Alergia y caos

Posted in Personal on June 3rd, 2008 by Xan

La alergia me está matando y las cosas a mi alrededor, se rompen, dejan de funcionar o en el caso de depender de correos, no llegan.

Lo que se prometía como un mes de histeria organizada, en el que todos los aspectos burocráticos de mi vida deberían estar ya solucionados, se ha convertido en un mes de histeria, caos y alergia.

Los cómodos plazos de mi planificación se fueron al garete por culpa de (1) correos y (2) problemas con traducciones juradas. Odio los plazos y las burocracias. Y algunos traductores empiezan a darme miedo.

Las pastillas para minimizar los efectos de la alergia tienen como efectos colaterales pérdida de apetito, sed, sueño y causan hiperactividad. Lo último se agradece, aunque la sensación de hormigeo contínuo causado por la pseudoefedrina empieza a ser “desasosegante”: Combinada con mi nuevo ginseng (4% ginsenosidos) y las chicas alemanas alborotadas por la primavera, el efecto es, por decirlo de alguna manera, explosivo.

La semana que viene habrá “terminado” todo. El lunes me quito un kilogramo de papeles de encima y el jueves tendré varias horas de exámenes liberadores.

Hasta ahora los resultados de mi examen-simulación han sido variados: Estoy contento. Varían entre el 50% y el 71%. Y aún me quedan varios días para pulir errores e intentar mejorar algún aspecto importante.

El 1 de Agosto, otro problema añadido, estaré viviendo en mi casa nueva. Adiós a la Habitación Azul.

Indiana Shock

Posted in Cine on May 31st, 2008 by Xan

Resumiendo mi visita al cine para ver Indiana Jones IV, la Tonteria del Chikilicristal: decepción.

Decepción porque tras tantos años han creado un chiste como colofón a una historia -y un personaje- que siempre había sido mimada al detalle. ¿El retraso se debió al guión… ? Muahahahaha

Parto de que hablamos de un personaje que encontró “el arca de la alianza” y “el santo grial”, se lanzó en parabote desde un avión -y sobrevivió- y blahblahblah: Dentro de la fantasía implícita a la saga de películas había cierta plausibilidad.

A mi me chirrió muchísimo que:

[el que no la haya visto que deje de leer y vaya a verla ya]

- Indy, que a quien supuestamente le gusta Ike [I like Ike] decida “emigrar” a la Universidad de Leipzip en Alemania del Este… Quizá fuese un chiste tras ser acusado de comunista, pero lo dudo. También recomienda a un autor marxista, V. Gordon Childe a uno de sus estudiantes, maravilloso autor… poco creíble como recomendación de un profesor en los U.S.A de ése momento histórico.

- Absurda la increíble magnetización selectiva (a veces mucho, a veces nada) de yasabéisqué. A veces llega a atraer a las lámparas -por no hablar de las nubes de pólvora o el oro-, a veces te olvidas de que está ahí.

- La escena de la nevera, dentro de la narrativa Operación Plumbomb, es absurda. Quizá podría sobrevivir al batacazo y al calor… pero ¿quién libra a Indy de por lo menos un cáncer de tiroides? ¿El cepillado o los poderes místicos cubre agujeros de guión de yasabéisqué?

- La mezcla de culturas mexicano-peruano-amazónicas que afecta a localizaciones -para empezar, al tipo de selvas-, idiomas, gentes, rancheras, etc. Una de las cataratas mostradas es en realidad la Garganta del Diablo, en Iguazú… a la que, en caso de caída, no sobreviviría ni Indy.
Entiendo que cruzada la frontera de México para los gringos todo el monte es orégano… pero hace daño al cerebro la mezcla de culturas, tiempos y espacios.

- Toda la parte del guión que coincide con National Treasure II huele a guionistas sin ideas.

Poco más que decir. El resto lo disfruté como un enano.

Incluido cuando en el cine -no sé si se puede extrapolar a toda Alemania- tras los 15′ de anuncios del inicio se encienden las luces, se corren las cortinas y un tipo con una bolsa-nevera se pone a vender helados O_O
Quiero decir… antes de la película la gente levanta la mano y el tipo va de uno en uno vendiendo helados mientras los demás esperamos… Surrealista es poco.

Versión original, alta resolución, pantalla gigante y alemanes educados de fondo. Si el guión hubiese sido mejor, Indy 4 hubiese sido una experiencia mística.

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Espero que “La momia III” me deje mejor sabor de boca.

‘Speed Racer’ me sorprendió gratamente… preveía un bodrio tipo A Scanner Darkly.
The colour of magic me ha parecido leeeenta y Rincewind (David Jason) carece de carisma. Pero es Pratchett.
‘Narnia II’ es para echar a los leones, pero como la fagocité justo después de ‘Iron Man’ mi buen humor apenas sufrió daños.

The Forbidden Kingdom‘ con Jet Li y Jacky Chan fue otra gran decepción: hace mucho tiempo que el cine de Hong Kong ha superado ése “nivel” de película. Supongo que la mayor parte del presupuesto se iría en pagar a Li y Chan.

Ahora mismo me debato entre la curiosidad y el asco cultural antes de consumir: Bigger, Stronger, Faster.

Cena con crimen

Posted in xanfarin.com on May 30th, 2008 by Xan

Llegada a los jardines botánicos del Palacio de Münster, en cuyo restaurante se celebró la cena.

Atmósfera setentera a la que contribuyó que casi todo el mundo acudió mejor o peor disfrazado. Fuerte sabor “británico”: el trasfondo de la historia eran los lios internos de una familia noble inglesa llena de lores, ladies y sires. Y el clásico “servicio” con mayordomo sarcástico.

La entrada, al más puro estilo jet-set de candelabro se hizo vía lista de invitados y cola de espera en la que poder comparar tu ropa con la de los demás participantes (unos 100).

Presentación de los personajes principales y elección in situ de los invitados con “papel” en la obra. Para nuestra suerte y desgracia el padre de Bettina, la Chica de la Habitación Naranja, fue elegido nada más llegar -lógico, por otra parte- como el notario que atesoraba el testamento y últimas voluntades del difunto amo y señor del palacio…

La cena, dentro de la propia historia, era un evento familiar a la que todo el clan (los invitados) habíamos acudido para escuchar la lectura del testamento… Nosotros eramos la parte “notarial” -Bettina actúo como hábil secretaria-.

Otros invitados tenían (desde el principio) o tuvieron (”voluntarios” o elegidos sobre la marcha…) otros roles a lo largo de la velada.

Una vez empezada la velada con la presentación de las cenizas del difunto, la salutación familiar y la introducción al más puro estilo de cabaret de los personajes -actores- principales empezó la cena…
El aperitivo, para mi disfrute personal, consistió en una decadente copa de absenta acompañada de la pertinente cucharilla, azúcar y cajetilla de fósforos. Curioso ver a 100 personas llevando a cabo el ritual “estándar” de consumo de absenta.

Dos platos llenos de eventos y un asesinato. Pistas e informaciones que los personajes/actores iban desgranando gracias a los diálogos inteligentemente encandenados.

Dos pausas para ir a baños, fumar o deliberar entre los platos. Retirada del nuevo “cadáver” que pertenecía -evidentemente- al heredero directo, acusaciones entre la siguiente línea de herederos y llegada del investigador…

Apagones, ambiente de tormenta para emplear rayos en las escenas o diálogos cumbre (pese al sofocante calor)… todo muy melodramático.

Con los postres recibimos tarjetas con un formulario donde escribir nuestros datos, nuestro “acusado”, el “motivo”, y el “castigo”.

Tras los postres, los actores eligieron entre los acertantes al ganador así como una selección de las mejores “ocurrencias”.

Me quedo con el que ofreció como castigo quedarse a esposa para siempre y el un descarado que escribió su número de móvil y una invitación para cenar para una de las actrices…

El asesino, evidentemente , fue el mayordomo.

La cena tuvo claroscuros.

El menú, al más puro estilo alemán no incluía bebida: El vino, carísimo, brillo por su bonita etiqueta y pésima calidad. Los platos dejaron mucho que desear en lo referente a cantidades y calidad. Al precio de la cena, podrían haberse esmerado un poquito más.

Los actores brillantes y la historia muy “Oscar Wilde” (lo que siempre es bueno).

La gente me sorprendió por su (1) ropa y su (2) entrega. Había desde putillas a mafiosas pasando por una amplia variación de gente más o menos gris o freak. El hecho de que hubiese un premio para los mejor vestidos -nobleza, años sesenta- contribuyó bastante.
Me lo pasé genial, mi cuello dolió un horror por todos los movimientos necesarios para seguir a los actores/historia a lo largo y ancho del enorme salón de banquetes.

El que uno de “nosotros” fuese participante “activo” libró al resto -no a Bettina- de mayores traumas públicos.

Fue justo lo que necesitaba después de mi examen: tranquilidad, humor inteligente y desconectar parte de mi cerebro. Dado que todo “sucedió” en alemán -con comentarios y brindis por la reina en inglés…- necesité el resto del cerebro funcionando al 120% para seguir la historia.

Este verano está siendo de lo más freak.
Mola.

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p.d.: también se organizan cenas con historia-estética barroca, vampírica, mafiosa, de cuento de hadas… si logramos olvidar la mala calidad del menú, quizás repitamos.