Praga – Praha – Prague
Posted in xanfarin.com on April 7th, 2008 by XanViajar se ha convertido en el nuevo vicio, las compañías aéreas de bajo coste han hecho más por la “unificación” [=homogenización] europea que cualquier política, proyecto o plan oficial –con la excepción de “Erasmus”-.
Es increíble cómo ciudades “ex comunistas” como Praga –o Cracovia- se están transformando con el caudal de euros que llegan volando en compañías como easyJet.com
Algunas de las ciudades “elegidas” (por estas compañías) han dando un salto cuántico en los últimos diez años y sirven como modelo de “progreso” y caballo de tiro de las economías de sus respectivos países.
Praga.
El choque en este viaje no ha sido tan grande como la última vez que visité Cracovia y la vi inmersa en pleno proceso de “europeización”. La fiebre europeísta se ha suavizado tras el batacazo constitucional, el cambio de modelos sociales y de mercado siguen.
Praga está en obras. Siempre ha dispuesto de un capital humano admirable –me encantan los checos (y las checas)-, un sistema de transporte público envidiable y una arquitectura para dejarte con la boca abierta durante días.
El “problema” de Praga llegaba al entrar en las casas de fachadas preciosas… son un desastre por dentro. La mayoría tienen/tendrán que ser reconstruidas: fallos estructurales, anquilosados sistemas de calefacción o electricidad… Todo es muy bonito por fuera, pero por dentro se caen a pedazos. Prácticamente todas las calles de Praga tenían algún edificio con reformas en marcha. Llevará tiempo y será caro: los turistas pagarán las obras y los checos “normales” –sin contacto directo con el “euro fácil”- tendrán que mudarse al extrarradio porque no podrán asumir los precios. Capitalismo le llaman.
Praga ha llenado sus calles de franquicias alemanas. Es increíble la “invasión” germana en este aspecto: Desde sencillas droguerías como DM, Schlecker o Rossmann a elitistas tiendas de deporte y aventura como Jack Wolfskin. Alemania está muy presente.
La lengua franca imperante es indiscutiblemente el inglés, pero el pastel económico es un “Kuchen” alemán.
Añadimos más franquicias internacionales (la fiebre de las marcas…), restaurantes tradicionales checos, el “mismo” restaurante chino con los mismos platos clonados a diestro y siniestro, tiendas de suvenires donde comprar Absenta y Becherovka, muchas oficinas de estafa –cambio de divisas- y ya tenemos un cuadro de esa Praga europea y cosmopolita que cualquiera puede visitar hoy en día vía vuelos de saldo.
La inflación se ha vuelto absurda: es más barato comprar productos checos en Alemania (Becherovka y cerveza Pilsner Urquell, por poner dos ejemplos) que hacerlo en Praga.
Comparándolo con Alemania, prácticamente cualquier producto es más caro. La comida de los supermercados es un mundo aparte: Spar y Albert (grupo Ahold) –holandeses-, Tesco –inglés- y Lidl, Kaufland, Billa –alemanes- ofrecen una variación de productos más o menos elevada con unos precios más o menos abusivos pero siempre relativamente caros. Cualquier supermercado o “outlet” alemán ofrece mejores precios, y los sueldos alemanes no tienen nada que ver con los checos.
Evidentemente Praga es “la ciudad”: está saturada de turistas todo el año y muchísimos estudiantes (especialmente ingleses y norteamericanos) la han elegido como destino académico por la calidad y precio de sus bachelors y masters.
La ciudad es bastante permisiva con sus visitantes, así que se ha convertido en un paraíso para Erasmus residentes o “vacacionales” (es la típica excursión-destino de fin de semana Erasmus) y demás parásitos académicos.
Cualquiera puede permitirse a día de hoy unos días en Praga: 200€ por el vuelo, hostel y gastos es un precio aceptablemente barato para unos días de relax.
Como resultado positivo tenemos una atmosfera internacional, como negativo unos precios “llamativos” y plagas de colegiales descontrolados.
Me parece “apasionante” poder viajar cada poco tiempo a países como Polonia, Eslovenia, Chequia o las repúblicas bálticas y ver cómo estos países dan saltos de gigante para equipararse con otros países europeos -generalmente Alemania-.
Me pregunto que pasará ahora con los esbeltos cuerpos de las chicas checas ahora que los restaurantes de comida basura han inundado el país y la inflación las obliga a trabajar mucho y cocinar poco… ¿Podrán seguir riéndose de las -comparativamente hablando- rollizas alemanas o inglesas?
Al margen de la faceta “ilustrada”, me encanta perderme por las calles de Praga y disfrutar de mis espacios favoritos: los cafés Progaganda, Duende y Slavia, y las discotecas Roxy y Mecca.
El café Propaganda es perfecto para tomar absenta y empezar una fiesta; Duende es perfecto para disfrutar de tu café durante horas (especialmente si pides la opción XL). Slavia tiene piano y pianista, un ambiente exquisito y unas vistas envidiables: brille el sol, llueva o nieve es “el café”.
Roxy sigue teniendo cierto aire de “perdición” y es aún mi favorita; Mecca, anclada en un barrio “comunista” de las afueras, está tan llena de eurotrash-Erasmus y malcriados de allende el océano que los vecinos han pedido mayor presencia policial y cámaras de vigilancia… algunos niños no saben comportarse cuando salen de casa.
Resumiendo: El viaje ha sido fantástico, me hubiera gustado escaparme a Pilsen al menos un día y haber vagabundeado un poco por alguna ciudad pequeña y poco turística, pero con tan pocos días y un tiempo tan variable me he dedicado sencillamente de disfrutar de la ciudad día y noche: chicas bonitas, café “creativo”, buena cerveza, absenta, comida deliciosa y muchas cosas a las que sacar fotos.
¿Qué más se puede pedir?