Falta visión a largo plazo. Falta socialismo en este comunismo político mezclado con un capitalismo muy agresivo en lo económico.

El único motivo por el que la gente manda a sus hijos al colegio es porque la generación de visionarios que aprovecharon la oportunidad que el gobierno de Laos ofreció a algunos individuos de minorías étnicas para estudiar en otros países comunistas (desde Vietnam a Cuba pasando por Alemania del Este) ahora es rica: desde sus puestos de poder en el partido han tenido un acceso envidiable al cambio de paradigma político y económico de las últimas décadas. Son el puente con el mundo; y con la capital del país, donde se cuece “todo”. La gente quiere  lo que vé: casas, motos, ropa limpia… casi todos los niños van ahora al colegio.

El primer guía turístico de la región es una leyenda viviente. Y un dinosaurio. Su empresa está condenada a la quiebra porque sin saber leer ni escribir, ni usar ordenadores, está perdiendo la mitad de un mercado cada vez más competitivo. La nueva generación de guías no sabe cómo sobrevivir en el bosque… pero los trekkings sólo duran tres días y los bosques están siendo sustituído por cultivo de caucho. Saben contratar páginas web, conectar con agencias de otras ciudades, ofrecer billetes de avión a bus… El negocio es mucho más complejo que hace una década cuando la electricidad funcionaba sólo en la ciudad de 9 a 18 con generadores. Hoy en día puedes caminar por la calle mayor enlazando WiFis y el poblado más perdido tiene paneles solares chinos para asegurar unas horas de luz tras el anochecer, radio y recargas para los móviles.

Aún así, un accidente puede arruinarte a ti y a tu familia. La gente tiene que decidir entre recibir atención médica o reparar el tejado antes de la época de lluvias. Entre dirigir un ritual y ganar lo poco que pagan por ello o ir a un hospital a que le enderecen un dedo de la mano izquierda. Por la derecha hubiese ido: es la que usa para escribir.

El mundo es muy diferente cuando tus decisiones pueden ser de vida y muerte para ti y los tuyos. Cuando un pollo es la única carne que probarás este mes. Cuando si estás débil, enfermas y no puedes trabajar,  tu gente pasa hambre. El mundo cobra sentido cuando ves comer un pollo a una familia en las montañas de Laos y lo pierde cuando compras tu kilo de pechuga cortada de un estante rebosante de comida en un supermercado en Europa.

Tu vida cambia cuando ésa familia te ofrece el corazón, el hígado y la cresta del plato principal… porque sólo hay uno de ellos y tú eres su invitado. Siento vergüenza ajena cuando veo a los turistas rebosantes de grasa rechazar la comida que les ofrecen en los poblados que visitan. Es humillante para la familia que ofrece lo mejor que tiene.

Por un lado siento que nuestra sociedad nos ha malcriado hasta el punto de volvernos enfermos (bulimia y obesidad mórbida en un mundo donde la gente se muere de hambre…tsk tsk tsk). Por otro, veo cada día lo que nuestra sociedad hace por nosotros: educación, seguros médicos, jubilación, redes sociales de apoyo… El precio de eliminar “lo salvaje” es eliminar parte de “lo humano”.

El beneficio es vivir dignamente hasta los 80 de media europea en lugar de los 44 de media que tenemos en Laos.

 

 

Primer día de lluvia en muchas semanas

4 January, 2012 (07:13) | Xanfarin.com | By Xan

Me había olvidado de lo que es la lluvia.

En mi vida ha brillado el sol durante muchas semanas seguidas: 27° a 32° durante el día con mínimas de 13° por las noches. Clima “invernal” ideal.

Hoy tocaba viaje en motocicleta que se ha pospuesto mientras el tiempo mejora. Ritual daoista -una ordenación- a la que acudo como invitado para ver como el niño se convierte en “espíritu” antes de ser considerado “hombre”. Un adulto. Es un rito de pasage que me encanta.

Whiskey de arroz, paquetes de tabaco chino y naranjas viajan conmigo como regalo.

De pasajera llevo otra resaca, recuerdo del encuentro con más amigos ayer por la tarde. Doy gracias al gobierno laosiano por cerrar los garitos locales por ley a las 12. Levantarse con cierta dignidad a las 7 con las mujeres cantando y los niños gritando sólo es posible gracias a ésto. El dolor de cabeza y el sabor amargo de la cerveza no desaparecen hasta bien entrada la mañana. Al menos es cerveza Lao -Beer Lao- con calidad cuasi teutona. El Moet Chandon de las cervezas asiáticas. Tiemblo de pensar en los brindis que se avecinan con el veneno transparente que bebemos en los rituales.

Mi casa para el próximo mes mola: mucho espacio y vistas a un jardín tropical con palmeras y árboles frutales. Me alegro de que hayan cubierto el estanque: era una fábrica de mosquitos. Hecho de menos un armario: es difícil explicar algunos conceptos. Vivo con gente que tiene la ropa que lleva puesta y perchas con una muda para cuando la lavan. Tienen su pantalón negro y camisa blanca para las cosas oficiales. Ya está. Éso es todo. Reconoces a tus amigos por su ropa, que es siempre la misma, como una seña de identidad. La ropa tiene vida social y pasa entre los miembros de la familia. Con la humedad local, la ropa en un armario olería a moho: está mejor colgada de una cuerda.

Estoy buscando profesor(a) de Lao; a poder ser alguien que haya residido en Vientiane para evitar coger el registro norteño en la medida de lo posible. Alguien barato :) Un guía local de trekking gana 12€ por una jornada laboral. Una cocinera se puede dar con un canto en los dientes si consigue 200€ al mes por una jornada de 6 a 22. La gente “vive” en sus trabajos en la mayoría de las ocasiones. Generalmente porque son espacios mejor habilitados que sus propias casas.

Laos.

Es otro mundo.

 

 

 

 

Año nuevo laosiano

1 January, 2012 (09:50) | Xanfarin.com | By Xan

Llevo varios días celebrando el Año Nuevo.

Estoy “harto” de celebración. Han sido varias por día: cada familia elige el mejor momento para la suya… y los invitados están obligados a pasarse al menos un rato. Brindis hasta media noche y llamadas de teléfono desde el amanecer. Vida social sin fin. Sin límites. Sin barreras. Estoy agotado. Y saturado de banquetes.

Hoy espero que sea mi último día de “fiesta”: en realidad en Laos es trabajo. Fin de año es la fecha para cerrar deudas, cancelar pagos y renovar relaciones. Anoche, mientras disfrutaba de mi ritual de “retorno a casa” con una de mis familias adoptivas mi “muy mejor amigo” -cabeza de familia- y yo intentábamos evitar los brindis. Él había estado en cinco fiestas antes de venir a dirigir el ritual como cabeza de su clan. Yo llevaba desde Vientiane rodeado de gente y celebraciones. Hay miradas que lo dicen todo.

Doy gracias de que las celebraciones son Lao y no de las étnias de las montañas: este año creo que intentaré irme a la frontera con China con mi asistente a visitar a algunos familiares suyos para no tener que asistir a las casi 20 celebraciones de año nuevo que me bebí el año pasado: en las montañas la gente bebe whiskey de arroz.

Mi “ghost-wife” ha implicado que ahora puedo ser “hermano” de muchos de mis amigos: la adopción es completa ahora que soy una persona “adulta”. Casada :) Es una situación surrelista. Y nada sana desde un punto de vista emocional. Pero es l0 que hay: un hombre soltero es percibido como un fracaso social. Una anomalía. Alguien a evitar por si es contagioso :)

Si hace unos meses lucía feliz mi anillo de compromiso en mi dedo ahora me cuesta cuando menos una punzada de dolor sacarlo de la cartera para que mis familias adoptivas lo vean. Fingir una esposa-fantasma no sería tan malo si el fantasma no fuese tan real.

Estoy trabajando.

Mis deseos para el 2012 son dos: seguir haciéndolo y volver a casa. A todas ellas.

 

 

 

 

 

 

Todo encarrilado

26 December, 2011 (06:20) | Xanfarin.com | By Xan

Tengo mi reunión dentro de unas horas con el departamento ‘intermediario’ en mi trabajo. Espero que todo vaya muy bien: mi trabajo en Laos durante los próximos años depende de ello.

La semana que viene ya tengo rituales a los que asistir: una ordenación y una boda. Serán diez días muy muy intensos con ceremonias mañana y noche… más un mes de entrevistas a sus protagonistas (espero poder filmar además el proceso de creación de las túnicas daoistas y la platería usada en el ritual). Sólo con este material podría trabajar el resto del año en Alemania: editando vídeo, analizando datos, traduciendo textos litúrgicos, etc. :)

Y aún me quedan tres líneas de investigación que rellenar para las presentaciones de Paris, Leiden y Lisboa.

Estoy muy contento con cómo se están desarrollando las cosas. En todos los aspectos.

Ahora mismo me siento como el protagonistas de “Limitless”, con mi cerebro funcionando como solía hacerlo y mis ánimos a un nivel de positivismo cuasi místico.

Mi año nuevo empezará rodeado de chamanes: No se puede pedir más para iniciar el 2012 :)

Navidades en Vientiane

24 December, 2011 (08:56) | Xanfarin.com | By Xan

Los astros se han confabulado para que tenga que posponer mi viaje al norte de Laos hasta la semana que viene y me pierda la cena de Navidad en compañia de Eva, mi compañera de profesión.

En Vientiane la comunidad de investigadores ha decidido que irse a celebrarla a Tailandia es una buena idea. Volverán la semana que viene.

La Navidad en un país “comunista” con profundas raíces budistas -y animistas- es un concepto interesante. Hay camareras con gorros de papa noel y carteles aquí y allá. Nada que ver con la “estación de los regalos” tailandesa :)

El Año Nuevo será otra cosa… Pero hoy es Navidad.

Espero disfrutar de otra cena a base de pescado asado y ensalada de papaya junto al Mekong. Y luego irme a un night-club rebosante de jóvenes hembras de mi especie.

Intentaré robar al menos un abrazo navideño a alguna turista en edad de merecer. Quizá hasta dé una oportunidad a alguna “universitaria” local. Por la noche todos los gatos son pardos y todas las chicas universitarias… :p

De madrugada empezaré con las llamadas: la diferencia horaria hace que para cuando yo haya terminado mi “Nochebuena” en La Comarca la gente esté aún buscando bares ofreciendo vinos calientes… La magia del cambio horario con seis horas de diferencia.

No es un gran plan, pero la Navidad tampoco es una fiesta que nunca me haya entusiasmado demasiado. Ahora mismo es cuando percibo su significado más ‘auténtico’: rodearte de la gente que quieres y te quiere. Querer y dejarte querer. Y para éso no necesito excusas. Tampoco para comer cosas ricas  :)

Brindaré con cerveza Lao diluída en hielo unas cuantas veces. Y añoraré el sabor del ‘turrón duro’. Debería haber comprado turrón en Singapur cuando lo ví… El precio era decadente, pero a veces la decadencia tiene su momento.

Y seré feliz. Como cualquier otro día: disfrutando del momento.

Soy feliz :)

 

Feliz Navidad desde Vientiane.